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Los maestros de campo o ambulantes. Andrés Candón. 5

La zona de Algar, entre los límites de Vejer, Medina y Benalup, ha sido una zona muy poblada desde la prehistoria hasta los años setenta, que con el éxodo rural se despobló. Como dice Juan Abellán: “La Mesa de Algar, tienen todas las secuencias históricas: griegos, romanos, visigodos, musulmanes y periodo bajomedieval, tanto necrópolis como acrópolis”. En la postguerra continuó el poblamiento disperso de alta intensidad como se desprende de la  información recogida por Beatriz Díaz Martínez,  como parte de una investigación en curso sobre Maestros de campo y escuelas particulares donde podemos  encontrar el caso de Francisco Sánchez Vite.
Este era el típico hombre culto que había luchado en la guerra civil en la zona republicana y que en la postguerra sin título de magisterio se dedicó a impartir clase en los campos. Se dice en la citada página: “En El Algar a los que tenían animales y fincas, y que sin ser señoritos juntaban algo de dinerito, les decían los pelaos. Esta gente se pusieron de acuerdo para juntar dinero y hacer una escuela en el pueblo, con sus bancas nuevas y todo. Había por lo menos setenta niños que estudiaban allí”. Sorprende la cifra de setenta niños lo que nos vuelve a traer a colación las posibilidades económicas de la zona. Sigue faltando un estudio global y evolutivo de la zona, esperemos que Alfonso Sánchez se decida. 



Pero hoy me voy a centrar en el caso de Andrés Candón Quirós, que impartió clases como maestro ambulante en esta zona de Algar y en los cortijos próximos que van desde Cantarranas a la Yeguada, hasta que se instaló en la primera y daba clases en una choza. Me ha llegado el testimonio de un hijo del guarda del cortijo los Monteros al que también le daba clase y le costaba un total de 20 pesetas al mes, a otro le dio clase en la Alcarría o por la zona de la Cabrala "En la casa de algún vecino por la noche nos juntábamos  los niños de los alrededores y Andrés Candón nos daba clases". Andrés Candón Quirós había nacido en 1903 entrando muy pronto a militar en el anarquismo. En la huelga del  3 junio de 1932 ocurrieron los incidentes en torno a la ermita de Santa Ana en Medina, donde perdieron la vida los jornaleros Ramón Romero Luna y Sebastián Gardón Quintero,  por disparos de la Guardia Civil. Tras ello tenemos documentado su entrada en prisión por ser el secretario del sindicato de oficios varios. También lo encarcelan a raíz de los Sucesos de enero de 1933 y del levantamiento de 18 de julio de 1936. Durante el franquismo continúa su exilio interior, pero sin abandonar sus ideas y su lucha por ellas, siendo la coherencia el hijo argumental de su existencia. Así forma parte, junto a Pepe Pareja y Pepe Pilar del núcleo de antiguos campesinos con ideas que colaboran estrechamente con Mintz en la escritura de los anarquistas de Casas Viejas. Es autor también de un manuscrito sobre las relaciones sociales y laborales en el campo en la primera mitad del siglo XX, dicho escrito se lo deja a Mintz convirtiéndose en una de las fuentes básicas de su libro. Hasta el final de sus días fue un maestro rural muy querido en Cantarranas y un vecino muy activo en todo los asuntos de la comunidad, por lo que es recordado con mucho cariño en la memoria colectiva de esa población. Siempre escribo en este blog que no me interesan los datos particulares e individuales como tales, sino porque expresan y sirven para analizar tendencias generales. El caso de Andrés Candón es un ejemplo paradigmático de estos maestros ambulantes, de izquierdas, que perdieron muchas de sus batallas, pero que no debemos conformarnos, ni colaborar en que pierdan su guerra. En el libro de Mintz citado no aparece el nombre de Andrés Candón, sino de Anónimo, como resultado de la presión y las circunstancias en las que vivió. El año pasado los amigos de Mintz lo homenajearon como uno de los informantes de este libro. En el blog de Cantarranas Alfonso Sánchez escribió una reseña sobre él. Su nieta Nuria Sánchez Candón anotó en forma de comentario: “orgullosa de haber sido su nieta, y de escuchar tu abuelo me dio clase, tu abuelo me enseñó todo lo que se... se merece el reconocimiento publico... Para que cuando pasen los años las generaciones que vengan detrás sepan quien era ANDRES CANDON lo que lucho por sus ideales y por ayudar a mejorar su pueblo”.



Evidentemente estas palabras me parecen extensibles para todos estos maestros ambulantes que están siendo protagonistas de esta serie, los de un lado y los de otro, porque todos ellos a través de la educación “lucharon por sus ideales y por ayudar a su pueblo” en medio de unas circunstancias tan difíciles que esa lucha la convirtieron en titánica y homérica. Nos toca a nosotros su conocimiento y valoración. De esa forma podremos aplicar aquel verso de Quevedo: “Serán ceniza, más tendrán sentido”
Las dos fotos que aparecen en este post han sido tomadas del blog de Cantarranas

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Saludos desde Costa Rica. Me encantan sus articulos, tan honestos, tan apegados a la historia. Gracias por publicarlos. CM

Anónimo dijo...

Me encanta su blog, gracias por tomarse el tiempo y el esfuerzo por publicarlo. Me parece super interesante, muy apegado a la Historia real ( no la official creada). Saludos desde Costa Rica. CM