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…Y cuarenta y tres

Dice José Manuel Gómez, el Colmena, que el carnaval es un periódico, que cuenta todo lo que ha ocurrido en el año. También que es una manifestación cultural del pueblo y como tal está relacionado con lo que está ocurriendo. Hoy quiero comentar dos pasodobles, uno de 1989 de la comparsa Casas Viejas y otra de Sin vida propia de 1991. Casas Viejas fue algo especial. Sale, como tantas cosas de la época, del especial ambiente del Dornillo. Responde a un momento histórico. En febrero de 1989 la gente que está en la lucha es consciente de que se está llegando al final de todo el proceso que comenzara  con la creación del pueblo a principios del siglo XIX.
La Segregación parecía un hecho inminente y se jugaban los minutos claves del partido. Ante esa situación el mundo del carnaval, que no podía, ni quería estar indiferente a la causa se agrupa y decide presentarse con sus mejores galas al concurso de carnaval de Cádiz. Para ello buscan las mejores voces posibles, se juntan las mejores guitarras, hacen la música los tres que más entienden de ella (José Luis Rodríguez -acompañado de Meina y Remache- que al final no acudieron, José M. González y Manuel Márquez) en ese momento y por supuesto la letra le corresponde al Santo. Este y José González lo explican de esta forma en su  ponencia La independencia en el carnaval de Benalup: “En el año 1989 por primera vez una comparsa benalupense en la que estábamos integrados los dos ponentes, tuvo la osadía de presentarse al Concurso de Agrupaciones de Cádiz en el desaparecido Teatro de Andalucía. Su título “Casas Viejas”. Particularmente, y a casi nueve años vista, creemos que mereció la pena venir aunque solo fuera para cantar este Pasodoble  en el cual, por única vez en el Carnaval de Cádiz, se mencionan los cuarenta y dos pueblos que entonces componían la provincia, terminando como es natural con la reivindicación, esta vez, reclamándola a Cádiz”. 



Visto con la perspectiva histórica que dan los 25 años transcurridos desde entonces aquello no sólo fue importante por lo que significaba de espaldarazo para la lucha por la independencia o por ser la primera vez que se acudía al concurso de Cádiz, sino también porque iba a ser la conclusión de un proceso que había empezado hace ya mucho tiempo. El definitivo triunfo del modelo de carnaval gaditano sobre el murguero tradicional casasviejeño. Para 1966 Mintz dice lo siguiente: “Desde la perspectiva de Ángel, la mayoría de los problemas de Benalup se arreglarían si el pueblo consiguiera su independencia de Medina y controlara su propio término, obteniendo así el poder de recaudar y gastar el dinero de los impuestos. Esto se traduciría en un mayor número de calles iluminadas por la noche, el asfaltado de la calle principal del barrio pobre de El Tajo y en reparaciones de la poco usada, aunque importante carretera al cementerio. También se habían acumulado resentimientos acerca de la inconveniencia de tener que ir al juzgado de Medina o a arreglar otros asuntos oficiales, lo que implicaba largos viajes en coche o autobús… Por el contrario, Manolo y los otros compositores de Los Llorones nunca mencionan la independencia. La mayoría de los campesinos se movían en una dirección completamente diferente. Para ellos, cualquier tipo de gobierno había demostrado ser opresivo e innecesario. Se podía servir mejor a los campesinos eliminando todo tipo de gobierno…”



Sanlúcar, Chipiona, mariscos y viñas ;
San Fernando, El Puerto, Rota,
Cádiz, Puerto Real, en la Bahía ;
Conil con Chiclana, Barbate, Tarifa,
Vejer y Los Barrios, La Línea y San Roque
Abrazando a Algeciras;
Desde sus castillos Alcalá, Medina,
Castellar, Jimena, con destellos moros,
De lejos vigilan;
Arcos, El Bosque y Ubrique,
Puerto Serrano y Espera,
Prado del Rey, Algodonales,
Villamartín, Villaluenga,
Setenil, Algar y Zahara,
Torre Alháquime y Olvera,
Benaocaz, El Gastor y Bornos,
Alcalá del Valle con Grazalema,
Son los copos de nieve blanca,
Brillante plata de nuestra Sierra;
Trebujena y Jerez, sus viñas y sus caballos;
Cante en Paterna :
Son cuarenta y dos estrellas
Con luz propia y propia vida
Que a nuestra tierra iluminan.
Pero te recuerdo, Cádiz,
Que hay un pueblo en tu provincia
Que hace tiempo también brilla
Y cansado está... cansado está...
Casas Viejas pierde su paciencia
Y te pide a voz en grito y con el alma
¡Que le des la Independencia!



En cuanto al famoso pasodoble la estructura es simple y siguiendo el modelo que ya había utilizado e iba a utilizar muchas veces. El cuerpo del pasodoble compuesto por 24 versos donde menciona a los cuarenta y dos pueblos de Cádiz. Todavía las comarcas y las mancomunidades no estaban consolidadas en la provincia de Cádiz y El Santo los divide con un criterio geográfico, la costa norte, la bahía, la Janda litoral y el campo de Gibraltar, los pueblos “con castillo”, los de la Sierra, Jerez, Trebujena y Paterna. Y luego viene el remate, el verdadero motivo del pasodoble que se ha escondido hasta ese momento. En el verso 25 se dice” Pero te recuerdo, Cádiz,” y los dos versos finales: “Y te pide a voz en grito y con el alma/¡Que le des la Independencia!”



En este tipo de textos a veces es tan importante lo que no aparece como lo que sí lo hace. Es significativo que en el pasodoble el nombre de Benalup haya sido cambiado por el más combativo e histórico de Casas Viejas  y tampoco aparece la verdadera lucha en aquellos momentos; las hectáreas que iba a tener el pueblo número 43 de la provincia de Cádiz. Se entiende que no es momento de detalles y si de apoyar con todas las fuerzas el proceso general. Meses más tarde, el 27 de diciembre de ese año (un día antes de los inocentes) el pleno de la Diputación de Cádiz acuerda concederle a Benalup de Sidonia la segregación con 5950 hectáreas, quedando fuera  una importante extensión que tradicionalmente había estado incluido en el conocido Campo de Casas Viejas y que los benalupenses reivindicaban como la parte de la sierra más allá de la Venta de Correro, la Yeguada o los Badalejos. Mintz para 1966 lo expresó de esta forma: “Sonaba lógico y leal favorecer la independencia. Los defensores argüían que sólo podía tener consecuencias positivas. Por supuesto, lo difícil era convencer a Medina  para que además de la independencia cediera la tierra suficiente para que este pequeño pueblo tuviera sus recursos necesarios. Medina parecía estar de acuerdo con permitir a su hijo errante, Benalup, marcharse por su cuenta, pero con poco más que las ropas a su espalda”



Así, dos años más tarde, en febrero de 1991 sale la comparsa “Sin vida propia”. Dentro de un mes se va a hacer oficial en el Boletín de la Junta la Segregación pero con la sensación agridulce que produce las menos de seis mil hectáreas otorgadas. En este contexto, el visceral El Santo escribe este pasodoble, donde ahora, ya terminado el proceso, sí menciona el término:
No tengo nada que agradecerte
aunque vivimos junto
y somos vecinos
ni me quisiste ni yo te quiero
pudiste ser mi madre
pues tus entrañas
nacer me vieron
pero fue a pesar tuyo
siempre intentaste mi destrucción
y  me tiranizaste sin compasión
me explotaste con saña,
trucos, patrañas, odio y rencor
no se si fue tu gente
o tus dirigentes
lo cierto es que mi pueblo
mirando al frente
creció con esfuerzos
sangre y sudor
sencillo y sin complejos
un pueblo joven
por encima de sobras,
miserias de tu ambición,
sembró de casas blancas
bella colina
futuro de rosas que floreció
y tú que tanta veces
vas presumiendo
de señorío y antigüedad
demuestras hoy al separarnos
tu estilo que no admite
buena voluntad
quieres el Cuervo con el Figuras
y el río Barbate en tu colección
que hasta ahora nunca te merecieron preocupación
y el Badalejo con la Yeguada
hermanos nuestros de corazón
para seguirlos avasallando...
con “tu esplendor”.


El pasodoble refleja la tensión final del proceso, cuenta el nacimiento del pueblo y su intento de independizarse con el resultado final agridulce para los benalupenses. Pero como en historia no hay punto finales y menos casualidades de las que parecen el 20 de marzo de ese año el boletín oficial de la Junta de Andalucía publicaba la segregación benalupense con 5950 hectáreas. Las elecciones municipales, nada casual por cierto, estaban convocadas para el 26 de mayo de ese año. El candidato del PSOE, Francisco González Cabaña declara en la campaña el 23 de mayo en el Diario de Cádiz: “El único argumento que tiene el PA contra nosotros es el del término municipal. Si no existiese esa pega, no hay quien pueda con el PSOE". De número 3 en las listas del PSOE iba José Luis Pérez Ruiz, que había sido trasladado de nuevo, cual si fuera la barca de Caronte, al mundo activo de la política. El resultado de las eleccines fue concluyente: 11 concejales para el PSOE, dos para el PA. Progresivamente las aguas volvieron a su cauce y la Segregación entró a formar parte en nuestro acervo histórico de una forma más o menos tranquila, eso sí siendo el acontecimiento histórico más importante del último cuarto del siglo XX. Evidentemente El Santo le tenía que escribir al hecho varios pasodobles. Y es que como decía el Colmena el carnaval es como un periódico donde se expresa la cultura popular.

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