headerphoto

El inicio de esto. La formación de Casas Viejas en un artículo de Antonio Morillo en el Diario de Cádiz

Si el conjunto de  la historia de un pueblo es importante conocerla para comprenderlo y entenderlo, el inicio de esa historia es especialmente significativo.  Sabemos que esta zona ha estado poblada desde siempre. Tenemos uno de los conjuntos prehistóricos más importantes de toda España. En la Edad Media con la dominación árabe se formó un poblamiento disperso en torno al aprovechamiento del agua de huertas y molinos que llegó hasta la década de los sesenta del siglo pasado. De 1555 son las primera informaciones escritas que tenemos sobre el sitio de Casas Viejas apareciendo una venta (al final de la calle San Elías) y una ermita (la actual iglesia) al hilo del cruce de camino y cañadas ganaderas con abundante poblamiento disperso que había en la zona durante la Edad Moderna. Pero habrá que esperar a la llegada del nuevo régimen para que se cree una población estable y a la restauración  de la democracia para conseguir un término municipal propio. Son en las circunstancias políticas y económicas de la llegada del Nuevo Régimen en el siglo XIX en las que hay que entender la aparición de Casas Viejas como núcleo de población. 

El día 27 de julio de 2013 Antonio Morillo Crespo ha publicado un hermoso y gran artículo títulado Benalup nació en el Trienio Liberal. Como el mismo dice en su artículo se basa en las actas de diputación de 1821, 1822 y 1823 y también en informaciones de Antonio Luis Rodríguez Cabaña y algún artículo mío en este blog. Conocíamos estas actas, sobre todo por el estudio de Antonio Luis, pero Antonio Morillo aporta un análisis novedoso y profundo que se desprende del análisis que hace de estas actas. 



Tres son los elementos que caracterizan para Antonio Morillo el intento de nacimiento de Casas Viejas como población estable. El primero desde el punto de vista político. Este proyecto de la diputación de 1821 significa un intento de creación de un pueblo nuevo, independiente de Medina. Así dicen las actas de la diputación: "Demostrando su celo constitucional y estar destituido de los errores de algunos pueblos, que pretenden sostener la despoblación para gozar de grandes términos...". Este "preludio independentista" en palabras de Antonio Morillo se va a encontrar con la oposición frontal del Ayuntamiento de Medina. El segundo elemento se caracteriza por el intento de darle prioridad a la explotación agrícola sobre la ganadera favoreciendo el poblamiento humano del territorio. De nuevo lo dicen claramente las actas. "Mirando como uno de los medios más  eficaces de promover  el adelanto de la agricultura,  el establecimiento de  nuevas poblaciones”. Esta lucha entre la ganadería y agricultura, entre la explotación extensiva e intensiva  que había sido ganada por la primera en la Edad Moderna continua durante la Edad Contemporánea siendo el triunfo de la segunda paralelo a la consolidación del nuevo régimen político y económico. La causa de que este primer intento de fundación del pueblo fracase hay que buscarla en la oposición de la oligarquía ganadera asidonense que dominaba el Ayuntamiento y no estaba dispuesta a perder los beneficios que la explotación extensiva pecuaria de esta zona le reportaba. El tercer elemento es la lucha por la tierra. De nuevo podemos recurrir a las actas citadas de la Diputación para verlo claramente. "El reparto no es para propietarios y particulares  de facultades sino para goce  de las clases menesterosas”. Estas tres luchas, la de la independencia política de Medina, entre la agricultura y la ganadería y la provocada por la tenencia de la tierra van a marcar la historia de Casas Viejas durante toda la historia contemporánea. En momentos progresistas de la historia de España la balanza se inclinaba hacia Casas Viejas, la agricultura y los pequeños propietarios y en momentos retrógrados hacia lo contrario. 



Antonio Morillo en su estudio de las actas de la diputación sobre el proyecto de creación de Casas Viejas pone especial atención en el apartado político, enfatizando como el mismo intento de creación de un pueblo significaba el primer paso de una larga lucha en pro de la separación o segregación de Medina Sidonia. Esto es lo que me parece más novedoso y significativo del artículo de Antonio Morillo en el Diario de Cádiz. De hecho su  artículo  comienza con " nació, pero nació en la conciencia de sus moradores...." Y termina con "Y tras esto, silencio. Ya se sabe que los Cien mil Hijos de San Luis repusieron a Fernando VII en su absolutismo y  lapidó  a los liberales, sus leyes y programas. Todo volvió a sus antiguos fueros  y con ellos se malogró que Casas Viejas naciera como nuevo municipio de la provincia de Cádiz. Pero quedó escrito el intento y la ilusión de aquellos hombres de hacer justicia y repartir legal y ordenadamente los llamados baldíos para una próspera agricultura. Benalup no nació entonces, pero nació". Sin embargo la llegada del Nuevo Régimen era impepinable y así poco a poco, pese a la oposición de la oligarquía asidonense se fue consolidando una población a base de asentamientos incontrolados e ilegales. Pero aquel proyecto liberal de 1821, basado en los principios de la Ilustración de la razón, la fe en el progreso y la certeza de que la felicidad se conseguía a través del dinero y del trabajo va a desembocar en un pueblo donde domina la gran propiedad, las injusticias sociales, políticas y económicas y escenario de grandes conflictos agrarios en el siglo XX. El paso del Antiguo Régimen al Nuevo no fue en Casas Viejas como había planificado este proyecto, la agricultura no se impuso claramente, la pequeña y mediana propiedad fueron barridas por la grande. El dichoso problema agrario, el hecho de que unos poco tuvieran muchas tierras y unos muchos ninguna, las pésimas condiciones de vida en que vivieron la mayoría de la población, los jornaleros, la dependencia económica que generaba estas condiciones, la dependencia política hacia Medina que le hizo crecer como pueblo en medio del abandono y el aislamiento… Todas estos aspectos van a hacer que la consolidación de Casas Viejas como pueblo sea un proceso dificultoso, complejo y doloroso.



La ligazón entre la creación del pueblo y el intento de independencia coincidiendo con su misma fundación es lo que más me ha llamado la atención del artículo de Antonio Morillo. A mí me parece que en el fondo del artículo subyace una simpatía y unas estupendas relaciones con la gente de Benalup-Casas Viejas por parte del autor a lo largo de muchos años. De hecho en el Pleno de la Diputación de 27 de diciembre de 1989 en el que se decidieron las hectáreas del futuro término municipal de Benalup la única voz discordante con la decisión de otorgar 5950 hectáreas y pedir a Medina más generosidad y por tanto más término para Benalup fue Antonio Morillo Crespo, por aquel entonces alcalde de UCD de Vejer de la Frontera. Siempre que he escuchado aquí en Benalup-Casas Viejas hablar de Antonio Morillo se ha hecho desde el respeto y la simpatía, se ve que en esto de los sentimientos domina la reciprocidad. 
En la fotografía de Mintz la vieja venta que citan las fuentes escritas por primera vez  en 1555

0 comentarios: