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Las callejeras



Uno que ve esto de los carnavales benalupenses con la mentalidad del historiador que soy y del antropólogo que me hubiera gustado ser no puede nada más que sorprenderse y maravillarse de este grupo de las callejeras. Por eso voy a empezar al revés, con los aspectos que les veo negativo. Es verdad que no tienen los instrumentos musicales básicos como la guitarra, ni caja, que faltan los pasodobles, que a veces sobreactúan y exageran , y que otras desafinan.




También es verdad que no han encontrado esos instrumentos musicales pese a que los han buscado, uno de los grandes problemas del carnaval benalupense, que son ilegales porque no han tenido más remedio ante tantas dificultades y que además de todas las virtudes de las que luego hablaré, quizá la más sobresalientes en que han sido capaces de superar todos los obstáculos y dificultades que se le han presentado. 




Otro de los problemas que han tenido la falta de un autor que les escribiera lo han resuelto de manera estupenda, pues como no han encontrado uno, han utilizado dos, lo que le da una de las características más importantes de la agrupación. Parecen dos chirigotas, una la que canta la presentación, el popurrí y el estribillo y otra la que canta los cuplés. Lo primero lo ha escrito Juanma Vera y lo segundo Anabel Ríos. De tal manera que a este que esto suscribe le parece que las letras de las callejeras son uno de los pelotazos de este carnaval. 




Juanma, el letrista de la otra chirigota ha escrito las letras referentes al tipo. Para entenderlo hay que partir de que el autor se basa en la realidad para construir el personaje. Se fija en la que le gusta ligar con hombres o con mujeres, la que le gusta ir a la iglesia o la que la odia, la mujer conservadora o progresista o la que es de la zona de toda la vida o viene de fuera, es decir en una gran variedad de mujeres pero que todas tienen como característica que les gusta la libertad, la independencia, el libre albedrío y la autonomía. Y todo eso lo encuentran en la calle. No hace mucho que la  mujer quedaba recluida al ámbito privado, sometida primero al padre y después al marido, dependiendo de ambos si se quería sacar el carnet de conducir, de identidad o comprar una casa. Se establecía una clara división entre actividades que eran propias del hombre y de la mujer, pero no solo la separación se estableció en las cosas a hacer, se amplió a los colores,  al modo de vestir, por supuesto, o al modo de hablar y comportarse, el analfabetismo era dos veces más alto entre mujeres que entre varones … por poner solo unos pocos ejemplos…La educación de la mujer en el franquismo parte de dos principios ideológicos; la exaltación del patriarcado y la glorificación de la maternidad. Los hombres para dirigir, las mujeres para obedecer y asegurar la reproducción de la especie. Así a la mujer se le reduce al ámbito privado, dejando en exclusiva el ámbito público para el hombre. En las callejeras, sobre todo en las letras que escribe Juanma, esos roles se rompen, se critican y se homenajea a las que lo han hecho. 




Otro aspecto a contextualizar es la crítica que se le hace al critiqueo. Dice Mintz en la página 100 de los anarquista de Casas Viejas:”Durante la investigación de campo que realicé en Andalucía en los años 60, 70 y 80,  llegué a la conclusión de que el control social en la Andalucía rural no se operaba por medio de regulaciones gubernamentales y supervisión policial, sino por medio de sanciones sociales a rumores y otras formas de crítica y censura públicas. Por Carnaval, las conductas dudosas se pregonaban en público en forma de canciones." Ahora estas callejeras aprovechan el carnaval para tirar todos sus dardos contra ese control social. Es decir, son estas callejeras un ejemplo de cómo a través de algo tan cómico y poco serio como es el humor se puede hacer una cosa tan profunda y rigurosa como criticar el intento de dominación y control  a través del género y de las relaciones sociales. El principio y final de las letras de esta agrupación o el mismo estribillo  ambos escritos por Juanma son un ejemplo clarísimo de lo que estoy escribiendo. 




Los cuplés son harina de otro costal. Me van a perdonar que me moje, pero a nivel global me parecen los mejores cuplés del carnaval benalupense de 2015. De casta le viene a la galga, y creo que Anabel Ríos le ha hecho el mejor homenaje que le podía hacer a su padre escribiendo estas coplas. Son puro carnaval, esencia en frascos pequeños, carnaval auténtico, de pueblo, del de toda la vida. Una mezcla de crítica política y social, con el picante que aporta las cuestiones sexuales, con el doble sentido pertinente y con la ironía, la guasa y la mala uva necesaria. Además visto en conjunto resulta un anuario de las cosas más relevantes que han pasado en Casas Viejas pasando revista a las denuncias por cuestiones sonoras, a los recortes en el gasto público, a los fallos en los instrumentos tecnológicos, a las disputas por la ocupación del espacio público e incluso a las dificultades que han encontrado para sacar su agrupación por falta de instrumentos. En este cuplé aprovechan para hacer un repaso de todas las agrupaciones del carnaval benalupense hablando de todos los pitos carnavaleros, con la excepción del de Mañez. No sé si habrá sido casualidad o adrede. 




De los seis cuplés solo uno tiene temática general y como no podría ser de otra forma el hilo conductor es el aspecto sexual que puede adquirir un cuplé dedicado a  un palo para hacer algo tan moderno como las selfies (este y el de los fallos tecnológicos son los únicos que son de Juanma). Los otros cinco son de carácter local y salvo el tecnológico están hábilmente sazonados con toques picantes, satíricos, mordaces y  picarescos. En resumen que aunque Anabel ha escrito por primera vez, estamos ante una pedazo de autora con mucho futuro y digna heredera de alguien que escribió cuples tan importantes para el carnaval de Benalup como “el de trincamos el gallino que está en Palomino” o “Tenemos una plaza muy chiquitita” en alusión a la plaza el Pijo que dicho sea de paso bautizó para la eternidad, o aquello de la Cencerrá "el día que el menda se muera/ wwtendrán que hacerle la caja con un boquete en la”tapaera”.



Y luego hay un tercer aspecto. Las mujeres que hacen de callejeras, les ponen una gracia especial y sobre todo un cariño propio de todas aquellas cosas que ha costado mucho trabajo sacarlas hacia adelante como me consta que les ha pasado con esta callejera. Y, sobre todo, consiguen transmitirnos y contagiarnos las ganas de divertirnos.
Un verso
No vayamos a molestar
Dos versos
Estoy mu “jarta” de casa, de niño, de plancha, de quitar las manchas,
fregar la cocina, salón, cuarto baño, los tres dormitorios y hacer la comida
Tres versos
Ay Amalia de mi vida!
¿Cuándo vas a encender la luz?
Que va a llegar carnavales y no ha “nacío” el niño Jesús
Cuatro versos
Yo no sé lo que pasa
con la tecnología
porque aquí todo falla
cuando lleva dos días.
Cinco versos
La que le guste la cerveza, que salga a la calle
la que quiera ser moderna, que salga a la calle
la que quiera divertirse, que salga a la calle
y la que venga con maldad a criticarme
que se calle, se calle, se calle
Seis versos
no son faltitas de ganas
¿o es que no sabes leer?
Que a partir de cierta hora
está prohibido correr.
A las cosas de pelota
ya no podemos jugar,
Ocho versos
Mira el niño que yo tengo no es que sea mala gente,
pero es que la edad del niño es muy mala, la verdad,
solamente quiere coche “pa” ligar con la de enfrente
y jugar con la consola, pero es cosa de la edad.
Y la culpa de que el niño fume tanto es del amigo,
se aprovecha de mi Jaime porque no tiene maldad,
que le mete cuando salen marihuana en los bolsillos
y a mí Jaime me lo dice “Eso no es mío mamá”.
Nuevo Cuplé a Paco Puerto
A Paco Puerto dedicamos lo que vamos a cantar Porque si algún día le molestamos nos queremos disculpar. No quisimos ofenderte cuando un día te cantamos Ya sabes que en carnavales somos todos como hermanos Pero es que somos mujeres y nos gusta criticar Tenemos mu mala lengua, no lo podemos evitar. A los demas comparsistas nada tienes que envidiar Porque igualito que el Zambo también aguantas la madrugá Y lo mismo que el Makako también sabes de carnaval Y lo mismo que el Tirilla también sabes afinar Pero el pito no te lo pido que me suena a caña cascá
Principio y final
Desde luego hay que ver que no puedo ni salir un ratito,
ni a tomarme el café,
que la gente está al pesque de todo
y yo que a mi modo no paro mis pies...
que aunque sea una ama de casa
de tó una se cansa y sale joé
que para eso están estos ratitos,
porque la vida son dos días
y yo la vivo a mi manera,
siéntete libre con nosotras
y canta el himno de Las Callejeras
ah.. ah..
A quién le importa lo que yo haga
a quién le importa lo que yo diga
yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré...

En resumen estamos ante una agrupación que demuestra que para hacer carnaval del auténtico no hacen falta octavillas maravillosos, catedráticos de conservatorio en voz e instrumentos musicales o licenciados por Havard en literatura. Simplemente querer y estar dispuestos a enfrentar todos los obstáculos y dificultades que suele presentar este apasionante mundo del carnaval.

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