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De compras

Luisa Coronil acompañada de sus dos pequeñas hijas Paqui y Pili y embarazada de su proximo hijo va de compras. A su paso por la Alameda es fotografiada por Mintz. Al fondo la iglesia, con la placa del Padre Muriel. Luisa era hija de Francisco Coronil y Juana Guerrero, era la tercera de nueve hermanos y madre de siete hijos. Estaba casada con Francisco González Gómez vecino de Benalup, que trabajaba cuidando jardines en Marbella. Luisa. nació en 1950 y murió en el año 2005.  A los 12 años marchó para trabajar en el servicio domestico en Cádiz. Al igual que muchas muchachas de su edad. Al casarse dejó el trabajo. Vivió  primero en el patio Cantalejo, luego en la calle Clavel y por último en la calle San Miguel.
Me encanta imaginarme como sería la secuencia de las fotos. Por ejemplo en esta Mintz estaría en la Alameda, posiblemente en la marquesina de Ricardo y vio venir a Luisa con sus dos hijos. Con toda probabilidad iría a comprar, por el bolso que lleva en la mano derecha. Es invierno, como lo indican la ropa de los tres y parece que hace frío pues una de sus hijas se esconde la mano en el bolsillo de la chaqueta. Luisa va a lo suyo, su compra, sus hijas, un poco de timidez o de  reparo a lo desconocido hace que mire hacia el suelo de la Alameda, las dos pequeñas sí miran a Mintz, un tanto extrañadas de ese artilugio que las enfoca. 



En esta serie intento responder a la pregunta sobre qué fotografió Mintz, y esta foto es un ejemplo paradigmático, gente sencilla, amas de casa que va de compras con sus dos hijas porque no tiene con quien dejarlas. Es una escena cotidiana, tan cotidiana y normal, que sólo un antropólogo como Mintz en aquel momento y lugar le encuentra la importancia suficiente como para hacerle una foto. En una tierra y en un momento en el que las fotografías solo se echaban en las fiestas patronales o en grandes acontecimientos sociales como bodas, comuniones, bautizos, procesiones…  o que eran  patrimonio de gente adinerada, que un americano fotografiara el momento en el que una ama de casa va de compras con sus dos hijas tenía que extrañar a los benalupenses de esa época. Sin embargo no se conoce ningún episodio de obstaculización o intrusismo por parte de la población, sí de las fuerzas de orden público. Ello se explica porque nos encontramos en un pueblo joven, abierto, de aluvión…Aunque no se entendiera para que servía capturar un instante en la vida de esta madre, ama de casa, normal y corriente nadie lo molestaba. Hoy en día, si apreciamos el valor de esta foto y otras muchas como esta. O al menos eso espero.

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