Historias mínimas


El  sábado 14 de febrero en Canal Sur TV, el programa Los Reporteros dedicó un reportaje a propósito del éxito de la película "Isla Mínima" a el tema de arroz en La Isla (El Puntal o también en su momento Villafranco del Guadalquivir), y por primera vez una TV  se hace referencia a la existencia de "presos del franquismo" en trabajos forzados que los usaron para construir las infraestructuras viarias y algunas viviendas de esa localidad, a pesar de que está perfectamente documentado. La relación con Benalup-Casas Viejas no es sólo es que el pueblo se forma en parecidas circunstancias a este con la llegada de gente que huía de un pasado que lo perseguía o la represión que lo caracteriza o que se cultiven en los dos lugares arroz, sino que un casaviejeño Francisco Vargas Casas, nos puede servir de nexo de unión. El reportaje que nos interesa empieza a partir del minuto 14 y recomiendo mucho su completa visión, son 20 minutos impresionantes.

El Tuerto Manguita o Francisco Vargas Casas había nacido en 1911 en la calle Medina. Pasó su juventud entre el mundo jornalero de la calle Medina y la calle Nueva, donde las ideas anarquistas pululaban libremente. Teniendo 22 años participó en los Sucesos, por lo que fue apaleado en la administración de arbitrios y consumos por el Guardia Civil García y luego encerrado en la cárcel de Medina, según cuenta Pérez Cordón. 
Tres años más tarde ocurrió  el incidente que viene recogido en el sumario que se le abrió por esconderse en la sierra cuando empezó la guerra civil. Resulta que el 11 de junio de 1936 el día del Corpues el tuerto manguita tiene una pelea con Antonio Vela Barca por querer arrebatarle el velo a Carmen Vela cuando juntos se dirigían a misa. Los amigos de Francisco Vargas se organizaron para lincharlo y asaltar la casa si hacía falta. Pepe Suárez intervinó, habló con la  Guardia Civil y  se lo llevaron al cuartel para su seguridad. Su madre Ana Barca decidió que la familia se fuera a Medina  unos días hasta que se tranquilizará el ambiente. Y el ambiente estaba tan tenso que estalló en España un mes después, concretamente el 17 de julio de 1936; la Guerra Civil. Francisco Vargas no huye a la zona republicana como otros muchos, posiblemente acobardado por sus problemas físicos, pero tampoco se puede quedar en el pueblo, así que se esconde en los Tejones, después en el Cermeño, más tarde en Aguijón, los Hornillos... hasta que en febrero del 37 se entrega. Entra en la cárcel y es juzgado en juicio sumarísimo. Es condenado a  12 años y un día, aunque luego se les conmutó por otra de cuatro años y salieron en libertad provisional en 1940. El Tuerto Manguita es uno de los que se había enfrentado a los poderes fácticos y por tanto se les ponían todos los obstáculos posibles para conseguir trabajo y necesitaban alimentarse ellos y sus familias. El papel que asignan los vencedores a los vencidos llevan al tuerto manguita al contrabando, al estraperlo y al mundo de los maquis.  Del cuarenta al cuarenta y dos el Tuerto Manguita es contrabandista del bien de consumo más preciado de la época; el pan. Luego roba algunos animales como cabras, pavos y gallinas y algunos de estos vendía a otras familias. Una de ellas lo delató a la Guardia Civil. Acusado de hurtos de cabras, pavos y gallinas se le condena a seis años. Va  a la prisión del Puerto de Santa María, de ahí al sanatorio penitenciario de Cuellar (Segovia). Se le deniega el indulto de 1952 por ser reincidente, ya que este es la segunda causa, siendo la primera la del 37. De Cuellar a la prisión escuela de Madrid. El 20-5-1954 se le interroga sobre el lugar donde  fijaría su residencia y la persona que lo avalaría si se le concede la libertad provisional, responde Francisco Vargas que Benalup y Carmen Bancalero Ortiz. La autoridad informante anota que esa persona es su esposa , pero que existe el inconveniente “ para que resida en el punto que indica, debido a su pésima conducta y estar repudiado por casi todo el vecindario de Benalup de Sidonia. No tiene ocupación ni profesión conocida”. El incidente que había ocurrido 18 años antes le pasa factura. Cuatro meses después se le concede la libertad provisional pero “el liberado fijará su residencia en el Puntal provincia de Sevilla”. En Villafranco o en el Puntal establece su hogar hasta su muerte el 29 de mayo de 1981. Villafranco es el típico pueblo de colonización que se forma a raíz de la explotación del arroz en la marisma. Esta formado por jornaleros que huyen de sus lugares de trabajo por las malas condiciones políticas, económicas y sociales existentes allí y con la esperanza de una mejor vida. En el reportaje se observa claramente.  Villafranco del Guadalquivir se independiza de Puebla del Río en 1994 (tres años después de que lo hiciera B/CV de Medina), lo cual no me parece una mera casualidad. Este conjunto de circunstancia que termina en la expulsión encubierta o emigración de Francisco Vargas,  como también le va a ocurrir a Moya Paredes, va a proliferar, a partir de este momento, aunque el destino será Torrent y aledaños y las causas políticas no sean tan explícitas.
Manuel Vargas Parrilla, el abuelo del Tuerto Manguita” llegó en la segunda mitad del siglo XIX a Casas Viejas procedente de Adra. En 1870 cansado de las caminatas de ida y vuelta entre Cádiz y Almería,  del ambiente represivo de la Alpujarra almeriense en pleno reinado de Isabel II y del futuro compartido que le propone la asidonense Isabel Gutiérrez González decide quedarse en Casas Viejas casándose y estableciendo su residencia en una choza de la calle Medina 35. Esta tierra la conocía por su experiencia como sopaca para segar el trigo de la Janda. Un siglo después, su nieto Francisco Vargas Casas desandaría el camino y se tendría que ir a establecerse en otro poblamiento de aluvión, cambiando el trigo por el arroz. Su nieta Carmen Vargas relata esta historia en el libro "Sin billete de vuelta". La historia de Casas Viejas y del Tuerto Manguita complementan y ayudan a entender esta "Isla Mínima" que es la historia de esta Andalucía tan grande y con tan pocas estrellas que le iluminen. 

Comentarios

Entradas más vistas

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Benalup 17

Íllora y Benalup-Casas Viejas. A propósito de la presentación de "Los sucesos de Casas Viejas. Crónica de una derrota".

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. Vencedores. 5

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. El favor. 1

Crónica de una derrota anunciada

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Casas Viejas 18

VII jornadas gastrónomicas. Ruta gastronómica de la seta. BCV