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La tuna


Las fotografías del post de hoy son de los años setenta. La primera he conseguido localizar a todos los que salen, de la segunda y tercera foto no, así que si sabes quien son me lo puedes decir por correo electrónico. Como se puede observar en las tres fotografías la mayoría de los  componentes de la tuna son mujeres, hecho muy significativo en aquella sociedad patriarcal y cerrada de los años setenta.



En la primera aparecen las siguientes personas: 1. Isabel "La que te capa". 2. Hermana Mari. 3. Pili la del mecánico (hermana de Miguel Ángel el mecánico). 4. Pili González. 5. Paco Guerrero Marín. 6. Tere Moguer Fernandez. 7. Anabel Ríos Collantes. 8. Angelita Bancalero. 9. Ana Rojas. 10. Ángel Jimenez Fernández. 11. Angelines Fernández Sánchez. 12. Angelita  Sánchez. 13. Conchi Pinto. 14. Juani Mateos. 15. Ángel Barberán. 16. Margari Rodriguez Montes de Oca. 17. María del Amor Ruiz Mateos. 18. Leo Fernández. 19. Maribel Barberán. 20. Mari Pepa Mañez. 21. Daniel Mateo. 22. Mari Carmen Moguer. 23. Hermana Teodora. 24. Maria José Rodríguez. Y la que está sentada en el canapé detrás Inmaculada Herrera.




Los uniformes que llevan lo estrenaron en el teatro Falla de Cádiz, en un concurso de tunas. Como dice Mari Carmen Moguer “lo de participar en Cádiz fue una experiencia inolvidable, pues supuso dar a conocer el pueblo a nivel provincial”. Todos los sábados iban a cantar a la Iglesia y en la época de comuniones, marchaban a casa de los niños a tocar y cantar, así de paso, conseguían algunas propinas. Algunos días a la semana, las monjas las llevan a ver algunos enfermos del pueblo, para animarlos y ayudarlos en todo lo posible. También les ayudaban en la biblioteca, la cual las monjas gestionaban, organizando los libros. En otros ratos, las monjas les ayudaban a ellas en las tareas del colegio. Es una época donde las monjas hacen una labor social con la juventud de gran calado formando grupos musicales, grupos de scouts, de senderismo… La foto está realizada en la plaza del "Pijo", apareciendo el motivo de su nombre y al fondo se observa el antiguo ambulatorio y la casa del médico.



Como dije al principio fue muy importante la labor de estas monjas con la creación de estos grupos musicales. No sólo, como decia Mari Carmen Moguer, servía para dar a conocer Benalup por toda la provincia, sino también significaba una importante tarea de promoción cultural fomentado una actividad tan importante como la música. Pero además en un contexto donde el ámbito público estaba dominado por el hombre, donde todas las actividades las copaban el género masculino (fútbol, política, música, entretenimiento...) la aparición de este grupo musical con mayoría de mujeres significaba un soplo de aire fresco y un antecedente de la incorporación de la mujer a la sociedad en plena igualdad de deberes y derechos. Es la época en la que la mujer también se incorpora lentamente al mercado laboral, empieza a trabajar en las Lomas, luego en la fábrica textil de Jesús Barberá y en los invernaderos de la Yeguada. Es en los años setenta cuando la mujer también se incorpora al mundo académico y comienza a salir del pueblo a cursar estudios de bachillerato y universitario. Hasta ese momento las mujeres que iban a la universidad en Benalup eran excepciones contadas. Es curioso como muchas de las mujeres que aparecen en la fotografía de la tuna forman parte de esta primera generación femenina que accedió de forma masiva al mundo universitario.


Al igual que las monjas daban clases en el Tajo a niños y niñas juntos en la misma aula, al contrario que en la enseñanza reglada que existían una separación estricta de sexos, la labor social de estas monjas fue muy importante para incorporar a la socialización a las muchachas jóvenes. Una tuna de jóvenes, en donde la mayoría eran mujeres, fue una actividad impactante en aquellos momentos y significativa en aquel instante histórico. En definitiva, estamos asistiendo al inicio de la incorporación de la mujer al ámbito público, hecho que va a significar una de las transformaciones sociales más importantes de los dos últimos siglos, con consecuencias en la demografía, en la política, en la sociedad, en la economía, en las relaciones sexuales... 



Para el texto me he valido del artículo de Isabel Rodríguez del libro la Tierra y para la localización de los que aparecen en la primera foto Maribel Barberán Montiano me ha dado los datos.

2 comentarios:

Paqui B. dijo...

La trayectoria de esta tuna se inicia en la 2ª foto. Aquí aparecemos el grupo original que se formó a raíz de empezar a recibir clases de guitarra y bandurria por un señor que venía de Barbate.Aparecemos de izqda a dcha: Pepe Rodríguez, Lupe Gutierrez, Chari González, Angelines Fdez, Mª Carmen Moguer, Diego Cózar, Nono, Hna. Mary e Isabel.
Delante: Pili Sánchez, Paqui Bancalero ( que esto subscribe) y Tere Moguer.
Mi interpretación de este momento no se centra tanto en la incorporación del mundo femenino( puesto que las monjas, en aquella época, estaban consideradas como las prolongaciones maternales y en ellas confiaban las familias. Más bien, me gustaría destacar "el atrevimiento y valentía por parte de los "niños" de incorporarse y querer igualarse al de las niñas ( sin ningún complejo).Sin duda, sí quiero señalar la labor tan importante por parte de estas monjas que nos hicieron sentirnos a todos/as útiles, responsables, felices y, ante todo, con ilusiones y perspectivas de futuro. Ese reconocimiento a ELLAS que contribuyeron a que parte de la sociedad juvenil de Benalup pudiera salir del pueblo a estudiar, supiera compartir y divertirse en grupo.

Speedy dijo...

Buenas. En realidad no se trata de una Tuna, sino de una rondalla infantil muy común en la España de esos años, con independencia de la denominación que se dieran a sí mismos.
Muchos colegios tenían sus rondallas, en las cuales participaban niños y niñas. No obstante, muchos de ellos participarían años después en Tunas Universitarias gracias a la labor de aquellos profesores y personal contratado para tal fin.