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Los maquis en Casas Viejas. Presentación. Los precedentes. Y 8

Como ya hemos visto en la entrada anterior el maquis se desarrolla entre 1939 y 1952, pero en los años anteriores, en plena guerra civil, ocurre en Casas Viejas una serie de hechos que por asimilarse a los maquis se consideran su precedente. Se trata de dos aspectos  que luego se van a consolidar en la postguerra, por un lado, como una serie de personas se esconden en el campo y viven en él por medio a las represalias que el régimen puede tomar contra ellos y por otro el castigo al que son sometidos aquellos que ayudan a estos huidos. Como veremos este elemento va a ser fundamental en la definitiva derrota del maquis.
Francisco Vargas Casas, Julián Fuentes Luna, José Moreno Estudillo y Fernando Romero Vela se esconden en montes cercanos a Casas Viejas ante el temor a las represalias a las que piensan que van a ser sometidos. Julián Fuentes Luna estaba sirviendo en Córdoba y José Moreno Estudillo y Fernando Romero Vera en Valencia, prefirieron esconderse en los montes cercanos a Casas Viejas que reincorporarse a un ejército que estaba en plena guerra civil. Los tres estaban trabajando en el descorche en la cañada del Valle Hermoso y allí es donde deciden no presentarse a su regimiento y esconderse en el campo. Julián lo hizo en los montes cercanos al cortijo de Malcocinado “preguntado a qué se ha dedicado durante los siete meses que ha estado escondido por el campo. Dice: Que no hacía nada, que no se movía de los alrededores de la citada finca y que se dedicaba a coger espárragos en la época oportuna.” José Moreno estuvo escondido en el Torero, Peñarrolla y en los Tejones“dijo que no salió de este término municipal dedicándose a coger espárragos que después entregaba a su madre para atender a sus necesidades con el producto de esa venta, que no se atrevió a incorporarse al Regimiento ya que tenía que hacerlo a Valencia y no quiso ir allí”.
El caso de Francisco Vargas, “El Tuerto Manguita” es distinto. El Tuerto Manguita había participado en los Sucesos y había estado en la cárcel por ello. Luego siguió exhibiendo su ideología anarquista y su protagonismo político hasta tal punto que tuvo un incidente el día del corpus de junio del 36 con miembros de la familia Vela. Este le había arrebatado el velo a una de ellas y su hermano Antonio le había dado un puñetazo, ante lo cual se formo una algarabía que terminó con la intervención de Suárez Orellana metiendo en la cárcel a Antonio Vela para calmar los ánimos. Francisco Vargas Casas anduvo escondido por los Tejones, el Cermeño, el Aguijón y los Hornillos. “Le llevaba la comida su padre cada dos o tres días y que dormía en el campo en las cuevas; que estuvo todo el tiempo solo no habiéndose encontrado a nadie salvo en las escasas ocasiones en que bajaba a la finca de los Hornillos y a Casas Viejas”.
El segundo caso también ocurrió en la Guerra Civil, en enero de 1938. Varios huidos son alimentados por Diego Ruiz Ruiz que vive en Macote, en una choza haciendo carbón. Enterada la Guardia Civil lo encarcela y abre sumario.  Aunque la montaña proporciona refugio y escondites de las fuerzas del orden público, la comida escasea, por eso cuando cunde la necesidad los huidos acuden a las personas que viven en el campo para que les faciliten algo de comida. Los numerosos campesinos que vivían en la sierra, bien haciendo carbón temporalmente o de modo definitivo van a estar en medio de dos fuegos; por un lado tenían que ayudar a los huidos para evitar las posibles represalias de unos hombres hambrientos y acorralados, por otro, si la Guardia Civil se enteraba eran detenidos inmediatamente, como en este caso.  En principio están dispuestos a darles comida a esos hombres, pero por otra parte, como estamos viendo en esta entrada, la presión de la Guardia Civil es muy fuerte, por lo que los maquis al verse acorralados utilizan la fuerza para conseguir lo que necesitan para su supervivencia. Como veremos posteriormente estos campesinos que viven en la sierra, sobre todo aquellos que tienen medianas propiedades van a ser el blanco de las acciones de los maquis, sobre todo los secuestros. Ello, junto la presión que somete a la población para que no ayuden a los maquis va a ser fundamental a la hora de la derrota definitiva de estos.
En la fotografía Francisco Vargas Casas, "Tuerto Manguita"

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