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Jardinillo

Jardinillo es una dehesa muy próxima a Benalup-Casas Viejas, al noroeste, en concreto junto a la gasolinera y el campo de fútbol. El 26 de abril de este año apareció una noticia en el Diario de Cádiz sobre el ingreso en el Ateneo gaditano del ganadero José Manuel Durán y el restaurador Juan Valdés. Dice el diario: "Todo empezó en una comida degustación en la finca ganadera de José Manuel Durán, en Benalup, a la que asistió el presidente del Ateneo Gaditano, Ignacio Moreno. Por allí andaba también Juan Valdés, responsable del restaurante La Castillería de Vejer. Moreno quedó tan impresionado que invitó a esos dos adalides de la carne de retinto a ingresar en la institución gaditana. Y eso fue lo que ocurrió ayer por la tarde, cuando se consumó la entrada con todos los honores de esta joya de la gastronomía gaditana en el Ateneo". Era curioso que en Jardinillo trabajaban  (y siguen haciéndolo) mi amigo Paco Ossorio como vaquero, y en el restaurante la Castillería su hija Margarita como camarera. Hoy ha vuelto a aparecer en el Diario de Cádiz un reportaje, esta vez más extenso, sobre el cortijo de Jardinillo. 

Hay estudios arqueológicos que demuestran como esta zona estaba ya poblada en el II milenio antes de nuestra era. El yacimiento arqueológico se sitúa en el II milenio antes de nuestra era, presentando relaciones con otros próximos como el de la mesa o el poblado de los Charcones. Después del estudio realizado por Mª Antonia Garcia y otras llegan a la conclusión que la principal actividad de la gente que vivía en esta zona era la agricultura.

Pero nos vamos a situar en un pasado más cercano para ver la evolución de la explotación y su relación con el presente y futuro. Para ello me voy a basar en un trabajo de Yolanda García Acedo que está publicado en la página web del IES Casas Viejas. La finca Jardinillo se puede dividir en dos partes bien diferenciadas, la más baja dedicada al cultivo agrícola y otra de monte dedicada al ganado. En esta abundan especies  como el acebuche, el lentisco, la zarza, la carrasca, etc; También es terrero apto para la palma. Aquí se encuentra "El palmar Bello". Esta planta, al igual que las tagarninas o espárragos ha sido una de las bases de la recolección de frutos silvestres que tan importante ha sido y es en este pueblo. Jardinillo ha tenido y tiene una gran importancia para la población de B/CV que siempre ha tenido en la economía depredadora (recolección de frutos y caza) una de sus bases económicas. Allí se ha ido tradicionalmente a coger tagarninas, espárragos, cogollos, palmas, se furtiveaba cazando conejos, perdices, pajaritos… También se iba los días de navidad a coger palmitos al “Palma Bello”, a dar un paseo al campo a disfrutar de una merienda. Además muchas personas clandestinamente y con nocturnidad introducían sus vacas, su mulos o burros para que se alimentaran en una de las zonas con mejores pastos del entorno.  



Vamos a situarnos a partir de los años 50, dividiendo en tres etapas su evolución patrimonial y sus aprovechamientos y usos. Desde ahí hasta los años setenta, cuando pertenecía a la familia Benítez Cuesta. Desde los años setenta hasta principios del siglo XXI donde aparece la división patrimonial actual y la actualidad. Los hermanos Manuel, Isabel y José Benítez Cuesta eran los propietarios de esta finca en los años cincuenta. Durante esta etapa buscan y encuentran agua en la parte alta de la finca, en la mesa.  Ello les ayuda para sembrar grandes extensiones de pasto que segaban verde para almacenarlo en los cuatro silos que tenían en el cortijo. Con el cultivo de este pasto podían alimentar a los becerros que cebaban para su venta. Tenían una buena ganadería retinta heredada de sus padres e incorporaron ganado charolés. Muchos eran los trabajadores que necesitaba esta explotación. Además los taladores durante el invierno cortaban las ramas de los acebuches para el ganado retinto, con lo que la gente del pueblo aprovechaba para hacer picón. También intervenía la gente de Benalup de Sidonia de aquella época en las batidas de perdices y liebres como jaleadores. Batidas, que como los tradicionales herraderos se convertían en una especie de acontecimiento festivo donde abundaba el vino y la comida. 



La segunda etapa comienza con la división que se hace de la finca coincidiendo con la muerte en accidente de tráfico de Manuel Benítez. Jardinillo de arriba sigue bajo la tutela de la familia Benítez de la Cuesta y Jardinillo de abajo lo compra la familia Durán "cuando empezaba la renovación y modernización del campo español". En Jardinillo de arriba, aunque sigue siendo propiedad de la familia Benítez, la explotación se arrienda a Mª Carmen Camacho, desde 1985 al 2001. Aquí la prestigiosa ganadería de su mismo nombre crían muchos becerros bravos que después van a pasar en la madurez a su finca La Quinta, hasta que son vendidos para la lidia. Durante el periodo de tiempo del arrendamiento a doña Mª Carmen fallece doña Juana Mª. Benítez.  A causa del fallecimiento de su madre los herederos Benítez deciden vender la finca  Jardinillo de arriba. Por su parte Jardinillo de abajo, bajo la tutela de la familia Durán se dedica a cultivos de regadío en los terrenos aptos para ello y a la cría de ganado retinto y caballar (raza hispano-árabe y pura raza española). 
A principio de siglo XXI Jardinillo de arriba se contagia de la fiebre especulativa y desarrollista que invade el pueblo y se proyecta construir en sus terrenos un nuevo campo de golf y varios megaproyectos urbanísticos. Una parte deben ceder los propietarios al Ayuntamiento que los convierten en zona de equipamientos para el recinto ferial y otros servicios. Como la crisis paró en seco  estos proyectos  las reses retintas continúan pastando allí ajenas a que se pensaba construir allí un campo de golf y otros proyectos urbanísticos. 
Respecto a Jardinillo de abajo, continua siendo propiedad de  José Manuel Durán, quien sigue combinando la explotación agrícola de regadío con la ganadera vacuno y caballar. En la actualidad está inmerso en una campaña para   extender y difundir los valores de la carne de retinto, apostando por dar un nuevo impulso al mantenimiento, cría y comercialización de la carne de la raza retinta. La raza Retinta ha sido itilizada desde tiempo inmemorial como motor de sangre en la agricultura, la mecanización agraria hizo cambiar su orientación productiva hacia la obtención de carne. Dice en el Diario de Cádiz de hoy: " "La provincia de Cádiz tiene los mejores pastos, por su estabilidad climática y su ubicación geográfica, con los vientos procedentes del mar que soplan tanto de levante como de poniente. Y sobre todo, porque aquí crece de manera natural la zulla..". José Manuel Durán, gaditano recriado en Vejer y propietario de la hacienda y de las vidas de 110 hembras y dos sementales de ganado retinto, "tesoro y patrimonio de la provincia de Cádiz", que él está empeñado, junto con otros más, en elevar a la categoría y reconocimiento que merece, junto al vino de Jerez y el atún de almadraba."


Fallido el crecimiento económico en base a mega proyectos urbanísticos parece que dentro de la multifuncionalización y diversificación necesaria en las actividades del ámbito rural la explotación de la dehesa ganadera retinta es una de la alternativas viables que se presentan. Esta explotación extensiva y sostenible con el medio ambiente está fomentada por la PAC y esta zona reúne muy buenas condiciones para ello. Pero es necesario que los mismos habitantes de la zona conozcamos las potencialidades y las cualidades del producto. Termina el reportaje de hoy del Diario de Cádiz: " Por eso, José Manuel Durán insiste en la importancia de educar al consumidor: "Habría que hacer catas con amas de casa, con consumidores, llevarlos a los sitios donde se produce, enseñarles que la carne buena es esta, la roja, no esa rosa que está en muchos supermercados", aconseja el productor, que reclama también la implicación de las administraciones en incentivar el consumo de productos frescos y el comercio tradicional, que se sepa que hay una marca de calidad, proveniente de unos animales que se crían en grandes extensiones, en un sector que avanza firme, pero que quiere "crecer sin engañar, que está comprometido con lo que tenemos, con el bienestar animal, con la ecología".


1 comentarios:

antonio romero gomez dijo...

interesante apuesta por un producto de la tierra