headerphoto

El maquis en Casas Viejas. La vida cotidiana. La huida. 2

Esta “guerra que no se va acabar nunca” entre los maquis y la guardia civil tiene su origen en la forma de finalizar la Guerra Civil. Ya hemos hablado que tras el 1 de abril de 1939 no vino la paz, sino la victoria. Y que el régimen no estaba dispuesto a conceder ningún tipo de protagonismo a esos izquierdistas que lo habían intentado y fracasado en la II República y Guerra Civil. He dicho que en Casas Viejas hubo dos grandes tipos de huidos; los que eran de la zona y los que provenían de otros lugares de Andalucía; fundamentalmente de la serranía de Málaga. Veamos como se  “echan al monte” en  tres ejemplos.
Me interesa resaltar de nuevo que dichos casos nos sirven para mostrar características generales y por ello recurrimos a casos concretos. Todos los que huyen al monte de Benalup-Casas Viejas en la década de los cuarenta presentan una serie de propiedades comunes. Todos eran jornaleros, habían participado en los Sucesos y habían sido encarcelados, igual en la Guerra Civil y zona republicana. Debido a los sumarios y a la carta que este le escribió a Franco sabemos como se vio forzado Pedro Moya a huir a la sierra. Dice José Luis Gutiérrez Molina: “Moya, el 1.10.1953 manda escrito a Franco en el que le pide que se haga con él justicia... Que era de CNT, que durante la guerra fue oficial del ejército republicano, que al terminar fue detenido y depurado y puesto en libertad por un indulto. Que le persigue Marín quien, amparándose en su puesto y al servicio del cacique del pueblo, cometía toda clase de atropellos con los trabajadores que tienen declarado el boicot por los terratenientes desde los sucesos de enero de 1933. Que Marín con una serie de comerciantes desaprensivos realizaba operaciones fraudulentas en materia de abastecimiento con ánimo de lucro y enriquecimiento. Hechos que él puso en conocimiento del Gobernador Militar de Cádiz quien amonestó severamente a Marín. Que sólo fue eso porque Marín conociendo lo que iba a ocurrir amañó declaraciones. Que por odio, el sargento hizo el atestado en el que le acusaba basado en las falsedades de los comerciantes que le apoyaban. Un mes más tarde fue detenido y comenzaron las gestiones para fusilarle en la misma plaza del pueblo, según el rumor que circuló para dar el ejemplo de enero de 1933. “La Providencia” frustró las intenciones de esos perversos y fue puesto en libertad y llamado a Cádiz a declarar ante el coronel jefe de la Guardia Civil quien le propuso que se convirtiera en confidente para traicionar a sus compañeros huídos. Que por los escrúpulos de su conciencia se negó. Significó que se reanudara la persecución. Fue lo que le impulsó a huir de España. Pero antes una nueva desgracia cayó sobre él: su hijo mayor enfermó gravemente y fue trasladado al Hospital Provincial. Como iba a ser dado a alta antes de que fuera necesario e iba a significar la muerte del niño, fue al coronel a la G.C. a ofrecerse como confidente si se arreglaba la situación de su hijo. Por sus convicciones fue retrasando cumplir lo que había prometido y entonces fue amenazado con encarcelarlo. Fue cuando decidió huir al monte¨. 
En esta foto de la transición aparece Pedro Moya Paredes el primero por la derecha. Se trata de un encuentro mundial de asociacones andaluzas celebrado en Jabalquinto, Sevilla. Además de Pedro, aparece Manuel Gerena y Salvador "Pini".
En este audio de Mintz de 1965 Francisco le cuenta algunos aspectos significativos sobre los maquis

lahuida.mp3

0 comentarios: