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El bar de Palomino

Los tres personajes que aparecen en la primera fotografía son Curro Cózar Guillén, Juan Moreno Vidal y José Matías. Se encuentran en el bar Palomino, nombre que le viene de la bodega Palomino y Vergara. Era el bar de los cazadores por excelencia. De los tres almanaques que vemos, uno de Cruzcampo, los otros dos son de cartuchos de cacería.




"El bar se abrió en el año 1960. Este establecimiento era muy pequeñito, alrededor de 10 ó 12 metros cuadrados. La barra era pequeña. A la izquierda estaban los barriles de vino, y en el fondo pequeñas repisas donde se colocaban las botellas de los diferentes licores, que como se observa en la fotografía, existía un dominio aplastante del anís. Para enfriar las bebidas se utilizaba una especie de nevera que se rellenaba con hielo. Contaba con 2 ó 3 mesas redondas, del tipo tijera, que se ponían en la puerta los días de sol. La clientela estaba formada mayoritariamente por cazadores. Allí se reunían para comentar anécdotas de caza, contar alguna que otra "mentirijilla" y hablar de las hazañas de sus perros. El bar no solo era el centro de socialización, sino también a veces funcionaba como un polvorín, fabricando cartuchos de caza. Todos colaboraban. Unos recogían los restos de plomo que en ocasiones procedían de sobrantes de las instalaciones de agua; otros los llevaban a Jerez o a San Fernando para convertirlos en la munición; otros recogían la pólvora y el detonador; otros los cartuchos vacíos ya utilizados para volverlos a usar y la mayoría colaboraba en el mismo bar en el proceso de recarga, con materiales muy rudimentarios. Cuando los cartuchos de cartón se mojaban, se llevaban al horno de una panadería para secarlos, convirtiéndose el cartucho por efecto del calor, en un auténtico misil. Las personas que desconocían el ambiente del bar se sorprendían, a veces, al pasar por la puerta y "oir" tantos disparos y "ver" como los cazadores "disparaban a las piezas". Fue el lugar donde ocurrió alquel incidente que sirvió para el estribillo más famoso de nuestra carnaval. Aquello de: "Trincamo “ar” gallino que está en Palomino..." 



Toda esta información me la dio Bernardo Cózar Navarro, el hijo de Curro. Contaba muy orgulloso como Mintz visitaba mucho el bar de su padre, pues él vivía dos o tres casas más abajo, al final de la calle Fuentes, y como hicieron gran amistad. Estaba muy contento de cómo estábamos recuperando la obra de Mintz y valoraba enormemente  la apuesta por la educación y la cultura que siempre hacia el americano. Decía que nunca se le olvidaría el libro y el globo terráqueo que le regaló. Con un amigo suyo como coartada le dimos la sorpresa de regalarle esta foto en un formato grande de lienzo. Fueron momentos muy agradables. Sirva también este post para un emotivo recuerdo a esta gran persona, el siempre admirado Bernardo Cózar Navarro.

4 comentarios:

Maripaz Cózar Romero dijo...

Salus muchísimas gracias por esta dedicación en mi nombre y en el de mi familia. Nos sentimos orgullosos de ver el aprecio que se le tenía a mi padre. Me acuerdo perfectamente de la ilusión con la que me enseñó el cuadro que le regalastéis, estaba muy contento. En su nombre también te doy las gracias por tenerlo tan presente. Un beso,

Maripaz Cózar

Maripaz Cózar Romero dijo...

Muchísimas gracias Salus por esta dedicación en mi nombre y en el de mi familia. Nos sentimos muy orgullos del aprecio que se le tenía a mi padre. Aún recuerdo perfectamente la ilusión con la que vino a enseñarme el cuadro que le regalastéis. Por eso, en su nombre, te doy las gracias, donde quiera que esté estará orgulloso de que se le recuerde y nombre tanto. Un beso,

Maripaz Cózar

Anónimo dijo...

Hola Salus:ya hacia unos dias que no ojeaba tu blog,y hoy veo una entrada del bar palomino,y me ha transportado a mi infancia,pues mi hermana Antonia yo tenemos un anecdota muy graciosa de Currito Cozar, nosotras todos los dias le pediamos un vaso de gaseosa que lo tomabamos entre las dos, y claro cosas de niñas nos poniamos pesadas el dia que nos decia...no hoy no,bueno pues un dia nos hace tomar un vaso tras otro y ya no podiamos mas, y el que si otro,pues desde ese dia ya no le pedimos mas,el diria estas tienen que aborrecer la gaseosa.Bueno yo soy la hija de Monolo el rubio gallinito, mi padre tenia el kiosko frente a bar palomino.Mis hermanas y yo tenemos muy buenos recuerdos de currito cozar . Un saludo Manuela Cruz Estudillo.

Anónimo dijo...

Gracias amigo