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El ninguneo a las victimas de los Sucesos de Casas Viejas. El papel de la prensa. 3


El papel de la prensa con respecto a los Sucesos tiene muchos puntos comunes con la anterior entrada sobre la utilización política. Las falsedades, las mentiras, las tergiversaciones y la misma utilización política hay que achacárselas al debe del papel de la prensa en estos hechos, pero también su difusión y su perpetuación en el tiempo.

Dice el Mundo Gráfico en su portada: "La aldea gaditana de este nombre fue escenario de la más trágicas escenas a que ha dado ocasión el temerario y absurdo movimiento anarcosindicalista que ha estremecido recientemente a España. La tenaz rebeldía de los campesinos contra la fuerza pública obligó a ésta a lanzar bombas de mano contra la casuca en que se habían hecho fuertes los levantiscos de Casas Viejas, dieciséis de los cuales perecieron entre los escombros de la casa incendiada. He aquí un guardia civil y otro de asalto, en servicio de exploración y vigilancia durante los sucesos (Fot. Serrano)". Las dos fotos con las que se hace la portada son sendos montajes, pues el día 13 de enero, cuando llegaron los periodistas, ya no quedaba en Casas Viejas la más mínima huella de movimiento revolucionario.


Como dice Gerard Brey “La actitud de cada órgano de prensa ante los sucesos y las informaciones que de ellos se recogieron, iba a depender no sólo de unos intereses económico o/y de la deontología y capacidad profesional de los redactores y directores, sino también -y sobre todo- de la ideología de los rotativos, de sus vínculos con el poder o los partidos de oposición y de lo que les convenía transmitir a sus lectores… la prensa de ámbito nacional, regional e incluso provincial, informó, deformando u ocultando (adrede o no) lo realmente acontecido". 

Las primeras fotografías, que tanto han hecho para la difusión de los Sucesos, muestran la primera versión imperante. Las fuerzas del orden salen victoriosas del enfrentamiento con los revolucionarios anarquistas.



En un primer momento se impuso la versión oficial. Los muertos eran el resultado del enfrentamiento entre los campesinos y las fuerzas del orden, siendo la choza de Seidedos el escenario, porque allí se habían parapetado todos “empeñada lucha que hubieron de sostener con los extremistas que le agredieron”. Se cargaban las tintas sobre la ideología anarquista, que había utilizado la vía de la incultura para hacerse fuerte en ellos. La heroicidad correspondía a las fuerzas del orden.  El editorial de ABC del 13 de enero justificaba la acción del gobierno como única posible “Aplaudimos esa conducta”. El 12 de enero de 1933, el periódico El Pueblo decía acerca de la insurrección de enero de 1933: "La revolución social no puede confundirse con la revuelta criminal que asesina y siembra por los medios más violentos y tenebrosos el terror y la muerte". Además, señalaba que la insurrección había sido llevada por "terroristas a sueldo de los monárquicos". En este sentido, El Socialista del 13 de enero de 1933 también mantenía la misma versión, la cual se perpetuaría en el tiempo "La huella anarquista está bien patente. Más que la violencia, caracteriza al movimiento sindicalista su torpeza. Se trata de un movimiento inconfundible, típico... La consideración de los medios económicos es lo que más influye a la hora de considerar posible una aportación monárquica". 
Diario de Cádiz 14 de febrero. Visita de la comisión províctimas de los Sucesos de Casas Viejas. Fotos Leonardo. Punto de inflexión.



Tanto para los periódicos de la derecha como de la izquierda moderada las víctimas y lo que de verdad había pasado con ellas era secundario. Si había culpables estas no eran otros que "los revolucionarios" y sus ideas anarquistas. Pero también hubo sus excepciones. Pérez Cordón publico el 18 de enero en CNT que una partes de las víctimas mortales habían sido fusiladas en la corraleta, la misma tesis mantendría Ramón J. Sender y Eduardo de Guzman días después en La Libertad y La Tierra respectivamente. También El Luchador y Tierra y Libertad se empeñaron en sacar a la luz los asesinatos. Esta versión triunfó a partir del 13 de febrero con la visita del Diario de Cádiz y la comisión provictimas a Casas Viejas y la del 19 de febrero de la comisión extraoficial. En el mes de marzo se confirmará esa tendencia. Pero a partir de aquí, el asunto de Casas Viejas se politiza, hasta el punto de que se convierte en el arma arrojadiza para la coalición republicana socialista, primero para romperla, después para forzar la dimisión del gobierno y más tarde para que las derechas ganen las elecciones de noviembre de 1933. Periódicos como ABC, El Debate o el semanario Gracia y Justicia (que un principio aplaudieron como vimos la actuación del gobierno) hacen de Casas Viejas su argumento principal en su cruzada contra el gobierno. La prensa republicana que apoyaba al gobierno se defiende como puede y denuncia la campaña. Para unos y otros las victimas siguen siendo lo menos importante. 




Esta polarización y enfrentamiento de la prensa en torno a los Sucesos ha seguido en la actualidad. En 1990 El País y otros periódicos arremetieron contra el intento de integrar esta parte de la historia de Casas Viejas en el proyecto Benalup 2000. En la polémica de 2005, El Mundo y ABC encabezaron la prensa de derechas que se opuso a la construcción del hotel primero Libertaría y después Utopía. El País se distinguió por apoyar las tesis del propietario y del Ayuntamiento. Para unos y otros las víctimas no ocuparon el papel relevante que deberían tener. En definitiva, la prensa y la utilización política a la que tanto ha contribuido han hecho que el ninguneo a los casaviejeños en los Sucesos haya sido un hecho perpetuado hasta la actualidad.

Semanario Gracia y Justicia




Próximamente asistiremos a la inauguración del espacio conmemorativo de la memoria de las víctimas de los Sucesos de Casas Viejas. Esperemos que a la tercera llegué la vencida y esta vez sean las víctimas de Casas Viejas las protagonistas verdaderas del  espacio, que sea el pueblo de Casas Viejas el dueño de su historia. Que el local donde estaba el casarón de Seisdedos sirva como la casa de la memoria de toda aquella gente de Casas Viejas que intento un mundo mejor para ellos y los suyos y perdieron en el intento. Otros ya han tenido otros foros y lugares, pero las víctimas de los Sucesos que eran de  Casas Viejas siempre ha sido ignorados, olvidados y desdeñados.  Como decía Gil de Biedma " Pido que España expulse a esos demonios./Que la pobreza suba hasta el gobierno/ Que sea el hombre el dueño de su historia". Si se logra sería una preciosa y maravillosa novedad. Continuará.

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