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La madriguera y el castor

La palabra preocupación proviene etimológicamente del término latino praecocupare, que significa antes de la ocupación, de la decisión. Llevo un tiempo preocupado con dos noticias relacionadas con la historia del pueblo y por tanto con este blog que versa sobre la historia de Casas Viejas. La preocupación viene sobre si es necesario, conveniente u oportuno referirme y dar mi opinión sobre ellas. La primera es el artículo de mi buen amigo Manuel Sánchez sobre el hotel Utopía.
El tema es tan complejo, el momento tan delicado -por la que está cayendo-, la utilización que hace Manolo de la ironía es tan magistral, le profeso tanto cariño y admiración  que aunque el asunto me interesa mucho me creaba prevención y me empujaba a permanecer agazapado, como el protagonista de la madriguera de Kafka. No obstante, vamos al llano. Hay dos aspectos del artículo de Manolo Sánchez con los que difiero; no creo que haya habido en ningún momento ánimo por parte del propietario del hotel de recrear y homenajear al anarquismo, no estoy de acuerdo con el eso de "un hotel de espíritu libertario" o que recree "el espíritu de la II República, los años 30 y el anarquismo libertario", los dos primeros sí, el espíritu anárquista no. Yo viví en primera persona la polémica de 2005 coincidiendo con su inauguración y las relaciones con el mundo ácrata fueron muy malas, lo mismo que han sido siempre las relaciones entre los socialistas y los anarquistas. Por tanto creo que una cosa es la ideología socialista, republicana, neoprogre y otra la libertaria. En segundo lugar tampoco estoy de acuerdo que la idea haya fracasado o que el proyecto no haya tenido éxito por culpa del "rechazo que ha provocado este proyecto en el pueblo". No creo que la frase irónica de "esta estúpida dignidad la que está haciendo imposible la realización de un bello sueño en Casas Viejas" sea cierta. La causas de que el proyecto no haya tenido el éxito esperado creo que se podrían buscar en la crisis económica que nos atraviesa, en la misma concepción de la idea, en las relaciones políticas o en la manera de llevarlo a la práctica, o en otras muchas, pero  no en la actitud de una población para la que no estaba concebida el hotel y que desde el principio hasta ahora, con las excepciones pertinentes iniciales y finales comprensivas, ha mantenido una estricta neutralidad pasiva desentendiéndose en todos los aspectos del asunto, caracterizándose casi siempre por la indiferencia. Por otra parte, estoy de acuerdo con la crítica irónica y mordaz que hace de una concepción progresista que toma la izquierda como algo banal, consumista y superfluo. Pero sobre todo creo que hay que agradecerle a Manolo que lo haya escrito, que lo haya firmado, -en tiempos donde el anónimo y el insulto pulula por internet- y que haya permitido que se debata, se discuta y se reflexione sobre un proyecto que tenía su raíz en la historia de Casas Viejas. Para fomentar esta discusión lo comentó y pongo de nuevo el enlace. De paso, aprovechar la ocasión para felicitar de nuevo a los que mantienen la idea del blog ortodoxos y conversos.



El segundo asunto se refiere a una entrevista que le hizo Juan y medio en Canal Sur a una señora que buscaba pareja sobre sus relaciones con su exmarido. Aunque no se dan nombres concretos, aparece claramente que él y su familia eran de Benalup de Sidonia, además de datos y nombres que permiten localizar el caso claramente. En este caso mi prevención venía provocada porque no quiero desde este blog fomentar el marujeo, el chisme y el pésimo gusto. Pese a que la señora insistía machaconamente que eran otros tiempos y que "la cosa ha cambiado mucho", en ningún momento interesaba contextualizar y profundizar para comprender y explicar los hechos. Al terminar de ver la entrevista me dio la impresión de que el protagonista era Juan y medio y su chistes, de que lo que importaba era satirizar y hacer reír, más que  analizar unos hechos. No me gustó nada que Juan y medio se diera cuenta de que el asunto le podía dar mucho juego mediático, y que con sus chistes, a veces demasiado fáciles y previsibles,  se cebaba con una de las partes del conflicto, sin tener en cuenta las circunstancias históricas del momento y por supuesto, la supuesta segunda versión del conflicto. Es eso tan cotidiano en algunos periodistas que mor de vender su noticia, la exageran o/y la reinventan obviando que no se puede juzgar con las ideas y presupuestos de hoy lo que ocurrió en un pasado que ya no tiene nada que ver con el presente, pues las circunstancias y los valores son totalmente distintos. Como ejemplo las chanzas y el cachondeo que se lanzan sobre el hecho de que la primera hija del matrimonio se llame como su abuela. Sinceramente, me gusta más Salustiano que Kevin de la Cruz. Son las tan famosas prisas del periodismo que a veces hacen tanto daño a personas concretas y a la verdad histórica, partiendo de la base de que no creo en la verdad absoluta. A mi me encanta bucear en la vida cotidiana de antes, en sus características, en sus anécdotas, pero me disgusta que se vaya con el cuchillo entre los dientes, que se fijen solo en la anécdota, en la superficialidad, en el puro espectáculo... por todo esto mi prevención a comentar la entrevista.



Pero ayer estuve viendo la película La mula. Termina con el cuento del castor y el cazador en el que el hecho del que este animal prefiera morir desangrándose cortándose sus testículos, antes de que sean utilizados sirve como metáfora para el mensaje de la película. Tanto el cuento del castor como el del roedor de Kafka terminan con la muerte, pero no es lo mismo el miedo que la valentía o la dejadez de la preocupación que la acción para transitar por eso que como decía mi abuelo consistía en levantarse por la mañana y acostarse por la noche y en medio huir de las preocupaciones. Así que empecé a escribir y me salió esto.

1 comentarios:

Sanchez dijo...

Hola, Salus:
tienes razón en lo que dices, y te agradezco que desde aquí ayudes a difundir la entrada. Yo tampoco creo que el sitio ése al que llaman hotel utopía tenga intención de centrarse en el anarquismo, pero lo cierto es que si el chiringuito ha sido montado en Benalup, y no en Vejer, ha sido con la excusa del lugar que ocupa Benalup en la historia del anarquismo, aunque allí se reconstruya el "espíritu de los años 30" precisamente para borrar lo que el anarquismo significó. Porque de República, de generación del 27 y de vanguardias hay bien poco en Benalup... Vamos, el objetivo de un hotel es ganar dinero y dar empleo, así que en el lugar no tiene por qué hacer más homenaje que a la visa de los clientes, y éstos no tienen por qué preguntarse cuántas horas lleva trabajando la gente que le sirve allí ni cuánto tiempo hace que no cobra. Muy bien, allá ellos, pero es que no hay nada más absurdo que quejarse de la impunidad en silencio, así que yo he preferido escribir sobre ello en voz alta, aunque usando esa ironía a la que te refieres, que más que una opción es una obligación que tengo que acatar.
Sobre lo segundo, ni siquiera creo que la crisis les suponga ningún problema. Porque hay sectores a los que no toca la crisis, y por eso el sector del lujo ha subido en los últimos años. Y también porque allí donde hay crisis te puedes permitir abusos de todo tipo a los trabajadores, no crees?