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Juan Pérez Blanco Estudillo. Y 3

Las últimas palabras de Monroy nos sirven para entrar en la tercera dimensión que quiero tratar de este hombre público; la política. Evidentemente una persona con la importancia económica y social que hemos visto era lógico que tuviera una significación política especial. Efectivamente, así fue. Durante cincuenta años participó en la cosa pública. Juan Pérez-Blanco aparece en 1895 como segundo alcalde pedáneo con Antonio Vela Morales y va a tener continuas participaciones en el cargo hasta 1940 que lo vemos de nuevo en ese puesto.
Así, por ejemplo en 1919 sustituye a Agustín Gutiérrez Romero, en 1929 a Antonio Alcantara Serrano y en 1940 a su hermano Baltasar. Su actuación política más importante, incluso superior a su actividad como alcalde pedáneo, fue su posicionamiento y actuación durante la Guerra Civil. Como en el resto de España fue el momento más trascendente del siglo XX y el cambio más vertiginoso y radical. En Casas Viejas tras la caída de la Segunda República el grupo de poder vencedor presentaba dos tendencias; una más radical y extrema liderada por los falangistas que querían imponer el estado de terror que se estaba imponiendo en toda España y otra más moderada que deseaba que no se volvieran a repetir los trágicos y lamentables momentos del 33. Este segundo grupo va a ser el que se va a imponer, como se vio en el affaire de Ricardo Rodríguez o la depuración de su amigo Manuel Sánchez. Este caso lo cuenta el siempre preciso y certero en detalles Juan Pinto  en Los anarquistas de Casas Viejas: "Manuel Sánchez era el maestro de escuela y apoyaba a la República. Le estaban buscando para dispararle... El cura de Medina era su padrino. Era quien lo salvó. Juan Pérez-Blanco era de la derecha, pero era amigo suyo. El y el cura lo salvaron”. Además como muchos izquierdistas habían huido a la zona republicana ante el miedo a las represalias, cuando terminó la guerra y volvieron fueron sometidos a juicio sumarísimo. En este los acusados tenían que dar el nombre de dos testigos locales que avalaron su comportamiento, las personas más demandadas por los imputados como testigos fueron José Guillén Delgado en once ocasiones, Juan Pérez Blanco en cinco,  Eugenio Cozar en cuatro y Manuel Pérez Barrios con tres, prueba de esta empatía comentada con todos los sectores sociales. Así junto con el cura, el Padre Muriel y otras personas que habían pertenecido a la facción más moderada de los republicanos como Manuel Sánchez, Juan Román, Cristóbal Martínez... (y a los que integraron en el grupo) formaron la élite de poder en el pueblo durante los difíciles años cuarenta. Luego ya cansado y mayor se retira de la escena pública, hasta que muere en 1960.



Termina la semblaza de un personaje significativo de nuestra historia, que representa una clase media dedicada a las actividades industriales y comerciales que por desgracia ha sido tan escasa en este pueblo. Un personaje histórico, en medio de una aplastante y aplastada clase jornalera y una superpoderosa y escasa en números, clase propietaria, que tuvo su protagonismo político al lado de los segundos, pero con muy buenas relaciones con los primeros. Tesis que se confirmó en su actuación en uno de los momentos más trágicos y relevantes, aunque no más mediáticos, de la historia de Casas Viejas; la Guerra Civil. Una última reflexión, poco sabemos y poco hay escrito de Juan Pérez Blanco, y la verdad que es una autentica pena, porque como decía Sarrionadia “Un pueblo sin memoria no es más que un espantajo que camina a ciegas por un espacio sin puntos cardinales”
En la fotografía de la construcción de la iglesia, parece que el segundo por la derecha  es Juan Pérez Blanco Estudillo.

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