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Los maquis en Casas Viejas. La Derrota. La huida a Tanger. 1

Gracias a los diferentes sumarios sabemos que durante los años 1945 y 1946 un grupo de cinco jandeños estuvieron unidos, huidos en la sierra.  “Durante el tiempo siguiente merodearon por los términos de Medina, Chiclana, Casas Viejas y Alcalá amparándose en lo accidentado del terreno… Lo hacían de noche y de día se escondían” (Sumario de Tizón). Dicho grupo estaba formado por los asidonenses “Porra” o “el Porruo”, los hermanos Fernández Cornejo, José (Chiquito) y Francisco (Largo Mayo), el acalaino Miguel Fernández Tizón (Cartucho) y el casasviejeño Pedro Moya Paredes. Al principio vivían de la ayuda de familiares y amigos, pero esa vía fue obstaculizada por la Guardia Civil.
Entonces vivieron del fruto de pequeños robos y de la caza de animales y reses.
Pero llegó el momento en que necesitaron de proveerse de alimentos. Fueron Moya y Porra con las armas que tenían. Que como ninguno de los dos volvían al punto de espera, él y los hermanos Fernández Conejo decidieron alejarse para no ser descubiertos. Que vivieron de sacrificar algunas reses que encontraron o las ayudas que recibieron de casas o chozos por los que pasaban. Cuando llegó el verano y con la recolección robaron en diversas ocasiones grano que vendieron a los estraperlistas. Una noche, cuando llevaban el producto de un robo sufrieron una alarma y se separaron”.



La evolución de estos cinco es un ejemplo más de cómo la presión ejercida por la Guardia Civil a los familiares, vecinos y a los mismos maquis dio el resultado apetecido. José Fernández Cornejo, “Chiquito” fue matado por la Guardia Civil en un encontronazo el 13 de marzo de 1946 en Charco Dulce, siendo enterrado en el cementerio de Benalup. “El Porruo” fue matado por un enlace o práctico de la Guardia Civil de Benalup en el Cermeño, cuando estaba durmiendo en una piedra. Pedro Moya Paredes consiguió escapar y huiría posteriormente a Tanger “ le dijo que por 3.000 pts. había logrado que le llevaran desde Cádiz hasta Tánger en una barca”. Con la ayuda de la CNT Miguel Fernández Tizón consiguió escapar también a Tanger donde a los tres meses volvió entrar en contacto con Pedro Moya. Sobre la huida de “Cartucho” dice así su sumario: “ …En La Línea mantuvo una relación con una paisana suya llamada Pepa, cuyo esposo e hijo, trabajaban en un café de Gibraltar. Fue esta mujer quien le puso en contacto con un refugiado en la colonia llamado Manuel Liaño al que conocía por haber estado en la misma unidad en el Ejército Rojo y era de la CNT. Que, a través de Pepa le pidió si podía pasarle a Gibraltar. Le respondió que era imposible en la colonia pero que si podía llevarlo a Tánger. El 6 o 7 de agosto de 1947 Pepa le presentó a una muchacha con la que iría a bañarse a un determinado lugar de la playa. Que cuando estuviera en el agua pasaría varias veces una motora en la que iría un marinero con un pañuelo llamativo al cuello. Entonces el debía nadar hacia la barca que le recogió. La lancha le llevó a Gibraltar en donde, sin atracar en el muelle, embarcó en un vapor correo de la ruta Gibraltar-Tánger. Le ayudaron unos marineros españoles para que no pagara pasaje y entrara en la ciudad sin pasar aduana. Que toda la gestión de su salida clandestina la realizó la Pepa que le ayudó por ser militante de la CNT…Por esas fechas y cuando estaba en el campo sabía que existían grupos de la CNT organizados en diversos pueblos de la provincia. Entre ellos el suyo, Alcalá de los Gazules al que pertenecía un tal Alfonso Perales León que tiene un comercio en el pueblo…” Alfonso Perales tendría luego también una tienda en Benalup, en la calle San Juan. Sus hijos serían posteriormente afamados militantes del PSOE en la transición, encabezados por su hijo Alfonso.  En su declaración  ante el Juez Militar de Cádiz de Alfonso Perales León el 29.3.1954 niega esta colaboración :”De 37 años, del comercio, hijo de Francisco y Margarita, casado. Que ha estado en CNT como la mayoría de los trabajadores del pueblo antes del movimiento. Que durante el movimiento se quedó en el pueblo, después marchó a Jimena y de allí a Estepona donde se enroló en la milicia de Unión Republicana y después se incorporó al batallón de la CNT “Andrés Naranjo”. Estuvo en el frente de Granada, después en el de Castellón. En julio de 1938 desertó y se vino a Andalucía. Fue detenido en Úbeda e incorporado a una unidad en el frente de Valencia hasta el final de la guerra. Sólo fue soldado. Que cuando terminó la guerra se presentó a las autoridades militares de Baeza y fue trasladado a San Juan del Puerto (Huelva) en donde permaneció hasta que lo enviaron a su pueblo. No ha sido sometido a Consejo de Guerra. Sirvió en el Regimiento Galicia nº 19 en Alcazarquivir. Que huyó en julio de 1936 porque era muy joven y pensaba que el asunto iba a durar muy poco. Que conoce a Tizón por ser del pueblo pero que nunca ha tenido contacto con él salvo una vez en Almería donde lo encontró por casualidad”. El único que permaneció más tiempo en la zona de maquis fue Francisco Fernández Cornejo, “Largo Mayo” que terminaría delatando a Bernabé López Calle y los suyos. La huida a Tanger se convirtió también en un negocio para los que se aprovechaban de las circunstancias. Cuenta José Orellana en sus memorias no publicadas: En los años cuarenta Suárez monta un bar en los Barrios y allí se entera de muchas cosas. “Como se trataba de que en aquella zona todos  vivían fuera de la ley, se les ocurre montar un negocio con aquellos hombres que seguían luchando contra la vida y la muerte, y se lanzaron a pasarlos con lanchas, por la noche previo pago de veinticinco o treinta mil pesetas, para conseguir la cantidad exigida, como no las tenían empezaban los secuestros. Por estos procedimientos se marcharon todos o casi todos. Como esto de los secuestros resultaba un negocio rentable, y allí había tantos hombres sin escrúpulos… que a veces pensaba yo que en aquella tolerancia se veía a primera vista, podía haber muchos complicados para chupar del bote”.
 
En la fotografía Tanger en 1947 Y Alcala de los Gazules

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