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Las dos familias

Siempre me ha llamado la atención como muchos casasviejeños que habían perdido las tres guerras (la de los sucesos, la de Guerra Civil y la del franquismo) tienen en la postguerra una accidentada vida familiar y en muchos casos su intento de vivir en pareja se resuelve con fracasos. Aunque la casuística pertenece al ámbito privado, la repetición de casos me lleva a reflexionar sobre las causas y consecuencias con carácter general.
La gran característica de la Guerra Civil en Casas Viejas fue que debido al precedente de los Sucesos muchos hombres reaccionaron al miedo que se impuso huyendo a la zona republicana y allí estuvieron cerca de tres años. Fueron más de 100 siendo, posiblemente, uno de los lugares de España donde comparativamente más hombres huyeron de la zona nacional a la republicana. Algunos dejaron novias o mujer e hijos. De ellos hubo varios casos que en esos cerca de tres años de vida cotidiana diaria en la zona republicana comenzaron relaciones sentimentales con otras mujeres. La casuística es muy diversa, pero lo común es que una vez terminada la guerra y pagada su participación en ella con varios años de cárcel a las dificultades de reintegración en una sociedad que no le dejaba huecos para estos perdedores había que unirle el problema de la existencia de dos mujeres o dos familias en algunos casos. 



Hubo ocasiones, como en la del audio. que como las relaciones fueron superficiales y no hubo ni matrimonio, ni hijos el conflicto se soluciono fácilmente. A veces ante el hecho impepinable de la existencia de dos familias, el hombre optó por la de su pueblo natal, mantuvo contacto con la que se había formado en la zona republicana, pero vivió definitivamente en Benalup. El hecho se mantuvo en silencio, solo la familia lo conocía y el tiempo fue convirtiendo en normal una situación que no tenía nada de ordinario. Hubo otros casos en los que la solución fue más complicada. El hecho de que a las dificultades de comprensión de la existencia de otra familia en otra tierra, se le uniera las dificultades para encontrar trabajo y acomodo para una persona que se había significado políticamente en la época republicana hizo que optara por abandonar esta tierra, con su mujer e hijos incluidos, inclinándose por la familia formada en la zona republicana. Eso no fue aceptado ni por su familia, ni por sus vecinos benalupenses y cuando intentó visitarlos o integrarse nunca fue aceptado. Hay varios casos en los que el hombre termina sólo, abandonado, viviendo sus últimos días en un triste asilo de la beneficiencia. 



Estas difíciles circunstancias que crea la Guerra Civil son propicias a que se creen muchos malos entendidos. Como fueron muchos los hombres que no regresaron sus familias no sabían que pensar, si habían muerto o habían formado otras familias, creando esta incertidumbre una gran problemática. José Luis Gutiérrez me contó que en Paterna una vecina pensaba que su marido estaba en ese caso, que se había quedado a vivir con otra mujer y luego él averiguó que lo habían matado en Málaga.




A estos casos hay que unirles los de aquellos hombre de ideas libertarias que terminan abandonando a la familia, en medio de una sociedad donde habían triunfado las ideas antagonistas por los que ellos habían luchado. A veces el conflicto fue tan fuerte que terminó con acusaciones de todo tipo de abusos y con duros correctivos penales. Tengo registrado un caso en el que el conflicto de pareja se resuelve en acusación de violación, lo que fue incondicionalmente creído por las autoridades, por los antecedentes izquierdistas del acusado. En todos los casos, el triunfo de un tipo de sociedad machista, tradicional, católica… implicó la construcción de una sociedad homogénea que excluía cualquier tipo de familia que no fuera la tradicional y sus valores tradicionales. 



Estas casuísticas de las que le hablo y su difícil ensamblaje en la sociedad de postguerra son otro ejemplo más de la problemática que creo en España el intento de modernización que significó la Segunda República y la Guerra Civil en la que terminó. Esta difícil transición generó una serie de traumas cuyas consecuencias y secuelas han sido tan sibilinas y profundas que muchas veces no se es plenamente consciente de ello. 



La Guerra Civil no sólo fue traumática por el componente militar y social que tuvo, sino también por las todas las historias que terminaron, como siempre, mal, convirtiéndolas en otra historia triste de las historias de España, parafraseando a Gil de Biedma. Porque ante la modernidad que proponía el modelo social de la Segunda República se impuso la unidad de la familia franquista, en las que las relaciones sentimentales estuvieron unidos a la resolución del conflicto bélico y al nacimiento de la “nueva” España. Todo este mundo de complejidades y problemas que tuvieron estas familias hay que entenderlo desde esta óptica, como otro fruto más de esa maldita Guerra Civil que a algunos les toco vivir y a otros padecer sus consecuencias.



En este audio Juan Moreno le cuenta a Mintz como tuvo dos novias durante la Guerra Civil
Jerome Mintz.- ¿Tuvo dos novias?
Juan Moreno.- Si tuve dos. Una aquí y otra en Castellón. 
J.M.- ¿Su mujer lo sabía?
Juan Moreno.- Cuando yo vine. Antes no lo sabía. Se lo dije cuando vine de la guerra. Ella lo sabía. La de Castellón le escribía a Francia. De Francia le escribía a mi madre. Y yo desde el frente a de Castellón. Y yo en la carta que le escribía a mi madre le ponía: “Dale usted recuerdos a mi prima María”, para que no se diera cuenta la de Castellón que era mi novia.


lasnoviasdelaguerracivil.mp3

1 comentarios:

Jose Luis Montes de Oca Bancalero dijo...

Siempre se nos había comentado, "vox pupuli es", que en lo pueblos sureños de la provincia de Cádiz no hubo guerra civi: Los militares golpistas, al no encontrar ninguna resistencia, siguieron su marcha triunfal hacia arriba: Chiclana, San Fernado Cádiz.., en donde radicaban las fuerzas de la República. San Fernando y Cádiz tienen infinitos antecedentes de las razias realizadas por los fascistas del ejército de Franco, ajusticiamientos, asesinatos, ecarcelamentos ....
No obstante tu entrada de hoy es importantes desde el punto de vista de que, aunque sucesos no hubo en ningún otro pueblo de la provincia, los intervenientes del 33,en Casas Viejas, familiares, amigos y/o conocidos que, para los golpistas debieron ser reconocidos como "de los suyos tras haberse lantantado contra la República", tuvieron miedo, lógico es, y huyeron a la zona republicana, tras la rápida invasión de los insurectos.
La postguerra, la represión y el miendo de los casaviejeños, perduró por muchos años después de terminada la contienda.