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Cocinas en los años del hambre. Y 2

¿Por qué no estalló en esos años o ahora una revolución social que arrasará con todo?. Al final del post adelantó una teoría sobre ello, mientras tanto sigamos con la memoria del ayuntamiento de Medina Sidonia.
La impresión causada entre los obreros en paro y sus familiares con el funcionamiento de estas cocinas, ha sido excelente habiendo podido recoger esta Alcaldia la gratitud de cuantos han acudido a ellas que no solo han hecho elogios de la condimentación de las comidas que les han sido servidas, sino que han manifestado su satisfacción por la solución dada al problema, ya que si se hubiese aceptado otro procedimiento, tal como la entrega de cantidades en metálico, no hubieran podido antender sus necesidades ante la carencia de víveres.

Las continuadas lluvias han venido a prolongar la situación de paro durante más tiempo del previsto, ya que las primeras faenas de recolección, tales como la siega de habas, no podrán dar comienzo hasta finalizar el presente mes de Mayo, por lo que sigue latente la necesidad de que durante dicho mes, continue el funcionamiento de las cocinas mencionadas. En la Aldea de Benalup de Sidonia donde las 400 raciones que se sirven son gratuitas, los gastos han sido atendidos con aportaciones voluntarias de vecinos pudientes, industriales y comerciantes, que compenetrados de la necesidad de todos para solucionar el problema, han querido colaborar a esta obra. Asimismo muchos ganaderos de aquella demarcación han entregado cabezas de ganado y otros productos agrícolas para el mismo fin. Medina Sidonia a 7 de mayo de 1946”. Varios aspectos me llaman la atención de este documento.


En primer lugar la continuidad con aquellas calamidades que eran tradicionales en el siglo XIX y principio del siglo XX en esta zona. En segundo lugar, como aparece en el texto el típico lenguaje de la época y la alusión al “Caudillo”. En tercer lugar el hecho diferencial de Benalup, que le siguen llamando Aldea. Mientras que en Medina para tener acceso a las comidas tienen que abonar una módica cantidad, en este caso es gratuito y son aportadas por “vecinos pudientes, industriales y comerciantes”, en una especie de caridad  o solidaridad auspiciada y forzada por el estado. También que mientras que en Medina las comidas son realizadas por las monjas, aquí lo es por una comisión organizada al efecto. En la actualidad el papel de las organizaciones católicas, como Cáritas, sigue siendo importante en estas crisis cíclicas por las que pasamos. En cuarto lugar, se observa las condiciones de racionamiento, pues en la memoria se especifica claramente que la opción de la cocina es mejor que la de dar dinero pues hay problemas de abastecimiento.


Ya se sabe que en este tipo de condiciones, donde no hay suficientes alimentos en el mercado, lo más perjudicados son los más pobres, pues los más pudientes acceden a ellos a través del mercado negro o estraperlo. A lo que hay que unirle que estos obreros agrícolas eran los que habían resultado perdedores de la Guerra Civil y estaban siendo sometidos a la victoria de los primeros años del franquismo. En estos procesos de represión y escasez tan profundos no es extraño que menudeen los robos o las pequeñas acciones delictivas de muchos que tienen que apartarse de la sociedad para poder subsistir. Son los maquis, los hombres de la sierra o los huidos que los estoy analizando en una serie específica sobre ellos.


Por último me gustaría compartir una reflexión con vosotros. Se comenta mucho que es extraño que con los niveles de paro y escasez a los que estamos llegando en la actualidad no haya estallido una revolución social. La misma cuestión se podría plantear para los años cuarenta y principios de los cincuenta una de las épocas con más miseria y pobreza de la historia de España, a la que hay que unirle unos altísimos niveles de represión. Una de las mejores teorías sobre esto lo leí en esta página web. Mantiene que ello se debe a que las revoluciones las lideran siempre el grupo de los educados o las clases medias. En la actualidad, y en los años cuarenta, quien de verdad sufría la represión y la falta de recursos eran las clases más desfavorecidas las que nunca encabezan ninguna revolución."La historia nos demuestra que han sido las clases medias y los burgueses los que han encabezado las revoluciones, generalmente cuando sus expectativas se han visto frustradas. No fue el lumpen el que tomó La Bastilla, sino los comerciantes. De hecho, en los países más pobres, como los africanos, nunca se han producido revueltas políticas violentas". La verdad que aplico los argumentos que se esgrimen desde la psicología social para este tipo de situaciones y entiendo perfectamente esta especie de "calma chicha", este inconformismo silencioso, esta apatía indignada en la que nos encontramos en este pueblo en particular y en España en general. Como causas que se utilizan desde la psicología social está la dispersión de la identidad social, el hecho de que no exista una clara percepción y un sentimiento nítido de pertenencia de clase. La "hiperpsicologización de la población" o el hecho de que se percibe el problema como solo de uno y además la gente no tiene que saber que lo estoy pasando mal. En tercer lugar se habla  de que no se han agotado todas las alternativas a la violencia, ésta se encuentra muy val vista, además de que se ejerce "un eficaz control social preventivo". Por último falta "un factor precipitante", la chispa que prenda el combustible de la indignación, que con tanta agua que han introducido aquí decenios y decenios de represión y fatalismo no hay gasolina, ni gas-oil ni mecha que se encienda.
Esta imagen también es de Internet

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