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La Cruz Roja y Cáritas

Empezando por abajo a la izquierda aparecen  Mercedes Pérez Blanco - maestra nacional posteriormente-,  Ángeles Bedmar (maestra nacional, natural de Granada que ejercía en el pueblo) y Ana María Múñoz. Arriba, siguiendo por la izquierda aparece Leonor Pérez -Blanco, Mercedes Múñoz,  Manuel Sánchez (presidente de la Cruz Roja y maestro nacional), Amparo Alcántara y Paz Pérez-Blanco
Dijo Rafael Bernal en 1915 en la colocación de la primera piedra de la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro: “Con la apertura de un templo, se abren tres escuelas: la escuela de la Fe, la escuela de la Esperanza y la escuela de la Caridad”. Esta última, la caridad, ha sido comandada en el pueblo por distintas organizaciones. Al mismo tiempo que comienzan las obras de la Iglesia, aparece la primera asamblea de la Cruz Roja en 1926 cuyo primer presidente fue Antonio Alcántara Serrano y en cuya Junta  directiva figuraba la élite social, económica y política.


En la foto las niñas huérfanas de las víctimas de los Sucesos de Casas Viejas. Entre otras María y Catalina Silva Cruz (hijas de Jerónimo Silva), María, Francisco y Francisca Galindo Silva, Ángeles y Mariana Lago Estudillo, Isabel, Tolina y Bárbara Benítez Reyes, etre otras. Tanto esta foto como la anterior están realizadas en el comedor que habilitó la Cruz Roja en la sede, en la pensión de Isabel Luna, en el actual patio de Varelo.



Los dos sacerdotes; “Francisco Gallardo Galindo y Manuel Barberá Saborido, el alcalde pedáneo de esta Aldea Don Juan Pérez Blanco Estudillo; los licenciados en Medicina y Cirugía Don Antonio Vela Pérez-Blanco y Don Federico Ortiz y Villaumbrales, el letrado Don Juan Vela Morales, y su hermano el propietario Don José, vecinos de esta asamblea y el secretario de ella Don José Muñoz y Ladrón de Guevara”.  En 1933 la asamblea de la Cruz Roja local se hace cargo de gestionar toda la caridad que desde el ámbito local venía destinada a los huérfanos de los Sucesos de Casas Viejas. En primer lugar hacen de intermediarios entre los propietarios locales y el cura Andrés Vera para  repartir pan y después a través de mujeres jóvenes del pueblo, la mayoría de las cuales pertenecían a las elites del pueblo, se encarga de un comedor que se instaló en lo que hoy es el patio de Varelo, en la pensión de Isabel Luna. Entre la calle Cuartel y la actual plaza del Pijo. El presidente de aquella época era Don Manuel Sánchez Sánchez. En el acta de la Asamblea de la Cruz Roja de Benalup de Sidonia (es curioso cuando menos ese nombre, ya que  oficialmente el pueblo se llamaba Casas Viejas) el 16 de julio de 1933 aparece el agradecimiento que hace esta Asamblea Local al Comité Central por "su filantropía liberando la suma  de Seis mil pesetas para las actividades que han funcionado a partir de los trágicos sucesos de enero a favor de los huérfanos e hijos de detenidos". Luego la Cruz Roja derivó en el franquismo hacia una casa de socorro centrada especialmente en la asistencia sanitaria, quedándose la caridad asistencial en mano de la iglesia como vimos en una  entrada reciente. A principio del siglo XXI esta ONG desapareció, siendo su última presidenta Virginia Benítez. He tenido acceso a las actas de esta asociación y estoy preparando algunas entradas sobre esta institución. 

El 20-3-2006 se le otorgó a Cáritas Parroquial la medalla de oro de Benalup-Casas Viejas.


La crisis actual ha sido de tal calado que las instituciones gubernativas no han podido responder a la demanda de alimentos y servicios por las capas más afectadas. En esas circunstancias la Asamblea Local de Cáritas de Benalup-Casas Viejas (la organización caritativa y humanitaria más grande del mundo financiada y perteneciente a la Iglesia católica) está desarrollando una inmensa labor humanitaria valorada y reconocida mayoritariamente por todos los segmentos de la sociedad benalupense. 



Juan Antonio Aguilera (maestro jubilado) y un actual destacado dirigente de ella cuenta  lo siguiente:  “Hoy en día estamos pasando por una crisis económica, debido a esto muchas personas van a Cáritas a pedir ayuda. Además ayuda a pagar algunos recibos ya bien sean de luz o agua, gas, ayuda a aquellas personas que necesiten desplazarse hacia el hospital. Ese dinero necesario se obtiene a través de 40 o 50 personas que son socios de Cáritas, pagan todos los meses una cantidad de dinero. Suelen alcanzar cada mes unos 500 € aproximadamente. Todos los domingos primeros de cada mes el dinero recogido de la misa también es destinado a Cáritas, que supone unos 250 €. Los alimentos, muchos de ellos son recogidos mediante campañas, como en los colegios e institutos. Además recogen alimentos en el Banco de Alimentos de Cádiz, en el mes de enero se recogieron unos 1500 Kg. Pero Cáritas es algo más que eso. También tiene unas reuniones todos los meses con los voluntarios de Cáritas, en esas reuniones se marcan las líneas que queremos desarrollar. Cáritas también hace funciones como visitar a personas mayores que se encuentran solas. También Cáritas cuenta con un punto de empleo, que consiste en que un lunes de todos los meses viene un técnico de los servicios de Cáritas impartiendo un taller sobre búsqueda de empleo.  Como una institución religiosa que es, hacen jornadas, cursillos etc. Como podemos ver no solo se trata de entregar una bolsa de alimentos a las familias, sino que Cáritas tiene otras funciones” (Del trabajo de Marta Lago y Marta Pacheco)


Don Francisco González Cabaña, alcalde en 2006, dijo en su discurso sobre la concesión de la medalla de oro a Cáritas Parroquial: "De quienes desarrollan una labor social altruista y generosa, digna de admiración. La bondad y la caridad dan al hombre una satisfacción interior que es el mejor de todos los sentimientos, acercándose y ayudando a quienes más lo necesitan, económica o moralmente. Las personas que trabajan en ese colectivo unen sus esfuerzos para conseguir sus objetivos lo mejor posible y en la medida de sus posibilidades. Son personas que dedican parte de su tiempo libre a trabajar por los demás desinteresadamente y que nunca se lamentan del tiempo que emplean en hacer el bien. Ellos merecen todo nuestro apoyo y así lo manifestamos con este reconocimiento a una labor que debe continuar sin pausa". 



Mientras que los servicios educativos y sanitarios (la escuela de la esperanza y de la fe, que se refería en 1915 Rafael Bernal) han sido plenamente asumidos por el estado, el estado del bienestar actual está haciendo aguas por el flanco asistencial y sino fuera por la labor que llevan a cabo organizaciones como Cáritas (es justo y necesario reconocerlo) los efectos de esta crisis en Benalup-Casas Viejas sobre las capas más desfavorecidas serían más perniciosos aún.

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