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Juan Rodríguez Guillén "Sopas". 1

Tengo que reconocer que uno de los personajes que más me atrae de los Sucesos de Casas Viejas es Juan Rodríguez Guillén, Sopas. Me parece, junto a José  Suárez, que es el gran protagonista de la II República. Los motivos de la atracción es que simboliza la tragedia, la derrota, el desconocimiento y la manipulación que han sido sometidos estos sucesos.

Juan Rodríguez Guillén, nació en Casas Viejas en 1898. Su padre Francisco Rodríguez Guillén y su madre Isabel Guillén Caravante, procedían como el resto de la familia de Guaro, una localidad serrana malagueña. Hijo y nieto de sopacas, su mote, como el de sus hermanos (Gazpacho y Refrito) está relacionados con el mundo del trigo. Dice Mintz:” Juan Rodríguez (Sopas), elegido concejal y que acababa de abrir una pequeña tienda de comestibles. Hasta el año anterior, Sopas había sido campesino. Hombre de mucha fuerza y resistencia, era considerado el segador más rápido del pueblo. Nadie podía igualarle. Cuando de los equipos de segadores empezaban su labor en hileras, él pronto se adelantaba fácilmente al resto”. Sopas fue un hombre activo, inteligente, polémico, sociable y con una gran  capacidad de liderazgo. Con poca formación académica, la única que recibió lo hizo en Canarias, durante la mili.



La llegada de la Segunda República significaba que por primera vez en Casas Viejas la clases populares iban a participar en política, para que esta respondiera a sus propios intereses, no, como tradicionalmente, a los propietarios. En las elecciones municipales del 31 de mayo obtuvieron su acta de concejal, además de Suárez, Juan Rodríguez Guillén y Juan Bascuñana Estudillo, por ese orden en  cuanto a número de votos. Los dos primeros se presentaron por el PSOE y el tercero por el partido radical. Butrón no tiene más remedio que elegir a Suárez como pedáneo. Era la primera vez que los propietarios no decidían quien era el alcalde pedáneo y los concejales de Casas Viejas. Pero esta participación de las clases populares en la política, de la que es un ejemplo el caso de Juan Sopas va a terminar en tragedia, debido a la lógica oposición al cambio de los propietarios, y, sobre todo, a las disputas internas entre los políticos representantes de las clases populares. Solo una vez los tres concejales de Casas Viejas actúan conjuntamente, al principio en un tema relacionado con la banda música. Juan Sopas dimitió muy pronto, no estuvo ni un mes como concejal,  debido a su enfrentamiento con el PSOE y el otro gran personaje de la etapa; José Suárez Orellana. 



Pero Juan Sopas no se retiró de la política, sino que maniobró entre los radicales y los anarquistas para mantener su predicamento entre las clases populares de Casas Viejas. Así el enfrentamiento con los socialistas y Suárez Orellana, no sólo no amainó sino que aumentó. Cuando ocurrieron en enero del 33 los Sucesos, Sopas que pertenecía al comité director huyó rápidamente a Cádiz y evitó ser enviado a prisión como el resto de sus compañeros. Como dice Mintz: “La buena suerte que tuvo Sopas en escapar, sin embargo, se volvería luego contra él… Sopas se convirtió en la última victima del levantamiento, siendo tratado como un paria en el pueblo. Su huida vino a ser su maldición. ”

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