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Los dos ayuntamientos

El fotoblog de hoy tiene varias fotografías. Una me ha llevado a la otra. La primera fotografía es de Mintz. Es una preciosa vista de 1971 sobre lo que era en aquellos momentos la entrada del pueblo. A la derecha "el Bar-Pensión el Coscorrón, que más tarde sería discoteca la Cueva, con parada y oficina de la línea de autobuses de la empresa Antonio Rodríguez, luego asociada a Transportes Generales Comes en la mismísima puerta" (del facebook Benalup desde las fotos, escrito por Miguel Ángel Rodríguez).  
Más abajo la Peña y la pensión de Varelo. Enfrente la plaza de abastos. El Ayuntamiento viejo se situaba en lo que hoy es la plaza el Pijo. A este corresponde la segunda fotografía que pertenece al archivo fotográfico de Nicolás Pérez. En 1965 lo arreglaron y le pusieron la entrada por la carretera. Ello hacía que se situara justo enfrente de la peligrosa curva que la carretera del Castaño toma para ascender a la mesa, enfrente de lo que hoy es el bar de Acho. Los Turistas del Figuras en 1966 lo decían así: 
Qué bonito me han puesto el Ayuntamiento
el Ayuntamiento (bis)
gastaron en arreglarlo mucho cemento
con el fin de que el agua no entrara dentro
ahora la puerta 
la tiene frente a la carretera
no me extraña que un día
se cuele un coche en la gazapera




El anterior Ayuntamiento estaba ubicado en la plaza el Pijo, pero sus instalaciones eran mínimas pues estaban diseñadas para una alcaldía pedánea. La tercera fotografía es de mi amigo Paco Labrador. El 12 de abril de 1991, coincidiendo con la segregación, se inauguraron las nuevas instalaciones del Ayuntamiento. El Diario de Cádiz lo contaba así: "Con el acto de toma de posesión celebrado ayer se inauguraron las nuevas dependencias del Ayuntamiento de Benalup. El nuevo edificio se encuentra ubicado en la zona de desarrollo de Benalup. Su coste total ha sido de 19 millones de pesetas, de las cuales el Ayuntamiento ha aportado cinco, siendo sufragados el resto por la Delegación de Gobernación. La construcción, con dos plantas, tiene una superficie de 400 metros cuadrados". El arquitecto fue Javier Cozar Flor. Más tarde, se realizaron obras para habilitar el sótano para nuevas dependencias, teniendo en la actualidad el Ayuntamiento tres plantas. Posteriormente se permutaron los terrenos de una vivienda que había enfrente del Ayuntamiento, propiedad de la familia Montiano y se construyó el aparcamiento y el parque actual. Esta zona verde de tan reciente creación constituye una de las áreas recreativas y de ocio más importantes del casco urbano benalupense.



El cambio de ubicación del Ayuntamiento forma parte de un proceso de cambio mucho más amplio. Esta transformación en el pueblo empezó en los setenta y todavía no ha concluido. Desde la época de los árabes hasta la década de los setenta del siglo pasado, la población se asentó en la loma de las Grullas, en el relieve en cuesta que se producía desde la mesa hasta el valle. Se busca el aprovisionamiento del agua, las huertas, los molinos, la exposición al sol, el cruce de caminos ganaderos y agrícolas… A partir de los setenta el crecimiento del pueblo se dispara y se ubica en la misma mesa, al norte del asentamiento tradicional. Primero se fueron a la zona nueva las fiestas, el colegio más grande, luego el Ayuntamiento, más tarde la mayoría de los negocios, como bancos, tiendas, etc. El centro de los negocios del pueblo (el bussines center de los americanos) está ya situado en la parte nueva, en concreto en la calle Barbate y alrededores, junto al IES. A cuenta gotas van cerrando algunos de los pocos comercios que quedan en el centro histórico. Los únicos establecimientos que están resistiendo son los bares, pese a que también están sumidos en una crisis ecónomica y de modelo de relaciones sociales. 



Los barrios urbanos son entes que tienen vida y se van transformando. En muchas ciudades los cascos históricos han sufrido un proceso de envejecimiento y pérdida de hegemonía en la ciudad parecido al nuestro. En algunas poblaciones se han planificado las estrategias necesarias para adaptar a los cascos históricos a las nuevas circunstancias. Sería cuestión de plantearnos la problemática que tiene esta parte del pueblo desde hace ya más de veinte años. Sin particularismos, sin localismos... Saldríamos ganando todos, los que viven en una y otra parte del pueblo. En lo que respecta a turismo, historia, tradición… el casco histórico del pueblo tiene todavía mucho futuro. Como se ha podido comprobar este mes de agosto donde, sobre todo, por las noches las calles y establecimientos para comer estaban abarrotadas de turistas. ¿Brotes verdes?

1 comentarios:

Anónimo dijo...

El Santo dijo:En la azotea del Coscorrón, cuya baranda creo que se conserva tal como entonces,Paco "el del horno" ponía una barra y la convertía en una magnífica terraza a finales de los 50 y principios de los 60. La remodelación del Coscorron y La Posada de Cristo son ejemplos del espíritu de su padre.