El ataque al cuartel de la Guardia Civil. 1

Mucho se ha hablado del papel de la Guardia Civil en los Sucesos de Casas Viejas. Dominan los puntos de vista maniqueos. O aquellos que endosan todas las responsabilidad a un cuerpo, que tachan de servil al poder y los propietarios o aquellos que los presentan como las verdaderas víctimas de los Sucesos, sin que tuvieran ninguna participación en ellos. Ni una cosa ni la otra. Lo que parece claro es que el ataque al cuartel de la Guardia Civil sito en la Alameda se convirtió en el acto iniciador de los Sucesos de Casas Viejas.
En este ataque murieron dos guardias, por lo que se abrió un expediente para otorgarle la cruz laureada de San Fernando. En dicho expediente de 25 de abril de 1935 se recogen las declaraciones de diferentes personas relacionadas con los hechos. Utilizándolas podemos hacer un fiel retrato de este primer acto revolucionario de los Sucesos de Casas Viejas. 







Las declaraciones al citado expediente del alcalde pedáneo de Casas Viejas Juan Bascuñana Estudillo nos sirven para entender el inicio al ataque a los cuarteles. “Que próximo al amanecer del día 11 de enero de 1933, acudieron a su domicilio numerosos obreros con armas y le obligaron a ir a la Casa-cuartel para requerir al Sargento a que se entregara con la fuerza del mismo, lo que efectuó solo, contestándole el Sargento que no se entregaba mientras tuviera vida y que avisaran a Medina para vinieran refuerzos. Al salir del cuartel, encontró a los grupos de obreros que le esperaban y al comunicarles la negativa del Sargento, empezaron a sonar disparos, que eran contestados desde el cuartel, a donde intentó dirigirse nuevamente; pero un Guardia que disparaba desde la puerta le hizo señal para que se quitara de en medio, y viéndose en peligro y entre dos fuegos, optó por retirarse a su domicilio, no sin antes intentar de cumplir lo que el Sargento le encargara de avisar a Medina para que vinieran refuerzos, y que no pudo hacerlo por estar cortado el teléfono. Que el tiroteo duró toda la mañana por todo el pueblo, principalmente en los alrededores del cuartel que es donde ponían su interés los revoltosos, teniéndoles cercados, hasta que llegó más fuerza al mediodía y se normalizó la situación”. 



Estas declaraciones nos sirven para entender también que el verdadero poder del pueblo no residía en los concejales o el alcalde pedáneo, sino que por mucha república que se hubiera declarado hacía ahora cerca de dos años, llegada la hora crítica el poder seguía donde siempre y la Guardia Civil era su gran bastión. Ante el intento de los campesinos anarquistas de hacerse con el poder o destruirlo, aparece la oposición de los cuatros guardias civiles del pueblo. En el mundo de Juan Lobón se dice: “Por eso pusieron el pueblo donde los frailes tenían una iglesia con su caserío ya hecho, en el ombligo del campo. Pero, como al tiempo que les convenía juntar gente, tenían miedo que a alguno se le ocurriera algo para vengarse, dijeron: – Hay que traerse la guardia civil, no sea que nos maten por haberles dejado sin tierras. Por eso es por lo que el cuartelillo está en la misma plaza del pueblo… Así pasó lo que pasó… y lo que era de los frailes paso a ser de unos pocos, y lo que era de todos, porque lo puso Dios en el monte, también lo quisieron para ellos”. El papel del alcalde pedáneo por el contrario parece irrevelante y secundario.

Comentarios

Entradas más vistas

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Benalup 17

Íllora y Benalup-Casas Viejas. A propósito de la presentación de "Los sucesos de Casas Viejas. Crónica de una derrota".

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. Vencedores. 5

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. El favor. 1

Crónica de una derrota anunciada

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Casas Viejas 18

VII jornadas gastrónomicas. Ruta gastronómica de la seta. BCV