headerphoto

Las necrópolis megalíticas del entorno de la Laguna de la Janda. Los dólmenes del Celemín y el grupo de investigación de la Universidad de Cádiz. 3

Dice la comunicación de María Lazarich y otros que estamos tomando como base de estos post. “Desde el año 2009 nuestro grupo de investigación ha estado realizando trabajos de documentación del expediente B.I.C. del Conjunto Tajo de las Figuras, para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
Tras analizar la información bibliográfica existente, acometimos los trabajos de prospección de los abrigos con pinturas rupestres y yacimientos adyacentes conocidos, para evaluar su estado de conservación. Igualmente hemos estado llevando a cabo una prospección sistemática de todos los alrededores del conjunto rupestre del Tajo de las Figuras, con el propósito de localizar otros posibles enclaves arqueológicos y delimitar su extensión.

Durante el desarrollo de estas actividades arqueológicas, pudimos redescubrir los diez dólmenes localizados por H. Breuil en 1916, y que se daban por desaparecidos. Tras un análisis preliminar constatamos, que si bien algunos dólmenes presentaban huellas visibles de haber sido explosionados y saqueados, como ocurrió con el dolmen IV de Breuil, en otros, sus ortostatos y cobijas conservaban aún la disposición original o, al menos, la misma que Breuil dibujó de sus plantas. Por ello, en diciembre de 2010 solicitamos permiso para su limpieza superficial y desbroce de la vegetación, para un mejor diagnóstico…
En el área del Tajo de las Figuras, además de los dólmenes hallados por Breuil hemos podido constatar la existencia de, al menos, otros diez más, ubicados en torno al actual embalse del río Celemín. Uno de ellos que hemos denominado Dolmen XI, siguiendo la nomenclatura dada por H. Breuil, ya que se localiza inmediato a su conjunto (junto al dolmen VII). A pocos metros más hacia el oeste, hemos localizado tres nuevas estructuras (XII, XIII y XIV). Y siguiendo la margen derecha del embalse, dentro de la cota de inundación del embalse se localizan los restos de otras tres estructuras megalíticas (Celemín I, Celemín II y Celemín III). Igualmente en la orilla opuesta nos encontramos con otro grupo de  dólmenes. Su descubrimiento fue hacia finales del mes de septiembre de 2009 debido a una fuerte bajada de las aguas del embalse por la escasez de las lluvias de ese año. Así en principio quedó a la vista una estructura megalítica de grandes proporciones de las que hasta entonces sólo teníamos vagas noticias de las gentes del lugar, cuando acudía al embalse para montar en piragua o bañarse, se habían percatado de la existencia de grandes piedras alineadas”. En la comunicación agradecen expresamente a Manuel Montiano que les avisara de la visualización de esta estructura. Este aviso lo hizo a través de Juan Gómez Cabeza, amigo suyo y estudiante de Historia en la Universidad de Cádiz en ese momento. 



Continúa la comunicación: “ Las prospecciones que realizamos en esta orilla izquierda del antiguo cauce del río nos depararon la constatación de vestigios de al menos otras dos estructuras más.
Todas ellas son sepulturas de tipo colectivo con enterramientos secundarios; es decir, especie de “panteones”, posiblemente de un núcleo parental o familiar  unido mediante un linaje, en los que se introdujeron los huesos de los difuntos tras producirse la pérdida de las partes blandas. El esfuerzo empleado en la construcción de estas sepulturas, la complejidad de los rituales aplicados a los cuerpos y la presencia de determinados productos de “prestigio” y/o “exóticos” en los ajuares señalan un paso de las comunidades comunitarias tribales a las primeras sociedades jerarquizadas en la comarca . Contamos con fechas absolutas para dos de las cuatro estructuras funerarias excavadas, obtenidas mediante C-14 AMS cal., que señalan un uso en un periodo entre fines del IV milenio e inicios del III a.C., en la primera, y en las dos primeras centurias del III milenio a.C, para la segunda. Las otras dos restantes estructuras, a pesar de no contar con fechas absolutas, por el análisis tipológico de los ajuares que presentan, corresponderían a momentos cronológicos más recientes que podríamos situar entre mediados del III milenio y los comienzos del II milenio a.C." 

1 comentarios:

Asidonense dijo...

En Capitulo 2 de este serie hemos visto algunas fotografías del paisaje alrededor del Tajo de las Figuras, de los dólmenes a su pie, y de la cañada de la Jaula. Otras vistas del lugar aparecen en El tesoro de los diez dólmenes del Tajo de las Figuras, La expedición de 17 de abril de 1913, y La primera comunicación sobre el Tajo de las Figuras. En cada foto vemos que había mucho menos vegetación en aquel época. La explicación no es complicado - ahora no hay cabras ahí, entonces había muchos. Por eso algo que me sorprende es la cantidad de sitios arqueológicos que la Profesora Lazarich ha localizado debajo las plantas que han crecido durante los últimos cien años. El abate Breuil escribió que después de ver el primer dolmen volvió y En los días siguientes llevarán a cabo una exhaustiva prospección localizando un total de 10 dólmenes (Breuil y Verner 1917). (traducción de Lazarich, el original es en francés).