Aquí nunca pasa nada, pero un día debería pasar

Como uno no cree demasiado en las cosas sobre naturales tendrá que hacerlo en la casualidad o en la telepatía o en el azar. Viene al comentario al caso porque Jose Luis Montes de Oca Bancalero ha abierto un magnífico blog en el que habla, por ahora, sobre sus recuerdos benalupenses. La última entrada versa sobre la Cañada del Valle. Allí y a Valle Hermoso queríamos ir un grupo de amigos el domingo pasado dentro de un grupo de trabajo que hemos formado denominado Itinerarios antropológicos por el bosque humanizado de los Alcornocales. No nos dejaron y tuvimos que reconvertirlo hacia la isla, donde estaba el antiguo cortijo de la Arenosa.
Habría mucho que discutir si podríamos o no pasar por los terrenos de Confederación y  la cañada  que como dice Oca "Los kilómetros que separan al pueblo de La Arenosa, de donde parte una cañada real hacia los Tejones, y una servidumbre de paso, constituido por un angosto carril que accedía a la finca y más arriba los Hornillos" pero al final desistimos. Pero con el convencimiento de que si bien la propiedad privada es sagrada, según nuestro ordenamiento jurídico vigente, también  contempla nuestra Constitución  la subordinación de toda la riqueza del país al interés general.  Y sería una pena, que como ha pasado tantas veces en nuestra historia, los intereses generales, con menos fuerza, sean pisoteados por los individuales, con más peso aunque con menos razón. El inicio de boom actual que está viviendo la zona de la sierra en torno al senderismo y las actividades de bajo impacto medioambiental debería ser compatibilizado y no obstaculizado por los intereses privados, para que este posible activo no nazca cercenado en sus posibilidades de futuro. Es aquello que decía El Santo en su Pregón de los ausentes: 

"Y un pueblo que espera
que liberen sus cañadas
que recorren "toa" mi sierra
que no nos regalan nada.
¡Que son nuestras,
que son nuestras!"



Pero volvamos al artículo de la Cañada del Valle de Oca. Por el contexto sabemos que nos está narrando su incorporación a la corcha en el verano de 1959. En la entrada habla de Andrés Román y del viejo cortijo de Vallehermoso, que era en principio nuestro destino el domingo pasado. También de los restos de poblamiento prehistórico en los meandros del río Celemín, de Domingo el taxita, de la Arenosa, de la riqueza medioambiental de la zona "Enfrente, en la lejanía, se divisaba ya el gran tajo de  Peñarroya, arenisco, majestuoso y quebrado en su parte superior, donde anidan águilas y buitres, que,  coronando la montaña de aquellas sierras, vigila siempre la fresneda centenaria que ribetea los márgenes del río Celemín..." Sobre todo se detiene, se regodea, se centra en la vida cotidiana de la corcha. Lo hace con tanto mimo y cariño que los recuerdos le permites hablar de cosas tan dispares como la radio pirenaica, la organización del trabajo y de la comida, del tabaco de contrabando, de los habitáculos y enseres del cortijo, de la fabricación de quesos, del descanso o de los juegos. Pero lo que más me llama la atención, no se si será magia o telepatía, es el tratamiento que hace de la familia Ribot. Recuerdo que ya me llamó la atención que estudiando los sumarios de la Guerra Civil fueron los propietarios que mejor defendieron a sus trabajadores cuando tuvieron que declarar. Decía en aquella entrada: "Sorprende, sobre todo comparando con otras declaraciones de propietarios locales, el intento de defensa y compresión hacia los trabajadores de la Cañada del Valle tanto del hijo del propietario Juan Ribot, como del encargado Juan Gómez Gómez". 



Dice Oca en su post "Los propietarios,  tres hermanos, dos varones y una mujer,  habían matrimoniado doce o quince años antes y eran acompañados por sus respectivas descendencias: una hermosísima joven rubia, de buena planta y mejor porte y tres mocetones que estudiaban en Suiza. Las vacaciones, en los años que tocaba descorchar, las pasaban en aquella finca tan peculiar, alejados de todo bullicio y civilización, a la que trasladaban todo un ajuar, colchones, mantelerías, cristalerías, víveres etc., para no tener necesidad alguna durante los casi tres meses que duraban las operaciones. Durante las jornadas los mayores acompañaban a la cuadrilla y observaban las operaciones de descorche, comentando con los trabajadores las vicisitudes de los trabajos, la dureza del verano o las penalidades que los corcheros y recogedores pasaban para poder ganar las quincenas y llevar algún dinero a sus familias. Los señores eran perfectos conocedores de la materia ya que desde tiempos inmemoriales tenían negocios de corcho en la provincia de Girona...Las familias Ribot llegaban al hato, casi cada día, una vez que los operarios habían terminado las sopas y solían desplazarse junto con la cuadrilla al tajo, en el que observaban la arboleda, el descorche y muchas otras circunstancias de su interés y comentaban con los trabajadores algún que otro percance o les explicaban historias o cosas de la vida de Cataluña. Ofrecían tabaco en los descansos, cosa casi inusual en los señoritos de  nuestra comarca".
Creo que la gran propiedad nunca ha sido mala, en las circunstancias actuales la ley de economía de escala demuestra que son más rentables que otras, lo que fue muy perjudicial especialmente para Andalucía fue el latifundismo clásico que no se modernizó y siguió basándose en una mano de obra barata y domada. A lo mejor Oca se tuvo que ir de su pueblo, en parte, porque "los señoritos de la comarca" no supieron o/ni quisieron crear la riqueza, que otros, como los catalanes, de donde eran los Ribot, si lo hicieron. Dice el refrán que no se le pueden poner puertas al campo, pero en esta zona siempre se las han puesto. Perdón por lo de siempre, desde 1855 que la ley Madoz permitió que los bienes comunales fueran vendidos a manos privadas y los campesinos vieron prohibido acceder a la leña, los espárragos, la caza, el carbón, las cabrillas o las tagarninas... que hasta ese momento eran de uso público. Eso en el reloj de la historia significa solo media hora si consideráramos que llevamos 24 en estas tierras. En aquella reforma agraria al revés que fue la desamortización está el origen del pueblo y de muchos de sus avatares, pero ¿hasta cuando?. Os dejo, me voy a las Lagunetas. Allí si hay brotes verdes, esperemos que no los vuelvan a cercenar. Y termino recomendándoos que sigáis el blog de Oca de Benalup, ese sí sabe de lo que habla.

Me ha parecido oportuno acompañar esta entrada con fotos de la corcha de Mintz.

Comentarios

Entradas más vistas

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Benalup 17

Íllora y Benalup-Casas Viejas. A propósito de la presentación de "Los sucesos de Casas Viejas. Crónica de una derrota".

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. Vencedores. 5

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. El favor. 1

Crónica de una derrota anunciada

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Casas Viejas 18

VII jornadas gastrónomicas. Ruta gastronómica de la seta. BCV