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Los Segaores 1978

En tres grandes etapas podemos dividir el carnaval benalupense. En primer lugar el carnaval prefranquista, del que no conocemos casi nada, solo algunas referencias aisladas que hace Mintz de él. En segundo lugar el carnaval franquista aquel que se desarrolló desde 1958 a 1968. En tercer lugar, el actual, el que empieza en 1978 y llega hasta la actualidad. En el carnaval franquista se enfrentaron dos modelos  distintos. El murguero, el rural, el de toda la vida que tuvo su agrupación más significativa o conocida en Los niños llorones y el carnaval inspirado en el de Cádiz, con música de agrupaciones de Cádiz y que estuvo representado por las agrupaciones escritas por Angelín como Los Piratas, en 1960, Los Indios, en 1961, Los Bandoleros, en 1963 o Los Turistas del Figuras, en 1966.
En el primero las letras tenían un contenido social, reflejaba el acontecer diario y contenía muchos motivos sexuales, en las segundas dominaba el tema político, donde la independencia de Medina Sidonia se fue imponiendo paulatinamente. Como dice Mintz en Las coplas de carnaval: "Por el contrario, Manolo y los otros compositores de Los Llorones nunca mencionan la independencia. La mayoría de los campesinos se movían en una dirección completamente diferente. Para ellos, cualquier tipo de gobierno había demostrado ser opresivo e innecesario. Se podía servir mejor a los campesinos eliminando todo tipo de gobierno". 



En 1978  resucitan las fiestas de carnaval, hubo que esperar para ello un cambio de régimen político en el país con la muerte de Franco en 1975, la Ley de Reforma Política del 76, las elecciones del 77 que ponen en marcha la Constitución que se aprobaría en el 78,  es decir la vuelta a la democracia.Dice Mintz" El carnaval de invierno reapareció fortuitamente en Benalup en 1978, adelantándose por unos pocos meses la aprobación de la nueva constitución nacional que aseguraba la democracia bajo una monarquía constitucional". En la ponencia sobre carnaval e independencia en Benalup, de José Luís Pérez y José Manuel González  se narra la reaparición del carnaval de la siguiente forma: “Animados por las grabaciones de las agrupaciones gaditanas, portuenses y barbateñas que se vendía y escuchaban en un pequeño bar llamado “la Colmena”, regentado por el hijo de un antiguo carnavalista, y apoyados por viejos componentes de “murgas” de los sesenta, empieza a tomar cuerpo la idea de crear las propias agrupaciones, pasando a la acción en el año 78, en que se forman hasta cinco". 



Los “Segaores” fue una de las agrupaciones que inauguraron los carnavales de la etapa democrática en el año 1978. Cantaban las letras de Paco Ríos y Pepe “Colmena” con la dirección del “El Chispas”. “Los Segaores fue, por decirlo de alguna manera, la comparsa que destapó el "nuevo" carnaval e indudablemente los que nos encargamos de recuperarlo además de trabajar para ellos también lo hacíamos para las demás, casi no se hacía nada sin el visto bueno de Paco Ríos y el mío, era todo una piña , de ellos partió la base de la organización total del carnaval en el pueblo y también tuvieron su roce con las autoridades que todavía no se habían dado cuenta de que éramos libres. La dirección corría a cargo del "Chispa" las letras las hicimos Paco y yo y la música era de una agrupación de Paco Alba.” Pepe “el Colmena”.



Como dice Pepe Colmena el carnaval es un anuario sobre lo que pasa en el pueblo en ese año. Por tanto, nos tenemos que situar en las especiales circunstancias del año 1978, tras doce años sin carnaval, para entender estas letras. Es un batiburrillo, un torbellino de temas, donde se mezclan los más variados asuntos. Aunque son muchos los temas tratados, hay uno que domina sobre todos; el de la Independencia. Lo dicen en su pasodoble más emblemático:      
 Nuestros viejos comparsistas
 Nos han dejado una herencia
 Y es que siempre que cantemos 
 Pidamos la independencia.
Pero también tratan el tema en otros pasodobles, en los cuplets, en el popurrit y en el estribillo de la agrupación, que resulta harto significativo:
El nombre de Casas Viejas
no se debe explotar
nosotros lo que queremos 
es la Independencia Ya
Con la llegada de la Democracia los silenciados Sucesos de Casas Viejas durante el franquismo empieza a interesar a determinados sectores progresistas españoles. Este estribillo resulta paradigmático en la evolución del carnaval benalupense y en la imposición del modelo burgués representado por el carnaval gaditano. Otros temas políticos aparecen como el enfrentamiento en torno  a una escalera en la Alameda, la "del culo" entre los dos personajes políticos más importantes del tardofranquismo o temas actuales como la nueva plaza de abastos o el famoso cuple al "pijo" del niño de la fuente que luego le dará nombre a toda la plaza. 
Tenemos una plaza, muy chiquitita
pero con muchas flores y muy bonita.
Gracias a que la cuida un confitero
que está haciendo las veces de jardinero
aunque el Ayuntamiento, le de dinero.
La fuente del niño 
lleva tiempo rota
estarán esperando que algún señor
les regale otra.
Yo creo que la fuente
fue rota queriendo
porque la cuquita que tenía el niño, estaba creciendo




Otros temas generales como la denuncia hacia los padres que le pegan a los hijos o el tanguillo a las ocho provincias andaluzas o el otro tanguillo piropo a Casas Viejas que termina pidiendo, como no, por enésima vez La Independencia,  completan el repertorio. Pero quizás lo más representativo desde el punto de vista de las letras de los Segaores de 1978 se encuentra en el popurrit. Empieza relatando como una avispa le pica en la Retama, continua con el tema de la independencia, reclama que siembren el campo para parar la emigración y terminan solicitando que concluyan las obras del pantano del Celemín. Estamos en 1978 en plena efervescencia política, social, cultural y el carnaval y la agrupación más emblemática de ese primer año no podría escaparse a ese ambiente. 




Va a ser el modelo de estos "Segaores" el que se imponga, basándose en el precedente impuesto por los grupos de Angelín en el franquismo. El carnaval murguero, más social, más popular, basado en rumores, críticas y acontecimientos cotidianos iría desapareciendo poco a poco hasta su absoluta desaparición actual. A partir de la Agrupación de  Los "Segaores"  salen dos grupos cuya competitividad está en la base de que asistiéramos a una de la etapa más rica y creativa en la historia del carnaval benalupense. Un grupo al  que  la gente lo  consideraba  más progresista políticamente, liderado por Angelín y otro que lo situaban en la órbita centrista capitaneado por Paco Ríos… Aunque las causas de la separación no fueran ideológicas, sino  la distinta manera de entender el carnaval. Del primero salen agrupaciones como Ecos del Pueblo, Los Juglares, los Cosacos o Primavera (la última de Angelín) y del segundo los Travoltas, los Chumberos…



En definitiva, estamos ante una agrupación que ha marcado el carnaval actual y que junto a Los Vinateros y los Volaos compusieron el cartel de las tres agrupaciones que salieron aquel primer año de 1978 del carnaval recuperado.

En la primera foto los Segaores de 1978. 1º Padre de Chispa 2º Diego Mateos (alias Citroën) 3ºFernandín 4ºAntoñero "Torrijas" 5º Pepe Aguilera 6º Pepe Orellana 7º Chispa 8º Paquirri 9º Antoñín Cobelo 10º Bernardo Sánchez (alias Junquera)  11º  Maía "Torrijas" Por detrás de Paquirri el sombrero de Curro " Torrijas" y Luis "Torrijas" no se ve en la foto. El niño, sobrino de Fernandín.En la  segunda foto “El Chispa” con el disfraz de Los segaores, “El Colmena”, y  “El Santo” de santo, que también se convertirá en una figura destacada del carnaval de esta nueva época.

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