headerphoto

Adivinemos Minerva

Las dos  grandes  diferencias de los hombres con el resto de los animales es su grado de sociabilidad y de aprendizaje. Ya dijo Aristóteles que el hombre era el animal político (de polis, ciudad) por excelencia. Es verdad que los perros se asocian o las abejas tienen una cierta complejidad social pero ningún animal como el ser humano es capaz de crear entramados de socialización como el ser humano, familias, grupos, ciudades, partidos políticos, sindicatos, peñas, fiestas y un gran etc. Lo mismo podríamos decir del aprendizaje;  todos los animales aprenden de sus padres o madres, pero ninguno como el ser humano basa su superioridad  y su supervivencia en los aprendizajes que hace de sus antepasados y coetáneos. Ahí estriba su superioridad y las cotas de civilización que ha alcanzado están relacionadas con la capacidad para aprender y asumir lo que otros han descubierto y desarrollado. Sería un ejercicio divertido pensar que sería del ser humano si cada civilización tuviera que inventar la rueda, el fuego, el motor a explosión o internet.



En resumen, que la educación es el proceso básico del ser humano. A través de ella,  no hay otra vía, aporta cada hombre lo mejor de sí mismo a cada civilización. A través de ella no sólo se perpetúa el presente y el futuro de cada persona, sino también de cada grupo y colectivo. La sanidad es un servicio básico, fundamental para la supervivencia individual, la educación lo es también para la colectiva y asegurar la igualdad de oportunidades imprescindible. 



Me mandan un correo con el título: "Mira qué foto tan bonita. Éste es el camino, éste es el futuro: niños, desde pequeños, rodeados de cuadros (en este caso dibujos que los acercan al ámbito prehistórico) y haciendo actividades lúdicas en un centro cultural. Esto es lo que hay que fomentar y potenciar".



La verdad es que la foto es preciosa, no solo por la forma, sino por lo que implica. Os rogaría que la ampliarais y pensarais la importancia que tiene para este pueblo a medio y largo plazo actividades como esta. Los niños se lo están pasando bien, no son conscientes de que están aprendiendo, pero se le está sembrando la semilla de la eternidad. Es la única forma de que un día valoren que han nacido en una tierra de las más ricas de Europa en yacimientos prehistóricos, de que tenemos un legado que no solo hay que valorar, difundir y respetar, sino que también tenemos la obligación moral de que también lo hagan nuestros hijos y así sucesivamente, generación en generación, civilización por civilización. Esa es la seña de identidad de los seres humanos, el aprendizaje, la educación. Es cierto que la foto es preciosa, fundamentalmente porque refleja un acto humano; la educación, la transmisión de conocimientos, la perpetuación de la especie en condiciones dignas.



Desgraciadamente, durante mucho tiempo, en esta tierra ni se ha educado, ni se ha valorado suficientemente lo que tenemos, durante mucho tiempo han tratado al ser humano como otro animal más. Ya lo dijo Luis Tapia en el periódico Tierra y Libertad el 14 de enero de 1933 (poesía que publicó al hilo de los Sucesos 3 días después):
Casas Viejas somos
y hay que hacerlas nuevas,
pero, sobre todo,
hay que hacer escuelas!
¡Esas son las casas 
que el buen pueblo anhela
para que sus hijos
dejen de ser fieras!...
¡De Zeus con rayos,
de Marte con fuerza, 
del fiero Saturno 
Dios que en la leyenda 
devoró a sus hijos, 
adivinemos Minerva!


La foto  es de este artículo de la página web del Ayuntamiento

0 comentarios: