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El trabajo en el campo

Es un mito que antes se vivía peor que ahora. Como afirmación categórica es falsa, lo mismo que la contrario. Esta premisa es tan compleja y admite tantos matices que es necesario ponerla en duda. Primero habría que plantearse en qué consiste vivir bien. En segundo lugar, establecer épocas de bienestar y otras de crisis, como en la actualidad. Es cierto que después de la guerra, hasta los sesenta, se pasó una época de miseria y escasez, a lo que se le unió la represión política, pero hubo otras etapas de la sociedad tradicional, donde, de distinta manera, la gente no pasó necesidades, entre otras cosas porque tenía menos que ahora. Lo que sí parece claro es que la forma de vivir en la sociedad tradicional es totalmente distinta a la actual y que los avances si han sido progresivos en el tiempo en la cuestión tecnológica. En el mundo de antes el trabajo en el campo monopolizaba la actividad económica en el pueblo. Hoy os traigo fragmentos de audio que hablan de él.




En primer lugar Pepe Pareja cuenta como se recolectaban a los jornaleros para trabajar en las fincas. Con todo lujo de detalles cuenta como la gente se reunían en lo que hoy es la marquesina de Ricardo (esta se construyó en 1951) y los manijeros trataban y consensuaban con los jornaleros el trabajo. No había nada por escrito, ni contratos, ni otro tipo de trámite, sino relaciones personales basadas en el conocimiento y confianza mutua. 
Pepe Pareja.- Antes cuando había mucha clase media, los obreros iban por la mañana temprano a la Alameda, donde está la tienda de Ricardo. Los obreros iban todas las mañanas allí y los patronos le decía a cualquier hombre del campo, mira fulano sácame cinco o diez o veinte para escardar, tanto le voy a dar. Entonces se ganaba siete reales. Después llegaron a dar 2 pesetas. Estos manijeros conocían el personal. Todos con la tendencia de llevar a los mejores trabajadores. Estaban al acecho y al llegar uno. Tu fulano tanto te doy por tarea en tal sitio. Si a uno le convenía le decía, bueno quiero. Pero si tenía otra aspiración que ganaba más o porque echaba cuenta de que iba a echar más tiempo, le decía que tenías otro postor y así salían los obreros. Un día y otro. Al otro día por la mañana le pagaban el sueldo. Y le decían pues mira se ha terminado o mira lo mismo hay, ya sabías que te decían eso era para que continuaras.
J.M.- ¿Cuántas horas se trabajaba? ¿Fijos o eventuales?
Pepe Pareja.- En aquella fecha ochos horas.  Pocos fijos. Tres o cuatros. Jornaleros muchos. Los llevaba él cuando le hacía falta



En la segunda parte del audio Juan Pinto le cuenta a Mintz  como se vio abocado a trabajar en el campo. El oficio se lo enseñó su padre, no había otra cosa. Lo compara con ese momento (1966) donde se estaba produciendo el trasvase del trabajo en el campo al de la construcción. Luego hace un repaso por las tareas que hacía como arar, segar, trillar… Y como en las épocas malas, al igual que ahora, la gente acudía a la economía depredadora para pasar las malas rachas, en este caso concreto la caza de conejos. Termina con un significativo "Y así era la vida de los pobres"
J.M.- ¿Qué trabajo te hubiera gustado hacer?
Juan Pinto.- Hombre, yo si hubiera podido ser albañil mejor que del campo, lo hubiera hecho, pero no pude porque lo desconocía. Yo me crié con mi padre desde que tenía diez o doce años, con un arado en las manos, luego en las hoces, luego en la era, hasta que me casé. Y cuando me casé seguimos en las mismas. Segando, en la era, después matando conejos, con una escopeta, porque la vida se ponía muy mala, de una u otra manera. Y así era la vida de los pobres.
Las fotos son de Mintz

trabajoenelcampo.mp3

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