headerphoto

Nicolasa Villalba Jordán por Mari Carmen Cuartero Gutiérrez


Foto: Nicolasa Villalba Jordán, madrina en la boda de una de sus hijas
Nicolasa Villalba Jordán nació en Casas Viejas el día 1 de diciembre de 1893, hija de José Villalba Cózar y Francisca Jordán Vela. Sus orígenes familiares son los típicos de muchos habitantes de este pueblo: sus abuelos paternos fueron Dionisio Villalba González, de Olvera, y Manuela Cózar Ortiz, la hija menor de Bernardo Cózar Romero, de familia originaria de Algatocín. Sus abuelos maternos provenían de Medina Sidonia, y fueron Alfonso Jordán Andrades, de ejercicio molinero y Nicolasa Vela Galindo, prima hermana de los Vela Pérez-Blanco, de quien heredó un nombre que a ella nunca le gustó, pero que según se decía en aquella época se consideraba bonito allí.



Junto con sus hermanos Manuela y Dionisio, tuvo la desgracia de quedar huérfana en la temprana infancia. Primero falleció su padre y posteriormente su madre, de tuberculosis, por lo que para evitar contagios, la familia quemó en el patio de la casa toda la ropa, libros y objetos personales, dejando a los hermanos con lo puesto y contemplando una hoguera que  nunca olvidarían.

 


Foto: José Gutiérrez Suárez y Nicolasa Villalba Jordán con sus cinco hijos mayores, 1922

En un primer momento, contaron con el cariño de su abuelo paterno, al que llamaban “papá Dionisio”, que tenía fama de hombre bueno y tolerante, pero vivieron con su abuela materna, más estricta, hasta que tras su muerte fueron separados y cada hermano pasó a vivir con un pariente distinto.

 

A Nicolasa le tocó mudarse con su tía Nicolasa Jordán Vela y su marido, Juan Pérez-Blanco Estudillo. Durante los años que pasó con ellos colaboró en el cuidado de sus primos menores, con los que compartía un gran parecido físico y a los que quería mucho, sobre todo a Alfonso. También cooperaba en la tienda de comestibles, donde aprendió a elaborar muchos productos, dado que en aquellos tiempos no se vendían sólo manufacturas, sino también alimentos artesanales (conservas, embutidos, etc.). De su infancia y juventud en Casas Viejas siempre guardó buenos recuerdos, contaba que el trato recibido por sus tíos fue muy bueno, aunque siempre añadía que ella tenía mucho cuidado de no dar motivo para que le llamaran la atención, dado que su carácter más bien orgulloso no le hubiera permitido soportarlo.

 

Nicolasa vivió con ellos hasta los veinte años, cuando contrajo matrimonio el 21 de diciembre de 1913 en la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro con José Gutiérrez Suárez, herrero de profesión y primo hermano del conocido José Suárez Orellana, con quien de niño vivió tiempo en Las Algámitas. Contaba que cuando se casó, sus tíos le entregaron la parte de la herencia que le correspondía de sus padres, tras descontarle los gastos producidos durante el tiempo de convivencia, práctica al parecer habitual en la época.

 

Este matrimonio al principio continuó viviendo en Casas Viejas, donde nacieron sus dos primeras hijas, María y Francisca, pero después se trasladaron a Alcalá de los Gazules, donde José tomó posesión de la fragua y casa de su padre, en la Plaza de Santo Domingo, donde tuvieron once hijos más. Con posterioridad, la familia se mudó a La Línea, donde ella enviudó en 1950.

 

Nicolasa falleció en Madrid, en casa de su hija menor el 21 de octubre de 1972, a los 78 años, tras sufrir un accidente vascular que en el último año de su vida casi sólo le permitía recordar su infancia y juventud en Casas Viejas, reviviéndolas con una nitidez sorprendente.

0 comentarios: