headerphoto

"Consumir menos, consumir mejor" y la sociedad tradicional benalupense. La energía

En el caso del consumo de energía es evidente que comparar dos épocas totalmente distinta como la actual y la sociedad tradicional puede resultar una falacia. Las circunstancias han cambiando tanto que las comparaciones y las relaciones tienen poco sentido. No obstante, la comparación de las actuales fuentes de energía con las utilizadas en la sociedad tradicional nos puede servir para reflexionar sobre las energías actuales y las posibles modificaciones en su uso y consumo, así como rescatar algunos detalles y aspectos de las que se utilizaban antiguamente. 

Toni Lodeiro en el libro que estamos utilizando como base para esta serie dice: "Sobreconsumo. En el Estado español consumimos el doble de energía que hace 30 años, per capita, 30 veces más que las marroquíes y 130 más que las  habitantes de Bangladesh. Eso sí, la mitad que las estadounidenses,un modelo a no seguir. Producción centralizada. Gastamos energía en traer de lejos fuentes de energía (petróleo, gas). Construimos grandes infraestructuras de alto impacto ambiental (pantanos, parques eólicos, centrales térmicas...). Y concentramos demasiado la producción de electricidad, y un 10% se nos pierde al transportarla por la red, debido en parte a las largas distancias recorridas desde el punto de producción al de consumo". 




En la sociedad tradicional el nivel de consumo de fuentes de energía en Benalup era muy inferior al actual. Se utilizaba fundamentalmente la animal, tanto para las labores agrarias, como el trasporte se utilizaban burros, mulos o bueyes. Especial importancia tenían los arrieros que se encargaban de transportar las mercancías necesarias. Como se ve en la fotografía, los asnos no sólo tenían un importante papel agrícola y ganadero, también cumplían una función imprescindible en el acarreo y reparto de mercancías entre núcleos de población o en el interior de éstas. Hasta que se generalizå el uso de camiones y furgonetas, los asnos fueron el medio de transporte de los materiales de construcción, de vinos y refrescos, del pan, o del carbón y el picón, elementos indispensables para cocinar y calentar las viviendas en los crudos días invernales. A partir de 1930 llegó la electricidad a Casas Viejas, pero está se utilizó de forma muy moderada, sólo para el alumbrado público, además de que se fabricaba en el propio pueblo y se compartía su uso. Dice Toni Lodeiro :" Hay que descentralizar, y producir energía donde la consumimos. Necesitamos pequeñas infraestructuras con bajo impacto ambiental y alta eficiencia como depósitos para calentar el agua y placas solares en los tejados de todos los edificios". La fábrica de la luz fue construida en la década de los treinta por José Vela Morales y desapareció como tal en 1961. Tenía una doble funcionalidad, al anochecer suministraba luz eléctrica a la localidad, primero hasta las diez, luego hasta las doce y finalmente hasta las dos de la mañana. 





Sobre los combustibles escribe Toni Lodeiro: "Combustibles fósiles.- Petróleo (gasolina, gasóleo, keroseno...), carbón, gases (butano, propano, natural...). – Caminamos hacia su agotamiento. Se forman a partir de restos fosilizados de animales y plantas muertos en un proceso que dura millones de años, y en un año consumimos lo que a la naturaleza le llevó un millón de años producir.

– Obtenerlos es costoso y contaminante (minería, extracción de gas y petróleo), y supone gran impacto en espacios naturales –pozos, carreteras, oleoductos...–. A veces guerras de alta y baja intensidad (Iraq, Venezuela), desplazamiento de comunidades (si se encuentra un yacimiento donde viven les obligarán a marcharse), accidentes (Prestige)... Están centralizados en puntos del planeta lejanos a  nosotras y hay que transportarlos. Quemarlos produce altos niveles de gases tóxicos y de “efecto invernadero”" 




El carbón vegetal fue el combustible para obtener calor por antonomasia en Benalup hasta los años sesenta. No sólo constituía una fuente de energía local, además cuando se dejó de utilizar el ecosistema de la sierra salió perjudicado.  Los trabajos relacionados con esta actividad (tala, entresacas, podas y descepes) están dentro de la llamada economía sostenible,  ya que si estaban bien realizados permitían más producción de bellotas y mejorar la forma del árbol lo que produciría más corcho, también suponía una limpieza del monte, que los prevenía de enfermedades y, sobre todo, de incendios. 





No se trata de volver a utilizar las energías de la sociedad tradicional, pero sí plantear la posibilidad de reducir el consumo, sobre todo las no renovables, aumentar la utilización del carbón vegetal y las limpias y sobre todo tener claro que hay que revisar el actual modelo energético.

La primera fotografía es una vista general de la calle Rafael Bernal en los años sesenta, a la izquierda la fábrica de la luz. La segunda fotografía es de Mintz en ella Andrés Terry y Agustín Cortijo transporta arena en un burro y la tercera es un horno de carbón, también de Mintz.

0 comentarios: