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Inauguración del ECCV. La hora de las medallas.

Fotografía Mintz. 1966. Detrás de la ventana con reja  estaba el solar donde en 1933 ocurrieron los Sucesos. Sellado a cal y canto, como todo lo relativo a este asunto.
Hoy a las 12 tendrá lugar la inauguración oficial del Espacio conmemorativo de la memoria de las víctimas de los Sucesos de Casas Viejas. Siempre he pensado que el objetivo de los empresarios es ganar dinero y el de los políticos obtener votos. En el 2005 hubo un intento de obtener beneficios económicos de su explotación y fue abortado por la presión de la sociedad civil, sobre todo la foránea encabezada por José Luis Gutiérrez y Cecilio Gordillo. De allí surgió la creación de la fundación Casas Viejas 1933, la compra del solar donde estaba parte del casarón de Seisdedos y el proyecto que tras un parón hoy se ha hecho realidad.
A la inauguración de hoy asistirá el presidente de la Diputación, cuya institución ha gestionado el último impulso, y la alcaldesa del Ayuntamiento de Benalup-Casas Viejas, con el que se iniciaron las obras y el proyecto, y que preside la Fundación  coordinadora de los contenidos del centro conmemorativo. Ya he escrito en este blog que me parece perfecto y digno de alabar que dos instituciones como la Diputación y el Ayuntamiento, gestionada una por el PP y otra por el PSOE, se pongan de acuerdo para la construcción y puesta en marcha de un centro como este. Me parece un hecho no muy habitual y que debería servir de precedente. 
La foto es del Diario de Cádiz. De 25-9-1982. Obsérvese el curioso pie de página



Por otra parte, entiendo que cada parte intente arrimar el ascua a su sardina y resaltar su aportación en la construcción del espacio. Tengo muy claro que han sido muchas las instituciones y asociaciones las que han hecho posible este espacio conmemorativo de las víctimas y, por tanto, cada parte toma los argumentos que le interesan para atribuirse los réditos del evento. Ha sido un proceso tan largo y complejo que la cesta que lo compone tiene tantos y variados elementos como  intereses.



Llevo 23 años en este pueblo y siempre me ha interesado el tema. Desde que vine hasta la actualidad la percepción de los Sucesos ha variado como de la noche al día. Sé de muchos familiares de las víctimas que han estado rehuyendo hablar sobre Los Sucesos toda la vida, que se indignaron con la polémica del 2005 y que ahora están preguntando cómo pueden ver el centro y asistir al acto de inauguración. Creo que esta vez sí se han hecho bien las cosas, aunque se les debería  haber tratado con más atención a los familiares de las víctimas en este acto de inauguración. Lo del ECCV es la culminación de ese proceso de cambio. Y estoy convencido que el motor de ese proceso ha sido la SOCIEDAD CIVIL. De la desidia y de los obstáculos puestos por las distintas administraciones al tema de los Sucesos, a la postura actual ejemplarizada con la inauguración del ECCV por el presidente de la Diputación y la alcaldesa, es responsable, entre otros,  la madurez de la sociedad benalupense. Ha sido el empuje de esta SOCIEDAD CIVIL la que ha hecho que los políticos que se dedican a la política cambien de actitud. Es decir, han hecho lo que tienen que hacer: dejarse arrastrar por la corriente que los empujaba. 



Me parece injusto, y por eso lo escribo, que alguien pretenda ponerse medallas individuales, cuando esto ha sido un proceso colectivo. Se me vienen a la mente algunas imágenes  que quiero compartir con vosotros. En 1915 prohibieron el sindicato anarquista de Casas Viejas por primera vez; desde ese año hasta 1988 que murió, Pepe Pareja y su gente se reunían y hablaban de sus asuntos en clandestinidad (salvo desde enero de 1932 a 1933, legalizado otra vez el sindicato), entre otros con Mintz al que le cuentan su verdad de los Sucesos y su forma de ver la vida. Este compromiso e implicación les condicionó una vida que se jugaron muchas veces por lo que pensaban. Sin eso, estoy convencido, hoy no habría inauguración. De ahí,  mi primera imagen: homenaje y gratitud a esos setenta y cinco años pensando y luchando por lo mismo.  La segunda imagen es la de toda la losa de silencio y represión que han tenido que soportar los familiares de las víctimas. Esa condición era un lastre, tanto que se le cambió el nombre al pueblo, muchas familias tuvieron que emigrar al no encontrar trabajo aquí y la fama de "rojos de Casas Viejas" les acompañaba peligrosamente donde iban. Como dijo Antonia Jordán, Ningún papel ha podido, puede, ni podrá recoger todo el dolor que pasamos”. Tampoco este ECCV pero, al menos, tiene algo de restitución que agrada. Gente como Miguel Pavón o Manoli Lago, aún en condiciones muy difíciles, nunca renunciaron a contar su versión a quien se la preguntaba.



Más actual, tengo también la imagen, por ejemplo, de Juan Moncayo fregando el suelo del polideportivo del Chorro en los preparativos para la obra de teatro Casas Viejas de 1990. Es la imagen de la soledad y la de todos los obstáculos que tuvo que solventar para abrir la lata de la percepción tranquila y normalizada de los Sucesos en Casas Viejas. Aquel acontecimiento fue un punto de inflexión muy importante para lo que vendría después. También recuerdo el ninguneo sufrido por Antonio y Seve el cartero cuando organizaron aquellas jornadas contra el olvido en el año 2000. O las que organizó con el mismo apoyo, ninguno,  La Peña del Cádiz. O todos esos trabajos que han hecho los alumnos del IES Casas Viejas sobre los Sucesos, con los que se escribió el libro de la Tierra, con ellos se ha puesto en valor la historia del pueblo y han sido la base de los contenidos que hoy se presentan en el ECCV, por mucho que quieran decir y vender. Tengo pruebas de lo que escribo. 



O la soledad, el esfuerzo, la desilusión y el desencanto que sufrió Belén Gómez García que, tras muchos meses de duro y arduo trabajo, vio cómo su expediente para declarar BIC los sitios de Casas Viejas dormía en el sueño de los justos, donde todavía sigue. O la desesperanza y amargura de Carlos Fraga y la gente que colocó el monolito en 1983 en la Alameda, al ver cómo primero se perdía y luego se desterraba a La Plaza de los Jornaleros, donde también sigue, por cierto. Aquel acto del cincuenta aniversario fue el precedente de todo el movimiento por la recuperación de la memoria histórica (¿?) que luego se extendió por toda España. Mi última imagen es para   la gente de El  hijo de la luna y todos los sacrificios, incomprensiones y sinsabores que tuvieron que sortear para representar primero la obra de teatro en el 75 aniversario, luego la escenificación de los Sucesos en los lugares donde acaecieron, y la historia narrada de los Sucesos de Casas Viejas del año pasado en el mismo lugar donde ocurrieron (junto a las otras actividades organizadas). Fueron muchos los actores y colaboradores implicados en el proyecto. Fueron muchas las dudas y los miedos que hubo que vencer. Fue mucho el riesgo, también. Tengo grabada en mi mente la imagen de la directora de la obra de teatro aterrada, atemorizada, asustada, en una calle Nueva atiborrada de mucha gente, demasiada. Era la primera vez, la única y espero que la última, que la he visto presa del pánico. Era domingo 13 de enero de 2013



El sitio que hace unos años era un estercolero y estaba abandonado, hoy es un espacio conmemorativo dedicado a la memoria de las víctimas. Se apostó fuerte y ahora se ven los frutos. Por supuesto, que ha habido mucha más iniciativas y, sobre todo, la SOCIEDAD CIVIL FORÁNEA la que empezó el proceso y nos ha empujado a todos (recordad de nuevo el cincuenta aniversario o la presencia y aliento continuo de los libertarios, que llevan toda su vida luchando por este asunto). No se trata de vender nada, pero tampoco de comprar ninguna moto. No se trata de querer repartir medallas, sino de no ser portador de gérmenes con el silencio. Ha sido un éxito de la sociedad civil, del que tenemos que alegrarnos todos y sacar las enseñanzas correspondientes. Ha sido un proceso de aprendizaje colectivo. Ya lo dijo Machado: "Todo lo que sabemos, lo sabemos entre todos". Y el que no lo entienda así habría que mandarlo al rincón de pensar.


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