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Sobrevivir

Mi amigo Papeletas charla algunos domingos por la mañana conmigo por el facebook. Recordamos viejos tiempos. Todavía le admira el hecho de que en 2005 anticipásemos la crisis y les mandáramos a los alumnos del IES hacer un trabajo sobre la construcción para que sirviera de base a la exposición de ese año y, sobre todo. para que los alumnos se concienciaran de la necesidad de estudiar y que no centraran sus expectativas laborales en el ladrillo. En el 2007  comenzó la crisis de empleo provocada por el estallido de la burbuja financiera que se había apalancado en el ladrillo. A su generación le ha afectado de lleno.




Aquella generación del 2000-05 fue muy especial para mí, me trae muchos recuerdos y sensaciones, casi todas muy positivas. Recuerdo con gran cariño los viajes al Picacho, Granada, Italia o Madrid. También su canción I wil be survive que la tomamos como punto de partida para romper con algunos prejuicios sexuales y vitales remanentes de otras épocas. Pero sobre todo la recuerdo por la complicidad y el buen rollo existente; como se sabe, estas cosas son mutuas. 



Casi nueve años después de que abandonarán el IES su caso me sirve para analizar el fenómeno de la emigración exterior que está proliferando en Benalup-Casas Viejas. Soy curioso por naturaleza y más con la gente que me interesa, por ello  sigo, en la medida de mis posibilidades, su trayectoria profesional. Y ahí las buenas noticias abundan menos. Hay algunos que trabajan para lo que estudiaron como Laura Estudillo, Juana Mary Moreno, Nerea, Paqui  o Rocío Romero; otros se han colocado en el ejército como Jorge; en la guardia civil, Acho que está en Castellón;  o en la administración, aquí pocos casos. Pero la mayoría o siguen estudiando o están en paro  o están trabajando en ocupaciones donde no es necesario su cualificación profesional, demasiados casos. La verdad es que me he planteado muchas veces si no los hemos engañado cuando le insistíamos en lo importante que era estudiar. Hay muchas  jóvenes licenciadas que están trabajando en supermercados o cuidando niños y niñas, como aquellas jóvenes casaviejeñas de principio siglo que se iban a "servir" por la comida y el ajuar a Cádiz; la diferencia está en  que ahora lo pueden hacer en un itinerario por países europeos y tienen estudios superiores. Hay algunos licenciados que lo hacen en trabajos esporádicos en el campo (las Lomas sobre todo), o de porteros de bloques de pisos y otros muchos capean el temporal con empleos ocasionales en la hostelería y  restauración. No he localizado ninguno que trabaje en la construcción, aquello a lo que tanto le temíamos y a la que ahora muchos volverían a agarrarse como  si fuera un  clavo ardiendo. 



Hay dos aspectos que me llaman mucho la atención: la inmensa mayoría de ellos no viven en el pueblo y, sobre todo,  hasta tal punto que creo que es su característica laboral,  que una buena parte han tenido que emigrar de España. Tengo localizadas  once personas de aquella generación que están en el extranjero: Lucía (en Londres trabajando en un KFC o sitio de comida rápida), Laura, (también en Londrés,  en un mejicano) y Ana Vera,  Vero con su prima Ana entre Londres, Marbella, Lugano y Saint Moritz, Norberto (con su licenciatura bajo el brazo amplia estudios de idiomas en Brunswick, Alemania), Nerea y Paqui desempeñan labores de enfermería en el país germano, Bravo (da clase en Inglaterra), Carlos (trabaja en un restaurante en Brighton), Curro Orellana ( de ingeniero en Alemania), Cayetano  en Brasil, en Fortaleza, como director de telecomunicaciones y relaciones exteriores en CALICONST y MOVIMARAN... seguro que hay más casos. Y esta casuísstica es solo parte de una tendencia general a la que estamos asistiendo en Benalup-Casas Viejas, Cádiz, Andalucía y España.  Al contrario que lo que ocurre con los emigrantes de la provincia gaditana, la mayoría están en Inglaterra, seguidos muy de cerca por Alemania. En el Diario de Cádiz de 31 de marzo se dice: “Los datos avanzados por el Instituto Nacional de Estadística sitúan de nuevo a Alemania, como sucedió hace 40 años, como el primer destino, adelantando por primera vez desde que se inició la crisis a Reino Unido. El dato es significativo porque Alemania, al requerir en muchos casos un aprendizaje desde cero del idioma y ser un destino abiertamente laboral, da a estas aventuras una carta de naturaleza mucho más prolongada en el tiempo. El viaje laboral a Reino Unido suele llevar incorporado la idea del regreso. En el caso de Alemania, donde se empadronaron en 2013 210 gaditanos (frente a los 200 del Reino Unido), ofrece una perspectiva mucho más duradera. La colonia de gaditanos en Alemania ya supera los 6.000. Y el motivo no siempre es el desempleo, aunque así es en la mayor parte de los casos, sino buscar trabajos de más calidad”. 



El ejemplo de esta generación del IES, donde llama la atención los numerosos casos de benalupenses que han tenido que emigrar al extranjero, explica que en el 2013 hayamos perdido 216 personas en el censo, volviendo a los niveles demográficos de 2006, antes de la crisis.  La emigración a otros lugares de España también es muy importante. Estamos volviendo a otra etapa donde se imponen las salidas (en el tradicional vaivén de idas y venidas que caracteriza al pueblo), pero ahora no se trata de los estratos sociales menos preparados culturalmente o los más débiles económicamente, sino que estamos ante la generación más preparada de la historia del pueblo que tiene que marcharse porque no encuentra respuestas a sus necesidades laborales, y lo peor del caso es que muchos lo tienen que hacer al extranjero. 



Los sociólogos hablan, pese a la mala prensa que tienen las emigraciones provocadas por excesivas dosis de etnocentrismo y egoísmo, de las bondades de estas, ya que contribuyen al  equilibrio necesario. Así sirven de contrapeso entre zonas con una alta presión demográfica y otra que necesita población para trabajar o entre zonas excesivamente envejecidas y otras demasiado jóvenes. Es la teoría de los vasos comunicantes que argumenta que para que se produzca el movimiento migratorio es necesario una zona que necesite expulsar población y otra que la atraiga. Pero además está el enriquecimiento cultural que supone para las zonas receptoras la llegada de gente de otras culturas, amén de las consecuencias económicas positiva ya que contribuyen al desarrollo del país, pues los emigrantes forman parte de las capas demográficas más jóvenes y activas. Pero además de las cuestiones colectivas, siempre están las cuestiones individuales. Nadie le gusta emigrar de su tierra e irse a otra zona donde no conoce la lengua, la cultura o las costumbres. A todo el mundo le cuesta un gran esfuerzo adaptarse a las nuevas circunstancias. Pero estoy seguro, que lo mismo que las mariposas al hacer el esfuerzo para salir del capullo de seda están labrando su porvenir por su aguante y fortaleza, pues vencen las dificultades, superarán  todos los obstáculos que se les presente y supondrá otro escalón en su aprendizaje vital y enriquecimiento personal. Por ese particular, esta generación a la que tanto cariño y admiración  le profeso me tiene tranquilo. Me consta que son unos resistentes. Si lo dice hasta su himno... Pues eso.. We will be survive.


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