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Homenaje a Jerome Mintz de Felix Talego


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Nos convoca el homenaje a Jerome Mintz, a Jerry, como le llama su amigo, y nuestro, David. Es este un acto más que ha hecho posible la iniciativa de un grupo de vecinos de Casas Viejas, ese pueblo gaditano mal conocido como Benalup. Gente del pueblo, como Manuel Ruiz, José González, Salustiano Gutiérrez. 

Ellos reivindican para ese pueblo, que es un poco de todos nosotros, el nombre de Casas Viejas, y al reivindicar ese nombre, reivindican la figura de Jerome Mintz. Son ellos, ciertamente, los que han dado los primeros pasos, y fundamentales, para recuperar su figura y que sea conocida más allá del reducido mundo de las gentes que nos dedicamos a la Antropología. Con ellos, desde muy pronto, han trabajado otras personas, como José Luis Gutiérrez y Agustín Coca, artífices de este acto. Gracias, amigos.
Las gentes de la antropología en España y en Andalucía hemos admirado siempre la obra de Mintz, como también la de Gilmore, que es complementaria de aquélla. Ambos autores son para nosotros referentes claros.
Pero el acto de hoy tiene otra significación: no es meramente un acto “gremial” antropológico. Nos reúne hoy el interés que tiene la figura de Mintz, porque la contribución de su obra, “Los anarquistas de Casas Viejas”, a más del valor antropológico, ha sido fundamental en evitar que quedaran en el olvido los sucesos de Casas Viejas en la II República y la evolución posterior de la sociedad local bajo la represión franquista. Por tanto, homenajeando a Mintz, traemos aquí y mantenemos vivo el ejemplo de Seisdedos y los anarquistas, de Casas Viejas y de tantos otros pueblos y ciudades andaluzas.
Quiero decir, por tanto, que estamos en un acto memorialista, en el amplio sentido, de dignificación de figuras que representan algo más que ellas mismas; que son representativas de principios, de ideas y cuyos actos son para nosotros ejemplares. Estamos oficiando un rito, y estamos simbolizando, no mitificando, pero sí simbolizando: Jerome Mintz, y, a través de él, Seisdedos y sus compañeros anarquistas, y a través de ellos los valores anarquistas. El pueblo, en ese tercer significado al que se refirió Pitt-Rivers, como nos ha recordado David, y a cuyo estudio se entregó rigurosa y a la vez entrañablemente Jerry Mintz. Pueblo, en este sentido, significa los de abajo, los oprimidos. Esta acepción de la palabra la reivindicamos también en el homenaje de hoy, porque tiene un contenido impugnador, de demanda de equidad y de justicia.
No os descubro nada al explicitar que estamos en un acto político, de simbología política, un acto más del movimiento memorialista, que persigue reconfigurar la memoria colectiva andaluza y española, para dar peso, consistencia y profundidad histórica a todas las personas y entidades que hoy siguen movilizándose por la justicia, la equidad y la dignidad del pueblo, y hacernos ver a todos que hay un hilo genealógico, sutil, pero a la vez resistente, que une a los indignados de hoy con los que se indignaron entonces.
La obra escrita y gráfica de Jerome Mintz es ya patrimonio de esta memoria del pueblo andaluz. Tanto a él, a Jerry, como a su amigo, y nuestro, David, les damos las gracias por hacernos más conscientes del valor de la resistencia
Gracias

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