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La Yeguada y la caza de conejos en 1931. 1

Os traigo otro sumario del archivo militar de la segunda región, que también me ha pasado José Luis Gutiérrez Molina. En este caso los hechos comienzan todavía en la monarquía de Alfonso XIII y terminan ya en la Segunda República. Como los otros sumarios de esta Segunda República se trata de una denuncia que imponen las fuerzas del orden público contra los campesinos y que al final se resuelven a favor de estos últimos, demostrando como en los otros casos que las fuerzas público del pueblo eran más severos con los jornaleros que las autoridades militares que juzgan el caso, como pasó con el caso del apadreamiento involuntario contra el guardia de arbitrios o el de Tirilla y la Guardia Civil o la denuncia de incendiar  la Finca Laguna de la Janda contra un campesino que recogía bellotas. En esta ocasión no se trata de los guardias civiles o de arbitrios o propietarios, sino los militares de la Yeguada que interponen una denuncia a tres cazadores casasviejeños.




El caso hay que contextualizarlo dentro del problema del campo andaluz y como en esta zona los jornaleros han combatido las malas condiciones de vida ayudándose de los recursos de la naturaleza, como es la caza de conejos. Jerome Mintz en Coplas de Carnaval dice: "En las temporadas difíciles, los campesinos siempre habían recurrido a la cosecha natural del campo para sobrevivir... Pero estas tareas intermitentes e inciertas apenas podían mantener las necesidades de la familia. La caza de pájaros y conejos añadía carne a la mesa y podía traer el equivalente del salario de un día, pero la cacería era muy arriesgada. Podía terminar en una multa exorbitante y también en la pérdida de las trampas. El mismo trabajador se veía atrapado”



Los conflictos entre propietarios de tierras y campesinos sin ellos que entran a tierras que no son de su propiedad a cazar arranca en el siglo XIX con la formación del pueblo y continuan hasta la actualidad. Como decía el protagonista en el mundo de  Juan Lobón “La ley nueva la pusieron contra nosotros, los cazadores. Por eso tenemos que cazar sin ley, porque la ley es mala”



Tres jornaleros sin tierra casasviejeños, Bartolomé González Bancalero, Gabriel y Manuel Pavón Pérez (padre e hijo respectivamente) a finales de la “dictablanda” son acusados de estar cazando los terrenos militares de la Yeguada Militar de San José de Malcocinado. Veremos como el caso va fluctuando de acuerdo a las circunstancias políticas de España. 



La adquisición del cortijo Malcocinado por el estado se hizo con aparece fecha de diez de agosto de 1926. La administración se la compra a la familia del marqués de Negrón. Para entender la compra y la ubicación de una Yeguada Militar en esta zona hay que saber que en 1926 estábamos en el epicentro de la dictadura Militar de Primo de Rivera, cobrando los asuntos militares máxima importancia, sobre todo aquellos relacionados con el norte de Marruecos, en donde el desastre de Annual había significado una segunda hecatombe después del 98. El hecho de que Malcocinado estuviera cerca de Jerez, la abundancia de terreno de pastos y la cercanía a África influyeron para que se creará en estos terrenos una especie de sucursal de la Yeguada Nacional. 

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