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José Espina Calatriu, el médico propietario “descubridor” del Tajo de las Figuras


Si hubiera que personalizar en alguien el mérito del descubrimiento científico de la cueva del Tajo de las Figuras esa persona debería ser, sin duda, José Espina Calatriu. Ya lo dicen Cabré y Pacheco en su avance: “Para el cometido de tal empresa nos prestaron su cooperación, acreedora de sincero agradecimiento, D. José Espina, médico de Casas viejas (el primer descubridor de la Cueva del Tajo de las Figuras, que así se llama la cueva de referencia), D. Rafael Bernal y D. Victor Molina”.
 José Espina Calatriu pertenecía en la primera mitad del siglo XX a la élite cultural, política, social y económica de Casas Viejas. Nacido en Medina, de donde era su madre, posteriormente se trasladó a Salamanca, Toledo  Sevilla, donde acaba la carrera de Medicina. Casualmente fu a ejercer a Medina donde conoció a  Nicolasa García Vela, sobrina de Antonio Vela Pérez-Blanco con lo que entró a formar parte también de la gran familia de propietarios de Casas Viejas, ya que se había casado con ella en 1901. Mintz lo cuenta así: :"Dejó a un lado su profesión de médico y se dedicó a administrar y aumentar las propiedades agrarias de la familia. En 1908, las dos familias hicieron inventario de los nombres de sus terrenos y casas acumulados, lo dividieron todo en dos partes aproximadamente iguales, y las sortearon… Dos familias emparentadas, los Vela y los Espina, eran los principales terratenientes del pueblo. Eran los descendientes de un hermano y una hermana: Don Antonio Vela (quien era un médico licenciado, aunque no practicaba) y su hermana Nicolasa. Ellos se habían mudado de Medina Sidonia a Benalup en 1882 para supervisar sus tierras, que estaban compuestas en su mayor parte de parcelas de tierras comunales compradas en los últimos veinte años por su padre (Francisco Vela López). Su riqueza había aumentado todavía más con la ampliación de las dos familias, y ambas
familias eran ricas cuando dividieron sus propiedades en 1908" No obstante, va a simultanear las tareas de propietario local con las de médico hasta 1917 que con motivo de la gripe dejó la profesión galena definitivamente. José Espina nos lo vamos a encontrar siempre presente en los actos y actividades más importantes de la primera mitad del siglo XX. Así, por ejemplo,  es uno de los componentes de la Junta Local que se encarga en 1915 de dirigir y coordinar, junto a Rafael Bernal, Antonio Pérez-Blanco y los hermanos José Vela y Juan Vela (los otros miembros locales de la expedición de abril de 1913 al Tajo de las Figuras) las obras de la construcción de la iglesia. En 1920 también nos lo encontramos firmando un escrito (en el que también lo hacían los otros miembros de la expedición) para la instalación del teléfono en Casas Viejas. Durante la Segunda República  va a tener un gran protagonismo. En octubre de 1934 fue nombrado concejal en Medina Sidonia. En las  elecciones de 16 de febrero de 1936  fue junto a José Vela Morales interventor por el Frente Antirrevolucionario. José Espina Calatriu murió en abril de 1942.
Estamos por tanto ante el personaje que posibilitó que el mundo científico conociera unas pinturas que los lugareños conocían tradicionalmente, pero que atribuían su autoría a “los moros”. Su posición académica, era médico de profesión, económica y social, propietario emparentado con la gran familia de propietarios del pueblo y cultural le posibilitó organizar la expedición de 17 de abril de 1913 que sería el punto de partida para el conocimiento nacional e internacional de las pinturas rupestres del Tajo de las Figuras.
Desde el jueves 25 de abril estará expuesta la exposición sobre el 100 aniversario del descubrimiento del Tajo de las Figuras en la venta de Enrique Estudillo. El ventorrillo siempre ha sido el centro de la vida social de la sierra y en este caso parece oportuno que esta exposición que incluye un apartado sobre la vida en la sierra se exponga en ese lugar.

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