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Mostrando entradas de octubre 19, 2014

Se venden tagarninas, espárragos, cabrillas y hongos

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Bernardo Davila Benitez‎"BENALUP DESDE LAS FOTOS" Ayer • 

SE VENDEN.... -Tagarninas -Esparragos -Cabrillas -Hongos durante todo el invierno. si kieres no tienes nada mas q avisar..  Saludos... Me gusta •  • Recibir notificaciones • Compartir

Francisca Ortega Revilla

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De los cerca de sesenta sumarios de gente de Casas Viejas que huyeron a la zona republicana cuando estalló la Guerra Civil y que al volver fueron procesados sólo hay uno de una mujer. Francisca Ortega Revilla. En la Segunda República comienza en Casas Viejas, como en el resto de España, a incorporarse al ámbito público la mujer, tanto al ámbito laboral, como al social o al político. De los distintos grupos políticos que surgieron en el ambiente propicio de la Segunda República destaca un grupo juvenil femenino.

El ninguneo a las víctimas de los Sucesos de Casas Viejas. La utilización política. 2

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La politización de los Sucesos y su utilización partidista está en la base del ninguneo a las víctimas y a la población de Casas Viejas, pero también en su presencia en los medios periodísticos, historiográficos, políticos… desde 1933 hasta la actualidad. Los Sucesos han tenido y tienen la repercusión obtenida en gran parte por este intento de resolver con el pasado problemas del presente.

En lo de Alfonsito, el de Pérez

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El bar de Alfonsito, el de Pérez, es el más antiguo de Benalup- Casas Viejas, ya que se construyó hacia 1876. Se habla de un benalupense apellidado Moreno que se fue a Méjico a hacer "las indias", casándose allí con una Mejicana. Luego volvió a Benalup y puso este bar. Más tarde lo vendió a la familia Pérez. De ahí paso a un sobrino de este por parte femenina; Alfonso Vela, que no es Pérez y de ahí a su hijo Tato, que lo regenta en la actualidad.

El ninguneo a las victimas de los Sucesos de Casas Viejas. Planteamiento general. 1

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“La Verdad es una realidad poliédrica.  Tiene tantas facetas que la conforman que resulta  imposible abarcarla por completo desde una sola perspectiva”.
Y si esa verdad la queremos encontrar sobre un asunto tan susceptible de manipular y tergiversar como los Sucesos de Casas Viejas entendemos lo que ha ocurrido con su tratamiento desde 1933 hasta la actualidad. Dependiendo desde el punto de vista que te sitúes, de la posición ideológica que se tome, lo que se pretenda aclarar se analizará de una forma u otra. Pasó antes y sigue pasando ahora. Hay quien los analiza para arremeter contra el gobierno republicano-socialista y hay quien lo hace para defenderlo. En ese contexto, las víctimas, los que murieron, sus familias, los presos, las familias de los presos y el pueblo en general de Casas Viejas quedaron y quedan habitualmente en un segundo o tercer plano.

La publicidad en 1963 y 1966

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Publicidadcarnaval from Salustiano Gutierrez El carnaval está cerca y los preparativos se ultiman. Los libretos son un instrumento muy útil para dar a conocer las letras de la agrupación y recolectar algún dinero para los muchos gastos que acarrea el carnaval. El libreto en Benalup no se generalizó hasta la tercera etapa, la que empieza a partir de 1978. En la anterior, en la del franquismo la murgas no tenían libreto. Pero si había una agrupación que había abandonado el modelo de carnaval de pueblo y había optado por el de Cádiz.

Los incendios en las chozas

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El debate sobre que marca más en la vida de una persona si la genética o el medio ambiente en el que se forma tiene su paralelismo en el grado que influyen las condiciones económicas en los accidentes que ocurren. En la prensa digital podemos rastrear los incendios que ocurrieron en Casas Viejas a finales del siglo XIX y principio del siglo XX. A través del análisis de algunos de estos recortes podemos caracterizar este tipo de accidentes.

Ricardito el de la huerta

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La huerta de Ricardín es un lugar emblemático en la memoria colectiva del pueblo. Todo el mundo recuerda a Ricardo Marín como un hombre agradable, sobre todo con los niños a quienes dejaba que se bañaran en una alberca que poseía en la huerta, a veces, a cambio de algún pequeño trabajo. Me cuenta una de mis fuentes sobre Ricardito: “ Con los chiquillos nunca nos decía nada porque fuéramos a la alberca a bañarnos. En el verano nos daba sandía, melón y nos comíamos su moras y nunca tenía un mal gesto. En referidas cuentas una bellísima persona él y todo sus hermanos....”