El nombre de los Sucesos


En la inauguración de la sede de  IU en Benalup-Casas Viejas Andrés Mateo en su turno de la palabra le dedicó un espacio significativo a la historia de este pueblo y desarrolló una tesis personal muy interesante. A él no le gustaba el nombre de los Sucesos, " porque esa palabra aunque hace referencia a los acontecimientos sucedidos aquel día, para mi tiene connotaciones solamente judiciales y policiales. Lo de Sucesos de Casas Viejas fue acuñado por los periódicos de la época, sobre todo los de derecha y también por el gobierno de aquel entonces. Lo que ocurrió aquel 11 de enero de 1933, para mi, fue algo mas que unos Sucesos, fue una revuelta campesina provocada por la miseria a la que se veían abocadas muchas familias de nuestro pueblo por culpa del caciquismo y del abandono del campo andaluz.  Yo no puedo ser neutral en esta cuestión y por eso yo lo llamaría "Revuelta Libertaria de Casas Viejas, epopeya, u otros muchos nombres". En el tercer tiempo un amigo sacó en la conversación la interesante apreciación de Andrés y me retó a que hiciera un artículo sobre el tema.
Busco en el diccionario la palabra Sucesos y me dice que es "Hecho lamentable o desafortunado, como un delito o un accidente.NOTA Más en plural". Lo mismo ocurre con la denominación de aldea que aparece en los documentos hasta los sesenta. Aldea es una población de raigambre neolítica, sin relación con el exterior y con muy poca población. Casas Viejas superaba los tres mil habitantes en esa época. Recordar también que Casas Viejas fue un topónimo que se hizo desaparecer en la dictadura de Primo de Rivera y en la de Franco porque recordaba demasiado a estos "Sucesos". El nombre de los Sucesos se lo pusieron los primeros periodistas que se acercaron a cubrir los hechos para describir el enfrentamiento, que luego se demostró que era falso, entre la población autóctona y las fuerzas del orden público. Luego se consolidó cuando se aprovecharon estos como arma política para destruir la coalición republicano socialista y forzar la dimisión de Azaña, o cuando se utilizaron para justificar la Guerra Civil o en el momento que se convirtieron en arma arrojadiza entre anarquistas y socialistas o cuando se transformaron en fuente de polémica reciente como en 1991 o 2005. Decía Umberto Ecco que de la rosa nos queda únicamente el nombre, en una obra con el mismo título sobre el nominalismo y la fuerza de los nombres. Como dice José Luis Gutiérrez Molina en el artículo Ramón J. Sender y los exilios de Casas Viejas "Como exilio colectivo es la propia percepción que de lo ocurrido y de su significado tiene la sociedad española. Casas Viejas sigue siendo un nombre utilizado por tirios y troyanos y continúa despertando el interés de propios y ajenos".
En el nombre de los Sucesos de Casas Viejas van incluido el asesinato de los tres miembros de las fuerzas del orden, los dos casasviejeños que murieron en las calles ajenos a la matanza, los ocho del casarón, los doce de la razzia y los tres posteriores. También van los más de cien detenidos como consecuencia de ellos, la represión a las familias y al pueblo en general hasta fechas recientes. Si el origen del nombre se debe a los periodistas que querían reflejar con él el enfrentamiento, primera versión -falsa- de los hechos, entre lugareños y fuerzas de asalto, se consolidó con la utilización política de ellos y se mantiene hasta la actualidad cuando se ponen las víctima en segundo lugar y se priorizan otras cuestiones menguando  la gravedad de lo ocurrido e incluso escondiéndolo.
Pero los Sucesos también incluyen un precioso movimiento de recuperación de nuestra historia que ha sido posibilitado por gente como, y sólo voy a citar cinco nombres, Pérez Cordón, Sender, Mintz, Gutiérrez Molina y Antonio Ramos, entre otros muchos, con cuyos estudios no sólo nos han ayudado a entender aquel periodo, sino todo el siglo XX en Casas Viejas. Ya lo he escrito otra veces, este pueblo tiene un tesoro en forma de libros escritos, fotografías realizadas, películas filmadas, obras de teatro representadas o documentos registrados que no los tienen otros pueblos de nuestro rango y/o entorno. Y eso hay que apuntarlo en el haber de los Sucesos. Andrés estoy de acuerdo contigo en que el nombre de  los Sucesos tiene un tufo peyorativo que no me gusta, pero la mayoría de las veces cuando se instala un nombre es muy difícil moverlo. Lo que si podemos hacer desde este pueblo es desenmascarar aquellos aspectos de los Sucesos que están asociados a la manipulación, falsedad, leyenda, mitología y utilización de ellos para otras batallas y alinearnos con los que lo estudian o los han estudiado desde la misma profundidad del hombre y de la tierra en la que ocurrieron. Si hacemos la autocrítica necesaria estaremos de acuerdo que la actitud pasiva, buscada por otra parte y fruto de la gran represión recibida, que ha tenido el pueblo hacia ellos hasta hace muy poco ha posibilitado y aumentado esos aspectos negativos que estamos tratando. Ejemplos recientes como la repercusión y el éxito de la participación ciudadana y del pueblo en los actos del 80 aniversario, el homenaje que se le va a dar a la directora de la recreación  de los Sucesos de Casas Viejas María Orellana o la promesa de la alcaldesa de que se iba a reactivar el expediente para declarar a los sitios de Casas Viejas lugares históricos o BIC nos tienen que convencer que en esta guerra en torno a los Sucesos y lo que significan, de la que el nombre es un elemento más, este pueblo tiene mucho que decir, o lo hacemos o nos lo hacen. Quedan muchas cosas por hacer y aunque no parezca nítido, en momentos de crisis como el actual, es más acuciante y necesario. Creo que la dependencia política y económica a la que ha estado tradicionalmente sometida esta población está detrás de esa consideración peyorativa que va detrás de nombres como los Sucesos, aldea o la eliminación del topónimo de Casas Viejas. Es el resultado de una lucha perdida entre los humildes y los poderosos. Que pierdan sus connotaciones despectivas los Sucesos de Casas Viejas y se inserten en nuestro acervo histórico y patrimonial de una forma normalizada depende de que seamos capaces de que se conozcan y se valoren en este pueblo como unos hechos que ocurrieron en este lugar concreto, en un contexto histórico determinado y que tuvieron unas consecuencias que llegan hasta la actualidad. Además de un interés científico por su exacto conocimiento y efectiva divulgación tenemos un deber moral. La lucha no duró un día, sino dos siglos, el tiempo que se lleva poblando intensamente esta tierra. La crisis actual nos lo ha vuelto a recordar. La restitución sólo se puede conseguir a través de la cultura y el conocimiento. No hay otra vía. De eso estoy, casi, seguro.
La ilustración es un óleo sobre lienzo de José Arpa Perez llamada Chumberas en flor. El cuadro sirvió como base para la portada de Los Sucesos de Casas Viejas en la historia, la literatura y la prensa, coordinado por Gérard Brey y José Luis Gutiérrez Molina

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
En el articulo que he leído sobre los sucesos se nombran cinco nombres. Pérez Cordón, Sender, Mintz, Gutierrez Molina y Antonio Ramos. Pero creo que el nombre que falta y es el principal para saber de los sucesos es el de Salustiano Guitierrez, pues yo lo que he aprendido, lo que sé hoy sobre la historia de mi pueblo, se lo debo a él, y que conste que no tengo el gusto de conocerle personalmente.
Un saludo
José Luis ha dicho que…
Anonimo ttiene toda la razon. a cada uno lo suyo y ante todo la verdad.
Moisés ha dicho que…
Pues claro que si, falta Salustiano.Sin él estoy seguro que no tendriamos el tesoro de Mintz, es genial la implicacion que tiene este gran hombre con Benalup Casas Viejas.

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