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Un viejo trofeo en lo de Ricardo.

En el bar Ricardo, a mano izquierda detrás de la barra, entre una botella de Jim Beam y una de Bombay, reposa un nuevo recuerdo. Se trata de un viejo trofeo en cuyas placas delantera y trasera puede leerse: "Trofeo SEGUROS G.A.N. Benalup 1980" y "Primer Clasificado: Guillermo Pavón Madueño. Tiro al Plato. Benalup 1980". 

¿Guillermo Pavón? Sí, hombre, "el loco Peña". Entonces, un par de parroquianos, se giran, cambian de conversación y repiten emocionados: "el loco Peña". 

Se suceden anécdotas y recuerdos. Cuentan que fue el primer albañil en Benalup que usó guantes y que sus compañeros se reían de él (con el tiempo, todos los albañiles terminarían usando guantes), que él y su mujer Antonia emigraron y se establecieron en Barcelona, que se dedicó a la construcción y que tienen dos hijos y una hija. 

Se refieren a sus amistades y familiares en Benalup y Malcocinado: Patarra, Cazorla, a una hermana que vive en Cádiz, a su sobrino Paco con el mismo mote. Que a Guillermo, lo de "loco Peña" le venía del padre. Que conservó casa en Benalup muchos años hasta que tuvo que venderla. Que todos los veranos se venía de vacaciones al pueblo y aquí se quedaba, primero en su casa y luego en la de sus parientes, hasta que le quedaba el dinero justo para volver. Que Antonia traía de Barcelona décimos de lotería de Navidad... Alguien recuerda agradecido las dos botellas de cava que Guillermo le traía en verano de regalo. 

Fue un adelantado, un personaje, coinciden todos. En los guateques ponía el "pick up" y junto a los amigos tiraban los tabiques para que hubiera más espacio para la gente. Después, como eran buenos albañiles, volvían a levantar el tabique en un santiamén y santas pascuas. Un personaje, repiten. 

¿Y el viejo trofeo...? Era de cuando la feria se hacia en la alameda y sus alrededores, y se tiraba al plato detrás de la iglesia, recuerdan. Y Ricardo añade: la semana pasada "el loco Peña" se murió en Barcelona. Setenta años. Una enfermedad rápida. Su viuda y su hija, acompañadas por una sobrina, aparecieron hace unos días por el bar: Guillermo le había pedido a su mujer que cuando muriera lo enterraran en su pueblo y, después, le llevara a Ricardo aquel trofeo de 1980 para que lo pusiera en el bar. 

Fue su última voluntad, permanecer en el recuerdo. 

Descanse en paz Guillermo Pavón Madueño, "...el loco Peña"


Fran Sánchez Mazo



1 comentarios:

Silvia dijo...

Yo fui con mi prima a entregar ese trofeo y desde luego fue un momento muy emocionante por ambas partes., gracias por ese resumen tan acertado de lo que a sido su vida...