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Los privilegios rodados de Benalup

Privilegio de Alfonso X donando la Alcarria de Benalup. 9 de septiembre de 1271
Existen en el archivo municipal de Medina Sidonia cuatro pergaminos miniados denominado privilegios rodados que explican los avatares y el cambio de propiedad que sufrió la torre de Benalup en la Baja Edad Media, desde el siglo XIII al siglo XV. Esta zona, igual que la de Medina Sidonia fue conquistada para Castilla en 1264 por Alfonso X el Sabio, después que viera como la conquista que hizo antes su padre, Fernando III el Santo no había servido de momento para nada pues los musulmanes recuperaron en un principio su dominio.




En esta zona había un poblamiento disperso que vivía de la ganadería extensiva y de la agricultura intensiva que posibilitaba las numerosas huertas existentes gracias al acuífero existente debajo de la mesa. Además eran numerosos los molinos harineros existentes en Benalup, en lo que luego sería Casas Viejas o en Cucarrete o los Badalejos. La zona tenía como eje la alquería musulmana llamada Benalup. Cuando Alfonso XIII conquista estas tierra las dona siete años después de conquistada a la iglesia de Cádiz. “con sus tierras, montes, fuentes y ríos a Fray Juan Martín, primer obispo de Cádiz”. Es el primer privilegio rodado, otorgado en la corte de Murcia el día 9 de septiembre de 1271. 



Los expertos ven en esta maniobra un intento de contrarrestar el pujante poder y la gran extensión del término de Medina Sidonia. Pero como luego le iba a pasar a la misma Medina, Benalup quedaba muy lejos de Cádiz y el interés de la iglesia gaditana por esta tierras era escaso. Así hay un documento en el obispado gaditano dice de Benalup: “ser muy inetile e dannso e non provechoso en cosa a nos e que non nos rinde cosa alguna”. Estamos ante una zona de frontera, insegura, peligrosa donde las razzias, los enfrentamientos y las correrías musulmanas eran abundantes, lo mismo que la práctica habitual de tierra quemada: “matando, robando y destruyendo fortalezas, quemando las mieses, talando los árboles frutales y arrasándolo todo”. 
Documento de venta a Pedro González, en nombre de la catedral de Sevilla, de la alcaría de Benalup. 10 de octubre de 1422



En esta circunstancia buscan comprador y venden estas tierras a D. Pedro González, tesorero y canónigo de la catedral de Sevilla el 10 de octubre de  1422 que actúa en nombre de ella, “por precio de 400 doblas de oro moriscas”. Se trata del segundo pergamino miniado. Pero cuando el sevillano toma posesión de sus propiedades y quiere cobrar rentas e impuestos a los moradores de esta zona se encuentra con la oposición de estos últimos. Ante el poco interés que la iglesia gaditana había mostrado por estas tierras distintos campesinos se habían establecido en la zona y explotaban sus molinos, huertas y ganado. Era una zona de frontera, muy lejos de los núcleos importantes de población y del poder político. Posiblemente ambas partes, los campesinos y Don Pedro González acudieron al rey en petición de justicia. El segundo solicitando su derecho a cobrar las rentas de los que ocupaban sus tierras y los campesinos a no pagar por explotar unas tierras que llevaban mucho tiempo hacerlo. 


Privilegio rodado otorgado por Juan II, del 12 de abril de 1434, confirmando los títulos de porpiedad
de D. Pedro González sobre el castillo de Benalup

En este contexto aparece el tercer pergamino. Se trata de un hermoso privilegio rodado de Juan II confirmando a Pedro González de Medina la validez de la donación efectuada por Alfonso X de la alquería de Benalup de la Iglesia de Cádiz. Redactado en Valladolid el 12 de abril de 1434, su decoración es rica: presenta una escritura gótica de privilegios, así como una rueda y una inicial "S" ornamentada polícromas. En el fondo significaba que Juan II le daba la razón al tesorero de la catedral de Sevilla, inclinando la balanza hacía él en su pulso con los campesinos de Benalup. Pero aunque oficialmente el rey le dio la razón, el problema no se solucionó porque los colonos seguirían reclamando su derecho a explotar las tierras sin pagar la renta. Ante esa incomoda situación D. Pedro González opta por venderle la alquería de Benalup a Medina cinco años más tarde por el precio de 1000 doblas de oro “de la vanda castellana, la Alcaria e Castiello de Benalú al Concejo, Alcalde, Alcaldes, alguaciles, jurados y hombres buenos de la ciudad de Medina Sidonia” La venta se realizó el 18 de marzo de 1439 y está recogida en el cuarto pergamino de los tratados. 



Este carácter periférico y de frontera que marca la evolución de esta tierra en la Baja Edad Media va a permanecer hasta finales del siglo XX. Aunque desde principio del siglo XIX exista una población estable, ahora en el sitio denominado Casas Viejas, a un kilómetro más o menos de la torre de Benalup, sigue brillando por su ausencia un poder fuerte político dependiendo de la lejana Medina Sidonia, con la que frecuentemente aparecen conflictos al chocar los intereses de ambas poblaciones. 



No quiero terminar este post sin dejar constancia de que sería deseable contar con una copia de los cuatro privilegios rodados para el idílico caso de que algún día se pueda rehabilitar la Torre de Benalup o Morita y puedan ser expuestos allí. Podrían formar parte de un estudio de la zona, donde se analizarán los avatares políticos y las formas de vida en la Edad Media en esta zona. Se podría estudiar los sistemas de regadío, los molinos, la conducción de las aguas... y sobre todo la espléndida naturaleza. Ya el doctor Thebussem se adelantó en 1886 y escribió: "Figúrate, lector, seiscientas hectáreas de terreno llano y arenisco pobladas de acebuches, chaparros, jarras, carrascas y palmitos; figúrate lagunajos, arroyos, zarzas, juncias, cañas y todas las variedades de maleza que producen los tartesios campos, creciendo hasta aprisionar las ramas de árboles corpulentos como sucede en los bosques de Australia; figúrate una torre árabe, alta, robusta, sólida y elegante, coronada con restos de carcomidas almenas; figúrate, por último, varias aceñas de arquitectura moruna que aprovechan las aguas de aquel terreno, sirviéndole al mismo tiempo de bella y pintoresca orla, y tendrás idea del campo de Ben-Halluz. En seis siglos de dominación no han podido el hacha y el fuego del cristiano esquilmar la finca y destruir las obras musulmanas. En Ben-Halluz siempre se admira el lujo de la Naturaleza y se recuerda siempre la dominación de los agarenos”.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pedaso de post,buen trabajo Salus y me uno a tu iniciativa de que teniamos que adquirir una replica por lo que pueda pasar. Un saludo.

Anónimo dijo...

Tu trabajo es nuestra historia y nuestra historia te devolverá menos seguro de lo mucho que mereces.