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Reconocimiento a la peña Vamos a callar, vamos a escuchar y vamos a beber

Ayer emitió radio Benalup FM un coloquio en el que participe como miembro de la peña Vamos a callar, vamos a escuchar, vamos a beber. La tertulia radiofónica fue organizada por Radio Benalup y trataba sobre los pregoneros y las asociaciones premiadas. En ella estaban el pregonero de este año Raúl Vera, el Morfo, Andrés Romero, Macaco, Ignacio Sánchez, Acho y yo, ja ja, ja. Coordinados por Fransico Sánchez Moya, Paco el de la cueva, y Juan Gardón Orellana, Juan 22. Resulta que el patronato de carnaval ha tenido a bien concedernos junto al bar Acho el " reconocimiento popular por sus aportaciones y apoyo al carnaval de Benalup-Casas Viejas". He participado en la citada tertulia a título particular, me parecía que había que agradecerle a los representantes de los carnavaleros benalupenses el que se hubieran acordado de nosotros.



En primer lugar, todos los miembros de la peña estamos convencidos de que no somos merecedores de dicho premio, pero como de desagradecidos está el infierno lleno, no queremos engrosar esas filas por este motivo tan simple, por muy caliente que esté allí el personal. En segundo lugar, sí estamos convencido que nuestro anfitrión y su mono si son merecedores de ello y por tanto nos solidarizamos con ambos dos. Y en tercer lugar, si es una excusa para callar, escuchar y beber bienvenida sea.



Somos una peña muy particular, como el patio de aquella casa famosa. No tenemos jefe, ni presidente, ni tesorero, ni secretario, ni himno, ni bandera, ni el retrato de un abuelo que ganara una batalla... eso sí tenemos un mono muy mono vestido de tenista que se quedó en aquellos tiempos y no quiso vestirse de golfista.  



Tampoco tenemos una ideología determinada, cada uno es de su padre y de su madre, de hecho podemos presumir y presumimos de que tenemos miembros y "miembras" que se presentarán por todas las listas electorales de Benalup-Casas Viejas, además de otros que no lo hacen por ninguna. A lo que le unimos que la funda del mono está curtida en mil batallas con lo que nos permitimos el lujo de alejarnos de esa epidemia tan común en estos tiempos como es la utilización política y partidista. 



Tampoco somos una peña omnipresente y omnipoda durante todo el año, nos juntamos por carnaval para callar, escuchar y beber. El nombre se lo puso Santo y resume muy bien sus intenciones. En primer lugar, callar, respetar, guardar silencio, enmudecer... ante los verdaderos protagonistas del carnaval; los comparsistas y chirigoteros. En segundo lugar escuchar, no oír, atender, enterarse, prestar atención... y en tercer lugar, beber, socializarse, hacer "combebencia". Todo ello desde la base que lo hacíamos en Acho, ahora en Cristo, y con el máximo respeto y cariño por los carnavaleros de este pueblo. Por eso todo el mundo queda invitado el domingo 15 a partir de las 14 horas en la Posada Casas Viejas a callar y escuchar. La bebida y la comida se la tendrá que pagar cada uno. 



Aunque algunos como Alfonso y yo, somos nuevos en estas lides, la mayoría de los componentes de la peña provienen de la tradición y el espíritu de la Colmena y el Dornillo. Allí donde se formó y forjó el carnaval resucitado de finales de los setenta y principio de los ochenta. Surgió como una necesidad de tener un sitio, Acho, para escuchar, valorar y prestigiar a un mundo carnavalero benalupense ante el que el personal no callaba y escuchaba como era y es preciso, necesario y justo. Las coplas de carnaval de Benalup tienen una larga tradición, no son de ayer mañana como en otros pueblos andaluces. Tenemos constancia de ellas en la Restauración y la Segunda República. En época de Franco, cuando solo en Cádiz, Trebujena y Benalup salieron agrupaciones cantando a la calle recogiendo el rico patrimonio atesorado nuestro carnaval soportó y salvó los grandes obstáculos existentes, hasta el punto que fue motivo de un libro por el antropólogo americano Jerome Mintz. Porque como dice la comparsa de Bienvenido basándose en Bertolc Brecht esos carnavaleros que llevan toda la vida saliendo, muchos en su nombre y otros además sucediendo a sus padres y abuelos, esos SÍ son los IMPRESCINDIBLES   de


1 comentarios:

Antonio P dijo...

Acabo de leer su semblanza del letrado Andrés López Gálvez: documentada, exhaustiva, minuciosa, serena, con el inevitable toque amargo, muy emotiva.
Ya sé que no le descubro nada, lo habrá oído infinidad de veces, pero creo que su labor sobre la recuperación de la memoria de los crímenes de Casas Viejas es de un inmenso valor. No me refiero al mero valor académico, el que apreciarán los historiadores. Me refiero a la justicia, a la equidad, a la rehabilitación de todos aquellos campesinos humildes, sometidos a condiciones de semiesclavitud, que en definitiva no hacían más que luchar por su dignidad.
Muchas gracias por su blog, tan nutrido, tan inagotable, tan valioso. Saludos!