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"Consumir menos, consumir mejor" y la sociedad tradicional. La pobreza. 2

Es un tópico asociar la sociedad tradicional con la pobreza. Como todos los tópicos tiene su parte de verdad y mucho de mentira. Es verdad que desde que acabo la guerra civil hasta bien entrada la década de los cincuenta se produjeron en el Benalup de Sidonia verdaderas situaciones de escasez que se enfrentaron como siempre, a través de la economía depredadora, y de actividades alegales o pseudo legales como el estraperlo, el contrabando o el furtivismo. Al igual que en el resto de España hasta bien entrada la década de los cincuenta  los indicadores económicos de España se mantuvieron por debajo de 1935. Es la primera parte del franquismo la que podemos identificar con la absoluta pobreza en España, no toda la historia anterior a la década de los sesenta.
Otra cosa distinta a la pobreza es la ausencia del consumismo que nos caracteriza ahora, o que el dinero no fuera tan importante como la actualidad, dándose fenómenos como el trueque o el tornapeón con más frecuencia que en la actualidad o la concepción del tiempo donde los minutos y los segundos eran sustituidas por los ratos, que podían durar desde un momento a varias horas o incluso días. A nivel social la gente era más humana, generosa y abierta. La solidaridad era una práctica común y la familia de base ancha y los amigos servían de escudo y protección para afrontar las numerosas dificultades que se presentaba en el devenir diario. 


Desde el punto de vista natural parece claro que a mayor progreso y modernidad mayores son los impactos medioambientales y los destrozos a la naturaleza. Está claro que las Lomas han sido el pulmón del gran desarrollo de la zona de los sesenta a los ochenta, también que se destruyó uno de los hábitat ecológicos más ricos de Europa. Los avances sanitarios han sido impresionantes, también que prácticas de la sociedad de consumo actual son poco saludables, como la presencia de productos químicos generalizada en la alimentación, el stress, la contaminación y un largo etcétera. Otro de los tópicos asociados a la pobreza y a la sociedad tradicional es la falta de belleza o limpieza. 



En Benalup de Sidonia hasta los setenta predominaban las chozas, pero no por ello abundaba la suciedad, todo lo contrario. La mujer basaba su dignidad en la limpieza de su hogar y la lucha por la dignidad de las féminas siempre se la toman como algo a vida o muerte. En la foto de Mintz la choza de los Pareja, enfrente del cerro Cordones, detrás de las casa de la familia Sánchez, vemos la omnipresencia de las flores, en esos tiestos reutilizados y reciclados (otras de las marcas de la época)



En el libro de Toni Lodeiro "consumir menos, consumir mejor"  viene este hermoso poema de Eduardo Galeano sobre la pobreza. 
"Pobrezas
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen tiempo
para perder el tiempo.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen silencio,
ni pueden comprarlo.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que tienen piernas
que se han olvidado de caminar, como las alas de las gallinas
se han olvidado de volar.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que comen basura y
pagan por ella como si fuese comida.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que tienen el derecho
de respirar mierda, como si fuera aire, sin pagar nada
por ella.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen más libertad
que la libertad de elegir entre uno y otro canal de
televisión.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que viven dramas
pasionales con las máquinas.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que son siempre
muchos y están solos.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no saben que
son pobres".
Galeano, Eduardo. Patas Arriba. Siglo XXI. Madrid, 1998. pág. 257"
No obstante, insisto cualquier tiempo pasado ni fue peor, ni mejor... sino que anterior.

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