headerphoto

10.- El puente del Celemín. Música de Jesús Vela.



La sierra siempre ha sido una zona fundamental para Benalup-Casas Viejas, lo es y, sobre todo, lo seguirá siendo. En este viaje musical por la Casas Viejas eterna que hace Jesús Vela lógicamente pone una estación en este lugar, eligiendo el puente sobre el Celemín como lugar emblemático. Hasta los años sesenta aproximadamente el 25% de la población de Casas Viejas vivía en la sierra. Luego vino la modernidad, el despoblamiento, la bunkerización, la especialización en el monocultivo cinegético y la peor época que ha atravesado la sierra.
Foto Mintz




Al hilo de la independencia de Benalup, a principios de los noventa, se tomó la sierra como uno de los elementos básicos en el que se cimentar el desarrollo sostenible y endógeno de la zona. Era el espíritu del Benalup 2000. Aparecieron muchos proyectos entorno a la zona, el área recreativa del Celemín, la racionalización y explotación de la inmensa riqueza arqueológica de la zona, el corredor verde dos bahías… Con todo, con retrasos y desencantos, en agosto de 2012 se inauguró el puente que ha supuesto una inversión de 1.450.384 euros, financiado en un 80% con fondos FEDER y el 20% con recursos propios de la Diputación. 




La sierra ha sido siempre fundamental para Benalup-Casas Viejas y más tarde o más temprano lo va a volver a hacer, el patrimonio natural y cultural que tiene sin explotar es una especie de pantano patrimonial que sólo hay que esperar que pase el tiempo para que empiece a dar réditos. Puede ser esta o la siguiente generación pero tenemos un tesoro y antes o después será descubierto, valorado y utilizado. La instalación del puente sobre el pantano del Celemín ha otorgado una vitalidad a esta parte de la sierra, un movimiento, una alegría que impresiona no sólo por el número creciente de personas que lo transitan, sino también por el precedente y avanzadilla que se puede convertir la explotación sostenible de la sierra, como ha sido siempre. 





A los inmensos recursos medioambientales de la zona, instalada en pleno parque Natural de los Alcornocales hay que unirle el hecho de que nos encontramos ante uno de los yacimientos prehistóricos más importantes de España, con las pinturas rupestres del Tajo de las Figuras y 223 cuevas más. Con los dólmenes túmulos, con las tumbas antropomórficas… Esa unión del patrimonio natural y cultural es uno de los principales activos de la sierra, como lo ha sido siempre. También ha tenido siempre esa envidiable situación geoestratégica que explica la riqueza ambiental y patrimonial. Al sur del sur, entre dos continentes, entre dos mares y sobre todo entre la Laguna de la Janda y las sierras que la circundan.




Debido a la seguridad que aportaba la sierra y a los alimentos que generaba la Janda y las vegas cercanas en el tránsito de la prehistoria a la historia se instalaron aquí unas comunidades agropastoriles que nos han dejado un rico legado patrimonial, que aunque no se ha reconocido como tal siempre ha estado ahí, viendo pasar el tiempo. Hasta el siglo XIX el poblamiento disperso de la zona combinaba la economía productiva con la depredadora. La agricultura y la ganadería, con la recolección de frutos y la caza. Con la llegada del Nuevo Régimen en el siglo XIX el poblamiento se intensifico y con ello las actividades productivas. Esta zona se convirtió en un bosque humanizado que dejó de serlo en los años sesenta cuando la caza, solo de unos pocos, se impuso como monopolio productivo. Pero al mismo tiempo, las inmensas posibilidades de la zona ya posibilitaban la llegada de viajeros foráneos en busca del patrimonio natural y cultural de la zona. 

Foto Raúl Casal



Próximamente, parece que podremos asistir a la apertura del Área Recreativa del Celemín, un viejo proyecto heredero del espíritu del Benalup 2000. La noticia es esperanzadora. Porque la sierra siempre ha estado ahí, viendo pasar el tiempo. Lo mismo que le va a ocurrir al puente del Celemin desde el 2012.

Foto José María Cabrales García

0 comentarios: