El cementerio católico de Benalup-Casas Viejas

Una de las buenas nuevas más interesantes ocurridas en los últimos meses en el ámbito cultural benalupense es la aparición del blog Ortodoxos&Conversos. Con un formato original y cuidadísimo nos plantean un espacio para reflexionar y compartir. Además cuenta con el atractivo de que parece  que vienen para quedarse. El último artículo de mi amigo Fran, aparecido en el citado blog,  me parece especialmente interesante. Por lo que dice, como lo dice y quien lo dice. Desde la moderación innata y genética de Fran plantea que no es una cuestión baladí que el tanatorio haya sido inaugurado según el rito católico. No sólo estoy de acuerdo con el planteamiento general del asunto, sino también con la necesidad de hacerlo y de bosquejar en la historia la raíz del problema.
Este asunto del tanatorio me ha traído a la palestra otro tema que guarda mucha relación con él, no sólo porque trata de la muerte, sino también porque así mismo está monopolizado por la religión católica. Me refiero al hecho de que el único cementerio que tenemos en la localidad sea de adscripción católica. Recordemos que el tema de la muerte es central en las religiones y el hecho de que la católica sea de las denominadas de salvación (otorgando una alternativa al problema de si existe vida después de la muerte) explica el éxito histórico obtenido frente a otras que también surgieron en la Historia Antigua. 


El 22 de febrero de 1875 se inaugura el cementerio católico de Casas Viejas. Como tal estuvo en funcionamiento más de 100 años y es un símbolo de la historia del pueblo y de los Sucesos de Casas Viejas. Este cementerio ha estado en funcionamiento más de cien años, aunque ya en la Segunda República las demandas para que se construyera otro nuevo eran importantes. Habrá que esperar a la llegada de la transición democrática para que se construya el actual cementerio y este pase a ser parque público. La vieja aspiración de Suárez Orellana se consigue en 1978 (“A los treinta y ocho años, cuando la soberbia se les calmó, tuvieron que reconocer que el cementerio no podía estar allí, y entonces, destruyeron la Plaza de Toros y volver a reconstruir el cementerio.” Dice en sus memorias no publicadas). Pero continua la adscripción católica.  Durante la segunda república los cementerios católicos dejaron de serlo y pasaron a propiedad municipal.  Como se ve en el acta del 17-7-1933, donde se dice que expropiado el cementerio y convertido en municipal era necesario aprobar la correspondiente ordenanza que establezca los derechos que antes cobraba la parroquia. Con el triunfo de los nacionales el cementerio volvió a su adscripción católica. En el acta del pleno de 17 de agosto de 1936 se puede leer: “ El Sr. Alcalde dá cuenta de una carta que ha recibido del Sr. Cura de Casas Viejas en la que le dá las gracias porque estuvo en aquella aldea, ordenó se reintegrara la Santa Cruz al Cementerio, que el sectarismo marxista había derribado, gracias que hace extensivas a todo los gestores, quedando la Corporación enterada”. A finales del franquismo y durante la transición casi todos los cementerios católicos se convirtieron en municipales, siendo el de Benalup-Casas Viejas un anacronismo que tiene sus raíces en la victoria de Franco sobre el gobierno republicano, legalmente constituido según las elecciones de febrero del 36.


En pleno siglo XXI, cuando parece que el problema religioso lo tenemos superado y ya no estamos condenados a ir siempre detrás de los curas, o con el cirio o con el garote, como resumió con ironía Aguśtín de Foxá creo que es un momento adecuado para replantear la cuestión.  No se trata de nada revolucionario, sino algo tan normal y ordinario como otear la posibilidad de disponer de un servicio funerario munipalizado, como otro servicio público más. La cuestión, como la que plantea Fran hoy en su artículo no me parece nimia, ni siquiera en medio de la crisis que estamos pasando. Como aquella famosa película y libro estamos desorientados, como los girasoles ciegos que no les llega la luz del sol. Para orientarnos, para que nos llegue la luz del sol que habla el episodio bíblico que les falta a los girasoles ciegos que menos que saber quienes somos, de donde venimos y a donde vamos. Por ello invito humildemente a que reflexionemos sobre la posibilidad de convertir en civil el cementerio católico de Benalup-Casas Viejas. Que se conozcan las ventajas y los inconvenientes y los posibles obstáculos que impiden que dispongamos de un servicio municipalizado como ocurre en la inmensa mayoría de los municipios españoles. Que  intenten llegar a un acuerdo las distintas partes implicadas, como se ha hecho en otras parcelas como la propiedad del local de la casa de la Cultura hoy ya Centro Cultural Jerome Mintz,  parque público o escuelas de infantil. Gracias Fran por ese magnífico artículo que nos recuerda la importancia de la historia para no perderse, para estar orientado.

Comentarios

Entradas más vistas

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Benalup 17

Íllora y Benalup-Casas Viejas. A propósito de la presentación de "Los sucesos de Casas Viejas. Crónica de una derrota".

Cuando el teatro se convirtió en una corsertería

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. El favor. 1

Crónica de una derrota anunciada

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Casas Viejas 18

VII jornadas gastrónomicas. Ruta gastronómica de la seta. BCV