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"Consumir menos, consumir mejor" y la sociedad tradicional benalupense. La llegada de la televisión

En la sociedad agraria tradicional las relaciones sociales son primarias, el contacto personal es directo y frecuente,  lo que a veces conlleva el control social del que hablaba Mintz a través del chismorreo, la envidia, el rumor…(que sustituyen otro tipo de controles policiales, gubernamentales o religiosos), pero también  implica un tipo de solidaridad, de arropamiento, de ayuda, de colaboración…cuando las cosas vienen mal dadas. Ejemplos de ellos son los velatorios, con las casas llenas de gente toda la noche, el regalo en forma de comida cuando un miembro cae enfermo o la ayuda efectiva en caso de catástrofe en la vivienda, sea por incendio o por efectos del levante.  
Otra característica tiene que ver con lo cerrado que está  la comunidad rural, la inmovilidad, la previsión, la resistencia a los cambios, la hostilidad a lo que viene de fuera, características estas que derivan del fatalismo y que se expresan en tendencias como el intento de controlar los noviazgos de los hijos e hijas dentro de su mismo entorno y estrato social, la resistencia a conocer otras realidades o la necesidad de adelantarse a posibles problemas tomando precauciones a veces extremas. Pero la característica que más me llama la atención a mí es la socialización que se realiza exclusivamente en la calle, en el espacio público. Los bares, calles y plazas para los hombres, las tiendas, las iglesias o las fuentes para las mujeres. 



Esta importancia de la calle, de lo público... empieza a perder protagonismo con la crisis de la agricultura tradicional y coincide con la llegada a los hogares de la televisión. Sobre esta dice Toni Lodeiro: “Una adolescente promedio, en el Estado, ve 13 horas  de tele a la semana (en Estados Unidos 23, en la India 18). A los 18 años, ha presenciado más de 100.000 actos violentos y 300.000 anuncios. Hay muchas adolescentes con tele en su habitación (13% en el Estado, 35% en Estados Unidos). Y pasan frente a la caja tonta 2 horas y media más a la semana de las que no la tienen en su cuarto. Muchas adolescentes comen solas frente a la pantalla mientras los productos nos entran por la tele. Las series estadounidenses y la publicidad llevaban tiempo enseñándonos que era normal desayunar copos de cereales o usar teléfono móvil u ordenador portátil mucho antes de que lo fuese".




Aunque las primeras emisiones de TVE se producen en 1956 habrá que esperar a la década de los sesenta para que en España tenga un impacto considerable. A la altura de 1964 de cada diez españoles 8 tenían aparato de televisión en casa. Naturalmente en las ciudades esa ratio aumentaba y en los pueblos disminuía. En Benalup nos tenemos que remontar a los ochenta para llegar a esas tasas. Pero además, debido a su posición periférica, lejos de la centralidad, las ondas televisivas llegaban con muy mala calidad a nuestra localidad. Al igual que fue de los últimos pueblos de España donde desaparecieron las chozas, también ha sido de los últimos en que las ondas de la televisión han llegado con una señal de calidad adecuada.  




La televisión se iba a convertir con el tiempo en uno de los principales factores de cambio de la sociedad española . Quizá haya sido el elemento que más ha contribuido en la tendencia de disminuir nuestras relaciones sociales basadas en la calle y aumentar el grado de individualización. Se puede afirmar que se produjo una mayor reclusión en el espacio doméstico, que se explica porque la comodidad de las viviendas había aumentado, pero, sobre todo, por la irrupción de la televisión. En los pueblos se vivía en la calle, la gente se relacionaba, se socializaba en el bar, en la tienda o en la puerta tomando el fresco, la solidaridad familiar o/y vecinal era imprescindible en una circunstancias difíciles, al mismo tiempo que estas relaciones públicas servían de autocontrol social y de imposición de la ideología dominante. A partir de los setenta el mundo rural empezó a urbanizarse en el sentido de que la forma de vida propia de la ciudad se fue imponiendo paulatinamente en el campo. Parece claro que la televisión ha contribuido a disminuir la presencia del hombre en los bares o de las mujeres en la calle, en las tiendas o  en las charlas nocturnas tomando el fresco. Carmen, la amiga de Mintz, a la pregunta que de qué echaba de menos con respecto a aquella época decía: “Antes las puertas de las casas estaban abiertas, nos fiábamos unos de otros, vivíamos unos con otros. Ahora cada uno va más a su aire…” Algo parecido a lo que ocurrió con la irrupción de la tele está pasando en la actualidad con internet y las nuevas tecnologías. Parece que esta época de crisis, de cambio va a significar otra vuelta más de rosca en el proceso de transformación en cuanto a las formas de relacionarnos. Las redes sociales, el móvil, las formas digitales y electrónicas están supliendo progresivamente el papel en la socialización que antes tenía en exclusividad la calle.



Sobre la diferencia en los medios de comunicación y diversión de antes de los cincuenta y en los sesenta en 1965 Manuel Sánchez Caro le cuenta a Mintz lo siguiente:
J.M.- ¿Qué formas de diversiones había antes?
M.S.- Otra cosa que no podemos comparar. Ayer no había más que cuatro puchinelas, cuatro muñequitos  y algunos circos. Algunos dramas. Hoy se divierte uno desde su casa, no hay que salir. En Alcalá que me crié yo, en mi juventud, porque la juventud es la más llamada a disfrutar,  venía una compañía de teatro dramático todas las ferias y luego se tiraba un año sin venir. Hoy se divierte uno desde su casa. ¿Quién no tiene un televisor, una radio? No tiene que salir, desde su misma casa, sin salir, sin gastarse un duro, sin estropearse. De modo que con arreglo a la diversión es mucho más grande la diferencia. Antes yo me crié en el campo, el periódico cuando venía y ya está. Pero hoy estamos al tanto de todo, de lo que pasa en Barcelona, Bilbao… porque la radio lo comenta. Y ve usted una corrida de toros que lo televisa, un drama, una película… que dentro de las diversiones no hay comparación lo de ayer con lo de hoy. Estos pueblos antes no conocía nada y hoy todo, tanto los que estén en el pueblo como en Madrid. 
J.M.- Pero tenía una cantante, una tenor…

M.S.- Si pero de feria en feria, no como ahora que son diarios por la televisión y la radio.

La primera fotografía la aportó Juan Pedro Aguilera para su artículo de La tierra y recoge el premio de gallina blanca que obtuvo la familia Mota en forma de televisión en 1963. Las otras 3 son de Mintz.

antesyahoratelevisionyradio.mp3

1 comentarios:

Jose Luis Montes de Oca Bancalero dijo...

Interesántisimo. Claro que lo de la tele no era, creo yo, por lo de las chozas. En lugares hinóspitos de chabolas, hoy vemos parabólicas. Esa falta de cobertura lo era como consecuencia de la falta de infraestructuras del régimen. Basta recordar el televisor y el pavo de Nicolás Vela
En B/CV se veían los partidos de la Liga de Fútbol, por la TV marroquí, cuyas emisiones, lógicamente en B/N, eran captadas perfectamente en nuestro pueblo.
Manuel Sánchez Caro era mi Padrino y para acceder a su finca, "Pagana", en cierta ocasión, ya comenté las peripecias
Oca.