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CASAS VIEJAS: MONUMENTO A LOS CAMPESINOS ASESINADOS EN ENERO DE 1933. ATAQUES Y DIGNIFICACIÓN.

En el facebook de este grupo han publicado el siguiente artículo. Me ha parecido interesante compartirlo con vosotros.
Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía
El escrito de abajo lo hemos enviado a la Alcaldesa de Benalup-Casas Viejas.


Os animamos a las personas interesadas que hagan llegar al cabildo su apoyo a esta iniciativa.


Ayuntamiento de Benalup - Casas Viejas / ayto@benalupcasasviejas.es

C/ Cantera, s/n
11190 Benalup-Casas Viejas



Hemos conocido el ataque que ha sufrido este fin de semana la escultura de Carlos Fraga de Sousa que nuestra organización colocó, a través de las manos del compañero, albañil y sindicalista jerezano Juan Conde, en 1983 en la Alameda.
Se cumplían entonces 50 años de la matanza de vecinos que tanto significado tiene para la historia social de nuestras tierras. Ya entonces nos topamos con la incomprensión de algunos y el miedo de muchos. Pero no dudamos de que fue uno de los primeros pasos para la normalización de un acontecimiento que era percibido como una vergüenza y permanecía prácticamente tabú. De entonces a hoy han pasado otros treinta y, afortunadamente, la situación ha cambiado. Sobre todo gracias al esfuerzo de un grupo de vecinos. La repercusión que ha tenido en las redes sociales de Casa Viejas, y los comentarios que ha suscitado, así lo demuestra.


No tenemos la menor duda de que el acto ha sido producto del vandalismo y de la ignorancia de sus autores sobre su significado. Como también hay que decir que esta no ha sido la primera agresión que ha sufrido. Ya hubo algunas la noche en que se colocó. Después llegaron otras que, no por ser de diferentes tipos, no dejaban de atacar su significado y posición en el espacio simbólico del pueblo. Así, con el pretexto de unas obras de remodelación, en los años noventa, fue retirado de la Alameda. De su paradero sólo se volvió a saber, a pesar de los esfuerzos de algunos vecinos, hasta ya entrado este siglo. Salió de su destierro en unos almacenes para terminar en la plaza de los Jornaleros de forma anónima. Nada recordaba su significado ni sus promotores. Tuvo que pasar algún tiempo para que recuperara el azulejo con la poesía de Miguel Hernández. Eso sí, olvidando el nombre de nuestra organización. Más adelante, la CNT-AIT también colocó una placa. Tampoco el cuidado del entorno ha destacado por la atención recibida. Así que llueve sobre mojado.



De todas formas, como se ha escrito estos días, quizá sea un buen momento para replantear la idoneidad de su ubicación. Que esté en la plaza de los Jornaleros no deja de ser un guiño a quienes fueron asesinados cuando luchaban por un mundo nuevo. Sin embargo, los espacios urbanos no son neutros. Tienen su significado y su memoria. Desde esta perspectiva el sitio donde debe estar el monumento es la Alameda, donde fue colocado. Tanto por el papel que tuvo el lugar en los sucesos como por el que tiene en la memoria e identidad colectiva de Casas Viejas. Tampoco olvidemos que cuando llegue la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC), que seguro que terminará llegando, como cuando se ponga en funcionamiento el centro de la calle Nueva, sea más temprano o tarde, terminará por conformarse una ruta en la que el papel de la escultura es clave.



Por ello solicitamos formalmente al Ayuntamiento de Benalup - Casas Viejas, equipo de gobierno y oposición, a que el monumento vuelva a ser instalado en el lugar donde estuvo, con una placa que sea reproducción literal de la original. Si en esto último existe algún problema este Grupo está dispuesto a cargar con los gastos correspondientes.
En la primera fotografía estado de anoche del monolito. En la segunda foto de Andrés Sorel en 1983. Este escritor ha comunicado a dicho facebook su adhesión a la petición.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Los hechos no los pueden borrar del tiempo, de las memorias. La intolerancia lleva a la destrucción. No es agrediendo que se construye un mundo mejor. Espero que el monolito pueda descansar en paz en el lugar que le corresponde, como homenaje a los que quisieron ese mundo mejor.

Carlos Fraga