No ha habido, no hay y no habrá. De José Antonio Torres Rodríguez

El domingo una vez que el Corintias había ganado la final, Cepero dijo algo que no se escuchó pues no había equipo de sonido, pero le dio un empujón de complicidad a Astorga. Entendí que le habían dado el premio al mejor jugador del maratón. En los 36 años que lleva el maratón ya tiene edad de haber vivido muchas historias, buenas y malas, pero algunas preciosas. A mí que me encantan las cosas que son auténticas y duran toda la vida, me alegró muchísimo que al final "de su carrerera futbolítica como senior" le dieran este reconocimiento a este pedazo de persona y de jugador. Me acordé de una final que ganaron en Rota en una competición provincial, pero sobre todo me percaté que habría alguien que se iba a alegrar de la noticia aun más que yo.  Entonces le mandé un mensaje diciéndoselo a José Antonio Torres, su alter ego, pidiéndole que escribiera algo para el blog. Esto es lo que ha respondido:
Hola Salus, adjunto la foto que me pides. En ella  aparecen de izquierda a derecha: Astorga, Yo, Raúl Cabrales (uno de los mellizos) y Miguel Ángel (Longanizo). La foto está tomada en la calle San Agustín, un poco más adelante de donde viven los padres de Mamme Lago y antes de llegar a la esquina donde viven los Quijada. En esa calle vivía (no se si aún vive o ya murió) la abuela de Astorga y en aquella época un tío suyo tenía un bar. Casi con total seguridad te diría que la foto está tomada después de haber ganado un maratón en la categoría "infantil" ya que siempre celebrábamos los triunfos en el bar del tío de Astorga. No se me ocurre otro motivo por el cual esa foto fue tomada en esa calle, tiene que ser porque habíamos ganado algo (seguro que el maratón) y estábamos celebrando en el bar de su tío. 




La equipación que aparece en la foto, y que aun conservo en mi casa, también tiene su historia.  Se compró en deportes Romero, en Cádiz (no recuerdo quien lo hizo) y la logística de esos años evidentemente no era la de ahora. Esa ropa deportiva  tenía que llegar a Benalup a través del correo (Autobuses Los Comes), y nosotros, casi todo el equipo, íbamos todos los días, como niños ilusionados, a ver si ese autobús traía nuestra equipación. Fueron muchos los días en los que nos asomábamos en vano a la parada del autobús, pero finalmente llegó. Con el tiempo, esa camiseta y pantalón se convirtieron  en los más laureados de todos las que habíamos tenido nunca.



Las botas que "Yo" llevo en la foto, también tienen su historia, como no puede ser de otra forma. Son unas botas de la marca MIKASA, de color negro y detalles dorados, toda una pasada para la época. Me las compró mi madre en la tienda que Toñi tenía en la Calle Medina, era una armería, que vendía productos y útiles de pesca y también ropa de deporte. Cuando un día fui a la tienda y vi las botas, me enamoré de ellas y se lo dije a mi madre. Ella me dijo que eran muy caras y que no me las podía comprar.  Iba casi todas las tardes a la tienda y hablaba un rato con Toñi y así comprobaba que las botas aun no se habían vendido, mientras, iba minando la resistencia de mi madre. El proceso fue largo pero al final conseguí que  me las comprara; aquel día iba, y nunca mejor dicho, como un niño con zapatos nuevos.



No recuerdo cuando conocí a Astorga y a su familia (me consta que toda su familia me tiene mucho aprecio, especialmente sus padres), ni siquiera recuerdo por qué  coincidimos y empezó así nuestra amistad. Algo que me llamó la atención es que cuando volvía a casa de jugar al fútbol y mi madre me preguntaba donde había estado, le daba algunas indicaciones e inmediatamente ya sabía con quien me relacionaba y quien eran sus padres. Mi madre fue compañera de trabajo en el taller de costura que tenía Jesús Barberá (Jesús el Cura) durante muchos años, de allí venía la amistad que tenían.



Entrando en detalle, empecé a jugar con Astorga (y con su hermano Wipi) desde muy pequeño en la finca la Orativa, justo en frente de la casa actual de los padres de Astorga. Las porterías las hacíamos con ramas de eucalipto, que en aquellos tiempos abundaban en la finca. Astorga era portero, si si, no me he equivocado, era portero, era bajito y gordito. Pero era muy buen portero, y a veces alternaba con el papel de jugador de campo, y también lo hacía bien. Nuestro entrenador fue Manolo "El Mosca", primo y vecino de Astorga. "El Mosca" intentaba enseñarnos cosas, pero dudo que le hiciéramos caso ya que con el tiempo todos fuimos mucho mejor que él (jajajaja). Jugábamos muchos torneos juntos, en Benalup, en la Yeguada o en Medina, y casi todos los ganábamos.



El padre de Astorga, Juan Delgado, era el que nos llevaba siempre a todas partes a jugar, el equipo entero entraba en su Opel Corsa blanco, sin él nunca habríamos podido jugar fuera de Benalup. En este sentido, recuerdo con especial cariño, un campeonato que fuimos a jugar a Medina. Nuestro equipo lo formaban los dos Cabrales (Marcos y Raúl), Astorga, Wipi, Yo y alguién más que no recuerdo. Cuando llegamos allí (tierra hostil) todos nos decían que íbamos a perder, porque teníamos que jugar contra un equipo de Medina que tenía a dos hermanos que eran muy buenos y contra ellos no teníamos nada que hacer. Pues nada más lejos de la realidad, ganamos aquel campeonato jugando contra equipos que nunca habíamos visto y jugadores totalmente desconocidos para nosotros. Veníamos super contentos de vuelta para Benalup en el Opel Corsa de Juan Delgado.



Después de esto, siempre hemos jugado juntos durante nuestra infancia y nuestra juventud y conseguimos ganar infinidad de torneos, maratones... En nuestra época de juveniles, me atrevería a decir (con la poca humildad con la que se puede decir esto) que no había equipo que nos ganara. Ganábamos todos los maratones en la Alameda, ganábamos todos los torneos de verano que se organizaban, especialmente en las "Pistas Verdes" y siempre ganábamos holgadamente la liga. Tal era la superioridad que teníamos, que nuestra gran ilusión era poder jugar el maratón de la Alameda en la categoría senior porque la categoría juvenil nos aburría al haberla ganado tantas veces. Pero no podíamos jugar porque eramos menores de 18 años; qué reglas "tan inteligentes". Un año, aun siendo menores de edad, nos dejaron participar en la categoría senior y recuerdo que hicimos un gran papel, obviamente no ganamos porque había equipos como Casas Viejas, Badalejos, Poyatos, Dínamo, Romesán... que estaban en plenitud y sus jugadores tenían  entre los 25 y  30 años casi todos, nosotros no alcanzábamos ni los 18.  A partir de ese año siempre hemos jugado en categoría senior y siempre hemos firmado actuaciones muy brillantes, y siempre contando con el apoyo del público. Ya se sabe que de forma inconsciente, la gente termina alineándose con el más débil, y ese era nuestro papel cuando comenzábamos nuestra andadura en la categoría senior. Cuando me tuve que ir fuera a estudiar empezó la fragmentación del equipo, lógica por otra parte porque ya cada uno empezábamos a tener nuestras obligaciones. Esto hizo que Astorga buscara otros equipos ya que el nuestro no podía jugar la liga por falta de gente. 



Siempre había oído, que los mejores jugadores que había dado el pueblo de Benalup eran Luis y Dani, y yo que tuve la suerte de haber jugado con ellos y contra ellos, estuve completamente de acuerdo durante mucho tiempo, aunque para mí faltaba uno, que era Esteban, magnífico futbolista.  Pero conforme crecía y pasaba por las distintas categorías (infantil, juvenil, senior), más claro tenía que el mejor no estaba en la lista que me habían metido en la cabeza desde pequeño, el mejor era el que toda la vida había jugado conmigo. El mejor jugador era ese con el que mejor me he sentido jugando nunca, con el que mejor me he compenetrado en un terreno de juego, el mejor jugador era aquel que todo lo hacía bien, atacaba bien, defendía bien, le pegaba bien al balón, era intenso, era constante, era fiable, era temido por los rivales y admirado por su equipo (entre los que me encuentro), el mejor jugador era aquel que jamás tenía una palabra más alta que otra para un rival, por muy fuerte que fuera la entrada que le hubieran hecho, el mejor jugador era "un tío" siempre humilde, señor dentro y fuera del campo, el mejor jugador ERA, ES Y SERÁ, al menos en mi humilde opinión, mi amigo ASTORGA.



Y ERA, ES y SERÁ el mejor porque las casualidades no existen, lo ha ganado todo desde pequeño, con equipos muy distintos, en competiciones muy diferentes, durante muchos años y en todo momento ha sido de los mejores del equipo. No, eso no es casualidad, eso es TALENTO, que prolongado en el tiempo se convierte en LEYENDA, exactamente lo que ASTORGA ya es en el futbol de Benalup, por eso el premio que ha recibido este fin de semana como mejor jugador del maratón nos es más que un recordatorio a todos nosotros para que disfrutemos de mi amigo ASTORGA durante los muchos años que le queden en activo porque dos ASTORGAS, no han habido, no hay y no habrá.

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