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La campiña. El pueblo. II.- Formas de vida tradicional. II.2.- Sociedad. Relaciones sociales. 1

En la sociedad agraria tradicional las relaciones sociales son primarias, el contacto es directo y frecuente, priman las relaciones personales sobre las oficiales,  lo que a veces conlleva el control social del que hablaba Mintz a través del chismorreo, la envidia, el rumor…, pero también  implica un tipo de solidaridad, de arropamiento, de ayuda, de colaboración…cuando las cosas vienen mal dadas. Ejemplos de ellos son los velatorios, con las casas llenas de gente toda la noche, el regalo en forma de comida cuando un miembro cae enfermo o la ayuda efectiva en caso de catástrofe en la vivienda, sea por incendio o por efectos del levante.  
Otras características tienen que ver con lo cerrado que está  la comunidad rural, la inmovilidad, la previsión, la resistencia a los cambios, la hostilidad a lo que viene de fuera, características estas que derivan del fatalismo y que se expresan en tendencias como el intento de controlar los noviazgos de los hijos e hijas dentro de su mismo entorno y estrato social, la resistencia a conocer otras realidades o la necesidad de adelantarse a posibles problemas tomando precauciones a veces extremas. Es ese conservadurismo radical propio del Antiguo Régimen. 



Pero la característica más importante son las pésimas condiciones laborales de los jornaleros; la inmensa mayoría de la población. 
¡En 1968! el periódico Ya envía a Pedro Mario Herrero al campo gaditano. Entre otras cosas, escribe lo siguiente sobre las condiciones de vida de los jornaleros: 
“Todos los obreros de las chozas son eventuales, sin trabajo fijo, de los cortijos limítrofes. Trabajan en la remolacha, en el algodón, en el maíz, en el riego. Luego, el paro. Entre pitos y flautas, están unos seis meses al año cruzados de brazos, pidiendo comida y bebida fiadas, y luego, cuando trabajan, pagan sus deudas, porque no se puede cerrar la puerta de la despensa. Siempre hay algunos que no se resignan a no hacer nada, y éstos, durante el paro, buscan caracoles y picón…Todos estos obreros son eventuales, casi todos procedentes de Medina Sidonia. Trabajan en la misma finca. Hablamos de sueldos. Aquí sólo hay una forma de trabajo: la libre contratación del patrón y el obrero. La labranza de la remolacha se hace a destajo, y los jóvenes cobran 250 pesetas diarias como término medio…
Uno trabaja diez horas, 200 pesetas; otros, doce horas, 135; hay uno que le da al riego y para sacar 150 pesetas tiene que estar amarrado al tajo dieciséis horas…Echamos cuentas. Según ellos, como término medio, el patrón deja de pagarles trescientas sesenta horas extraordinarias al año, o sea, cuarenta y cinco días.”
—¿Y no protestan ustedes?
—El que protesta es despedido al sábado siguiente.
Ellos, los trabajadores, no se unen. ¿Y si alguien lo intenta?
— ¿Para qué arriesgarse? Nadie ayudaría. Además, uno de nosotros iría con el soplo a la finca y le despedirían.
— ¿Cómo? ¿Uno de ustedes?
—Sí, señor. Uno de nosotros.
Fatalismo. Intuyo por primera vez la psicología del andaluz, una mentalidad de segregación racial que aceptan de antemano y para siempre….
Resulta que los obreros eventuales, cuando llueve, no cobran; cuando caen enfermos, tampoco. Si van al trabajo y llueve tres horas, las tres horas son descontadas de su sueldo, así como la comida. El Seguro de Enfermedad, ya se sabe, lo pagan ellos".



Una de las características más llamativas de este tipo de sociedad es su machismo. El hombre en el ámbito público, el trabajo, la calle. La mujer en el ámbito privado. La casa… El hombre busca fuera la comida y la mujer debe administrarla. La mujer quedaba para la casa, sometida primero al padre y después al marido, estableciéndose una clara división entre actividades que eran propias del hombre y de la mujer, pero no solo la separación se estableció en las cosas a hacer, se amplió a los colores,  al modo de vestir, por supuesto, o al modo de hablar y comportarse, el analfabetismo era dos veces más alto entre mujeres que entre varones … por poner solo unos pocos ejemplos.
Las tres fotos son de Mintz

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