headerphoto

Piropo

Lo que pretendo hacer en esta serie de los pasodobles del Santo, es coger uno, destriparlo, analizarlo, partirlo, darle la vuelta… para conseguir entenderlo mejor. Y si el milagro ocurre, entonces gusta más. El pasodoble de hoy, me parece a mí, una de las composiciones más redondas, logradas y representativas del autor, de una de sus mejores, por no escribir la mejor, agrupaciones; el Ventorrillo de 1997. De hecho, ese paseo por el pueblo desde la Sierra ha sido repetido varias veces por él y por otros autores carnavalescos benalupenses.



Paseando del brazo con la luna llena
En las cálidas noches de levante en calma,
A la luz y el embrujo de un cielo de estrellas
Se apoderan los duendes de tu madrugada ;
Al arrullo nacieron de Las Lagunetas,
Su niñez recorrieron gargantas y sierras
y están sus figuras grabadas en cuevas.
Vadean el Barbate,
suben desde El Tesorillo
por Clavel al Chorro Grande,
después de refrescar,
dan hechizo a La Alameda,
la Iglesia y Calle San Juan;
Juegan por El Cañuelo,
y en San Agustín reparten
coplillas de Carnaval.
Mirador del Merendero:
Río, Vega, Alcornocales;
Se vuelven por Paternilla a La Grulla Negra
( ¡ Qué Plaza para soñar ! )
Barrio de albañiles,
que inspiró Santo Domingo,
hacia El Tajo siguen ellos:
Un rasgueo de guitarras
corta el aire y los recibe
por Seguirillas y Tientos.
Con la salida del Sol
regresan a Sierra Momia;
Se van los duendes contentos
del arte, gracia y color
con que embrujan a mi Pueblo.



Para entender mejor este piropo creo que hay que saber que aunque el acercamiento del Santo al mundo del carnaval empezó en el Seminario en los años 65-66, este se consolidó en La Colmena escuchando Paco Alba, A. Martín y sobre todo Pedro Romero y comprando cientos de cintas de todas las que ya vendía El Melli. Es Pedro Romero, el autor que más le gusta al Santo, y el que está, de alguna forma, detrás de este piropo sensual y lírico al pueblo. 



Otra cosas que hay que conocer es que en su segunda etapa como concejal del Ayuntamiento se especializó en la búsqueda de un futuro económico para un pueblo que estaba empezando a ser independiente. El proyecto Benalup 2000, del que él era el alma, se basaba en la explotación y puesta en valor de los recursos naturales y endógenos, donde el turismo sostenible tenía un papel importante. Y en este piropo aparecen las cuevas del Tajo de las Figuras, el Barbate, la Janda, El Chorro Grande, el mirador de los alcornocales, uno de sus grandes proyectos….




En cuanto al viaje en sí que es el piropo, los duendes comienzan en la sierra, uno de los grandes recursos del pueblo, de allí proviene su familia y donde pasaba los veranos cuando era pequeño, entran al pueblo por su centro histórico con menciones a la Alameda, la Iglesia o la calle San Juan y de ahí visitan los distintos barrios; el Cañuelo, San Agustín, Paternilla, la Grulla Negra con mención a la plaza de Gutiérrez Mellado, nombre que tan poco le gusta según confiesa en otro pasodoble o “el barrio de albañiles que inspiró Santo Domingo”, poética e inteligente forma de explicar como este barrio lo hicieron los albañiles ayudándose unos a otros en el día que tenían libre, los domingos. Luego en el 2010 en Carretera y Manta se extendería sobre esa idea. Termina su recorrido en el Tajo, el barrio más popular y flamenco del pueblo. 



Y como las cosas grandiosas, lo mejor el final. Como en el flamenco el remate consiste en acelerar el tiempo de narración y tono, se conoce también como macho o cambio y hay, como tanto le gusta hacer al Santo en sus finales, un sentido claro de conclusión, de mensaje final. “Se van los duendes contentos/del arte, gracia y color/con que embrujan a mi Pueblo”

0 comentarios: