Los niños hombres. Emilio el Latero y la muchachada. 16

Emilio Vargas Castelar era el latero del pueblo y como tal lo fotografió Mintz muchas veces. Emilio se dedicaba a trabajar la lata, buscaba restos y hacía utensilios como jarrillos, jarras... También se dedicaba a reparar los paraguas, las ollas y cazuelas que estaban en mal estado, además de limpiar las latas con betún. Arreglaba también los cántaros para la leche o el aceite, los vertedores para las tiendas de comestibles, los baños para fregar la vajilla, los recipientes para el aseo de las familias que vivían en casas sin cuarto de baño –la inmensa mayoría hasta muy avanzada la segunda mitad del siglo XX–, embudos, candiles, faroles...




En la imagen, cinco niños observan cómo Emilio desarrolla su trabajo. La calle es el hábitat natural donde aprenden, juegan, se relacionan y se socializan, y como Emilio no tenía taller fijo donde arreglar los artilugios de metal era frecuente que se encontrara con ellos en cualquier calle. Los niños observan con cierto interés a Emilio arreglar un viejo barreño de cinc. Hacen un alto en su camino, en sus juegos y correrías para detenerse en una tarea que llevaba muchos años desarrollándose y a la que por entonces (y este detalle los niños no lo saben) le quedaba muy poco tiempo de existencia. El trabajo se cobraba, como es lógico, en función del material y el tiempo empleado, y se concertaba de antemano tras el consabido regateo... Hoy se ha acabado el regateo, los lateros y la necesidad de arreglar los cacharros. El reciclaje, la reutilización y el remiendo han sido sustituidos (hasta hace poco) por la compra de un elemento nuevo. 



Entre los niños que observan al artesano trabajar –¿por curiosidad, por dar la lata...?– se pueden distinguir, entre otros, a Alfonso Vela El Tato, Patricio Herrera y a Antonio El Molinero.



Aunque los sigue habiendo en la actualidad hay una presencia menor significativa de los niños en la calle. La inseguridad, la superprotección y las nuevas tecnologías están cambiando la manera de socializarse en la infancia.

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