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La Sierra. Presentación

Inicio hoy una nueva serie de este blog dedicada a la forma de vida en la sierra, desde el punto de vista de su evolución histórica y medioambiental. La importancia de la sierra en la vida de Casas Viejas ha sido muy relevante, quizás más que en la actualidad y más de lo que la mayoría de la gente percibe. La sierra ocupa más de una tercera parte del término municipal en datos oficiales, en la práctica la parte de la sierra a oriente de nuestro término municipal aunque administrativamente pertenece a Medina, histórica y sentimentalmente es parte del tradicional campo de Casas Viejas.



La sierra benalupense es parte de las primeras montañas más al sur del sistema bético, formando parte del flysch del campo de Gibraltar. Los puntos más destacados son la loma de las Momias a 344 metros, la Sierra del Cuervo a 526 metros y los puertos del Hombre y Garlitos a 633 metros. Como en la Janda y en la campiña no va a ser hasta la mitad del siglo XIX cuando empiece ésta a estar medianamente poblada. La cantidad de personas que vivió en la sierra fue importante, pero nunca la densidad ni las actividades desarrolladas en ella fueron de tal forma que causaran daños irreparables en el medio ambiente. En los años sesenta ese bosque humanizado que era la sierra, empezó a dejar de serlo, lo que junto a la declaración de parque natural de los alcornocales el 18 de julio de 1989 explican que sea el espacio mejor conservado de Benalup-Casas Viejas. No obstante, como tendremos ocasión de ver han sido muchos los impactos medioambientales causados sobre la sierra y muchos y muy graves los que actualmente se le están causando. Por un lado, la abundante población que antes vivía en la sierra causaba muy poco impacto medioambiental, al contrario algunas de sus actividades repercutían positivamente, en la actualidad tanto la escasa población que vive en la sierra, como la que no vive pero incide sobre ella causan grandes problemas medioambientales como la seca de los alcornocales, la matorralización, la “bunkerización”,  las urbanizaciones y segundas viviendas, las carreteras y carriles, los pantanos y los impactos producidos por las actividades turísticas. 



Tanto por la ubicación en contacto con la laguna de la Janda, como por el emplazamiento al sur del sur, entre Europa y África, esta zona ha estado poblada desde la prehistoria hasta la actualidad. Desde la prehistoria hasta la primera mitad del siglo XIX el poblamiento en la zona tenía una baja densidad y las actividades realizadas por estos habitantes no causaban ninguna alteración en los ecosistemas. Desde la segunda mitad del siglo XIX hasta el último tercio del XX el poblamiento ha sido muy intenso, pero el impacto ambiental ha sido bajo, aunque mayor que la etapa precedente. Desde la década de los sesenta hasta la actualidad se ha vaciado de población la sierra y se han producido grandes alteraciones de los ecosistemas de la sierra.

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