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"Consumir menos, consumir mejor" y la sociedad tradicional benalupense. La ropa

Uno de los aspectos más visibles en los cambios de la sociedad tradicional a la actual es la ropa. Es el primer elemento que nos sitúa en una fotografía por ejemplo. Los cambios han sido muchos y muy importantes. Antes había menos cantidad y variedad, se reciclaba y se reutilizaba más, la producción propia era mucho más importante. La ropa se hacía mayoritariamente a mano o con máquinas de coser que había en casi todas las casas. Era costumbre que las madres le hicieran a sus hijos la ropa un poco más grande de la talla actual para que durara más. Las niñas solían tener dos vestidos más especiales para acontecimientos significativos como para ir a misa los domingos, o bodas o comuniones. 

Luego la ropa que ya no era tan nueva pasaba a la categoría de uso para la semana. El traspaso de ropa entre hermanos, primos, amigos y vecinos era algo habitual. Ahora la ropa tiene las características contraria debido al cambio de mentalidad de la sociedad, a la liberalización de la mujer y su acceso al mundo laboral, al cambio de las familias de unidad de producción a unidad de consumo y al aumento del consumo que ha supuesto la llegada de la modernidad.
Una costumbre muy típica de la sociedad tradicional y relacionada con la ropa era el luto. Este es  la manifestación visible del dolor, que regularmente ha sido a través de la forma que se viste. Aunque atañe fundamentalmente a la ropa, también lo hace a las costumbres y a la vida cotidiana. El color negro se apoderaba de los trajes, las faldas, las toquillas, las medias, los zapatos, incluso el velo y guantes. La ropa interior también se enlutaba. La costumbre de guardar luto y el tiempo que se guardaba dependía de la afinidad con el fallecido. 




La ropa pertenecía al ámbito privado de la familia, por eso tanto de lavarla, como de repararla o de adquirirla era responsabilidad de la mujer. Coser se va a convertir en una de las tareas tradicionales de las amas de casa y como le permite hacerlo mientras hacen otras tareas de ocio, como escuchar la radio, se va a convertir en una de las estampas habituales mientras se escuchaba la radionovela, por ejemplo. 



Dice Toni Lodeiro sobre las tendencias actuales de la ropa:”Lo barato sale caro. En Cataluña, en los noventa, se perdieron el 40% de los empleos en el sector textil. En Bangladesh, en tan sólo tres semanas de 2006 hubo 58 muertos y 250 heridos en derrumbamientos o incendios en cuatro fábricas textiles. Encuentras relación ¿no? Las grandes marcas subcontratan la fabricación a países del Sur. Unas, venden barata ropa de baja calidad, y promueven el sobreconsumo. Otras venden caro, pero no por su mayor calidad, ya que producen en el Sur e invierten lo ahorrado en publicidad. Recuerda este dato ilustrativo: una obrera de Nike en Indonesia tendría que trabajar 21 siglos para cobrar lo que Ronaldo gana por publicidad en un año”.



Es en la ropa donde se observa algunas de las características de la sociedad moderna en contraposición con la tradicional. Se suele dar en este campo, el consumismo compulsivo, sobre todo en los jóvenes, se ha abandonado radicalmente la reutilización, la producción propia, el consumo local… Algunos consejos que sobre este aspecto da Toni Lodeiro son los siguientes: “Escapa de las modas. Tanto del pijismo tradicional –ropa nueva, marcas...–; como de las modas “alternativas” –ropa “jipi” Made in Nepal, camisetas a la última moda, piercings, rastas...–). Intenta ser tú misma y hacer lo que te gusta. Se consciente de lo que haces por presión social.
Usa ropa que transpire bien. Evita fibras sintéticas, especialmente en partes interiores.
• Reutiliza e intercambia la ropa que no utilizas. Pásate la ropa entre amigas y conocidas, usa las tiendas gratis…Irás “de estreno” sin gastar. La que no quieras, véndela o dónala a tiendas de segunda mano, entidades benéficas, parroquias...
• La que no esté presentable puedes reutilizarla como trapos para limpiar, parches, o retales para hacer nuevas prendas. Tírala en puntos limpios o contenedores de textil.
• Usa la ropa más vieja para actividades que la estropeen o manchen mucho (determinados trabajos, deportes).
• Para que la ropa dure más, lava menos. Lavar desgasta y destiñe la ropa, más a mayor temperatura del agua y cuantos más productos uses (detergente, suavizante...). A menudo basta con airear y/o cepillar. Ahorrarás trabajo. Evita lejía y otros productos abrasivos.
• Tiende de manera que la ropa no se deforme. Para prendas delicadas o pesadas, mejor en horizontal. Si está mucho tiempo tendida al sol puede perder color.
• Repara, cose (o pide ayuda a quien sepa o tenga máquina) o acude al zapatero y a las tiendas que reparan ropa.
• Compra productos de calidad (duraderos), de segunda mano, producción local, ecológica, artesana (suele haber ropa de piel, bolsos, carteras, calzado... )"
Las fotos son de Mintz

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