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El sumario de Ana Barca Romero. 3

El juez instructor Ángel Medina emite informe y eleva al Auditor de Guerra. 
"De lo actuado resulta:
Que Doña Ana Barca Romero lleva en explotación las fincas y ganados que a su propiedad pertenece y tiene a su encargado confiada la labores y declaraciones que como consecuencia de las mismas que tienen que hacerse y según su decir su expresado encargado por error dejo de efectuar declaración ante el Servicio Nacional del Trigo de los mil cien kilos de alpiste que les fueron intervenidos como consecuencia de comprobación que se le efectuó el quince de Octubre del pasado año… y por lo cual se le ha impuesto por la Fiscalía Provincia de Tasas de Cádiz veinte mil pesetas de multa e incautación del alpiste referido. 

Los antecedentes e informes que de la expresa Señora proporcionan a las Autoridades la señalan como de conducta ejemplar moralidad intachable y adicta a nuestro glorioso movimiento Nacional.
La inculpada hace presente respetuosamente que en todo caso se tenga en cuenta la diferencia que por un par de días existe entre ella que ha pagado una sanción y ha sufrido la pérdida del alpiste en la cantidad dicha por una involuntaria falta de su encargado y el que realmente tuvo ocultas sus cosechas y por virtud de la Ley de diez y seis de Octubre se le concedió que efectuara declaración y quedara dentro de la Ley. El Juez que suscribe teniendo en cuenta las razones alegadas se honra en elevar a V.E el actuado…
V.E. no obstante con mejor criterio resolverá".



El juez instructor ha tenido en cuenta la versión del error involuntario del encargado, con lo que se descarga a la imputada de voluntariedad y malicia en la acción, pero sobre todo ha hecho constar “la conducta ejemplar, moralidad intachable y adicta a nuestro glorioso movimiento Nacional” y la alegación de la imputada sobre la diferencia que hay entre su caso y el de muchos que lo declararon solo unos días después. 



Con estos informes, obviamente el auditor falla a favor de Ana Barca. Dice así: “Resulta que ANA BARCA ROMERO, de muy buenos antecedentes, dejó de hacer la declaración jurada que al Servicio Nacional del Trigo debió prestar, de 1.100 kg. De alpiste procedentes de su cosecha, porque teniendo confiada a un encargado la suministración real de las firmas, se le pasó el plazo sin formalizarla. Los buenos antecedentes, que antes se hace alusión y las circunstancias del caso que no hacen suponer ánimo de lucro en la ocultación relatada, justamente con el hecho comprobado de haber sido sancionado con multa de 20.000 pts y prohibición de ejercer el comercio durante tres meses por la Fiscalía Superior de Tasas hacen que debe estimarse suficientemente castigado el hecho de estos y en su virtud dar por terminado sin declaración de responsabilidad el presente procedimiento”. 



He dejado para el final la declaración que hizo Ana Barca porque es la que más pista nos da sobre el caso y su resolución. La viuda de Vela tiene que desplazarse a Sevilla a declarar ante el juez militar y allí bien asesorada por su abogado establece las líneas de su defensa que serán la que finalmente se impongan.  



Así Ana Barca “De cincuenta y cinco años de edad, hija de  José y de Martina, natural de Puerto Real y vecina de Benalup de Sidonia, de estado Viuda, de profesión propietaria, con instrucción” en primer lugar descarga toda la responsabilidad en su apoderado.
Preguntada  para que diga …porque no se efectuó la declaración en el Servicio Nacional del Trigo que es  el organismo competente para ello, dijo: Que por ignorancia de su encargado que el que hace todas esas operaciones ya que ella tiene depositada su confianza en él y aunque la que habla lleva la contabilidad para saber la marcha de su explotación se rige por lo que él le va dando”. 



En segundo lugar, dice que ya ha pagado por su posible error, que va a ser el argumento más importante al que se acoja el juez a la hora de establecer su veredicto final.
"Preguntada para que diga si reconoce que hubo ocultación ya que no efectuó la correspondiente declaración, dijo: Que evidentemente sin malicia hubo originalmente ocultación y aunque ella no es responsable a su juicio ha pagado la sanción de veinte mil pesetas que se le ha impuesto por la fiscalía de Tasas puesto que subsidiarimante en todo caso ha respondido del error o infracción de su encargado o apoderado". 

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